Un liberal que se define como sonista: el creador de “El Cambio de Guardia” habla con Enlace Judío

Daniel Baquerín, el creador del podcast El Cambio de Guardia, visitó Enlace Judío para hablar de desinformación, su viaje a Israel y por qué se declara sionista sin dejar de definirse como liberal.

Frente a la saturación de contenidos que domina las plataformas digitales, algunos creadores han optado por un formato que privilegia la conversación y la profundidad, dando voz a los propios protagonistas para que narren su historia. Esa es la esencia de El Cambio de Guardia, el podcast que Baquerín lanzó en septiembre de 2024 y que, en poco tiempo, se ha consolidado como un espacio de referencia para quienes buscan ir más allá del ruido de las redes sociales.

En conversación con Mark Achar, Baquerín explicó que su proyecto nace de una preocupación por la pérdida del pensamiento crítico. A su juicio, hoy “pensar críticamente” se ha reducido para muchos a simpatizar con un discurso y repetirlo sin cuestionarlo. Su propuesta va en sentido contrario: presentar distintas voces —desde comunistas declarados hasta figuras conservadoras— y dejar que sea la audiencia quien contraste la información y saque sus propias conclusiones.

Antes de profundizar en su método, vale la pena detenerse en el origen del nombre. Baquerín contó que “El Cambio de Guardia” es la traducción de “Changing of the Guards”, una canción de Bob Dylan, y que la idea del proyecto surgió mientras vivía en Irlanda, en un momento en que sentía que su trabajo corporativo no le permitía explotar todo su potencial. Fue entonces cuando alguien cercano le sugirió lanzar un canal de YouTube, una idea que terminó por convencerlo.

“No me crean a mí. No crean al invitado”

Uno de los principios que Baquerín repite constantemente en su canal es no pedirle a nadie fe ciega. Ni en él como conductor, ni en sus invitados. Su método consiste en abrir el espacio, hacer la pregunta adecuada en el momento adecuado, y luego invitar al público a corroborar por su cuenta lo que se dijo. Para él, esa disciplina —dudar, verificar, no comprar la primera narrativa— es lo que distingue al pensamiento crítico auténtico del simple consumo pasivo de contenido.

Baquerín también reflexionó sobre el papel paradójico que hoy cumplen la desinformación y el populismo; aunque representan un riesgo, en ocasiones también funcionan como una llamada de atención que rompe con estructuras políticas estancadas. Puso como ejemplo el fenómeno de Javier Milei en Argentina, aclarando que no defiende a ningún político en particular, sino que observa cómo ciertos movimientos logran romper paradigmas comunicacionales.

El testimonio que lo marcó: Luis Har y los 120 días de secuestro

Al preguntársele cuál ha sido la entrevista que más lo ha marcado, Baquerín —quien se define como una persona reservada, poco dada a dejarse llevar por las emociones— no duda: su conversación con Luis Har, uno de los rehenes rescatados por las Fuerzas de Defensa de Israel tras 120 días de cautiverio en manos de Hamás, luego de los ataques del 7 de octubre de 2023.

Baquerín relató que, a diferencia de otras entrevistas, con Har no necesitó preparar preguntas, el propio testimonio fluía con tal fuerza que se sostenía por sí solo. Entre los pasajes que más lo impactaron menciona el relato del operativo de rescate, cuando los soldados se interpusieron entre los captores y los rehenes para protegerlos de cualquier disparo, así como las palabras que Har escuchó al recuperar su libertad: que él y su compañero eran “las joyas” que las fuerzas israelíes acababan de rescatar. Al escuchar ese relato, admite Daniel, tuvo que hacer un esfuerzo por recomponerse antes de poder continuar con la entrevista.

De abogado en Holanda a documentar el conflicto en terreno

Antes de dedicarse al contenido digital, Baquerín estudió Derecho y cursó una maestría en Derecho Tributario Internacional en Holanda, un camino que sentía cada vez más alejado de lo que realmente quería hacer. Tras años viviendo fuera de España, viajó primero a Israel y, después de ese recorrido, decidió tomar su equipo de grabación para explorar el continente americano; primero Colombia, luego Venezuela, y actualmente México.

Sobre su viaje a Israel, fue enfático al subrayar que ninguna cobertura mediática logra transmitir la diversidad y complejidad que se vive en el terreno. Describió escenas que lo sorprendieron, desde niños jasídicos caminando solos por la calle hasta personas que se autoproclaman el Mesías en plena vía pública. Para él, esa mezcla de realidades desmonta por completo el relato simplificado de “apartheid” que —señaló— no resiste el contacto con la realidad del país.

“Sí, soy sionista”

Consultado directamente sobre si se considera sionista, Baquerín respondió sin rodeos que sí, aunque reconoció que el término ha sido deliberadamente resignificado en el discurso público hasta convertirse, para muchos, en sinónimo de algo oscuro. Para él, el sionismo es simplemente el movimiento nacionalista que reivindica el derecho del pueblo judío a vivir con soberanía y seguridad en su tierra ancestral, un derecho que no debería cuestionarse más que el de cualquier otro Estado-nación existente, argumentó.

Sobre el antisemitismo, lo calificó como una amenaza “peligrosa” no solo para los judíos sino para Occidente en su conjunto, recordando que las grandes masacres contra el pueblo judío a lo largo de la historia han antecedido procesos de sometimiento de las propias sociedades occidentales. Advirtió también que el fenómeno ya no proviene únicamente de la extrema derecha, sino que se ha extendido a sectores de la izquierda y la extrema izquierda.

Historia reciente, memoria corta

Otro de los temas que preocupan a Baquerín es el desconocimiento generalizado de la historia reciente. Puso como ejemplo el caso de Miguel Ángel Blanco, el joven asesinado por la banda terrorista ETA en España en 1997, señalando que buena parte de las nuevas generaciones universitarias desconoce por completo quién fue.

Trazó un paralelismo con Colombia, donde antiguos integrantes de las FARC ocupan hoy cargos institucionales, para plantear una reflexión más amplia; una democracia sana exige ciudadanos que conozcan y entiendan su propia historia, sin importar cuán incómoda resulte.

Un liberal que apoya al Estado de Israel

Al pedirle que se definiera, Baquerín se describió como un ser humano libre, español por geografía, cristiano católico por herencia familiar, y liberal en lo político. Reconoció que esta última etiqueta convive de forma poco convencional con su respaldo al Estado de Israel, dado que el liberalismo suele desconfiar del Estado como institución. Sin embargo, explicó que, mientras no exista una alternativa real de seguridad para el pueblo judío, el Estado de Israel representa la estructura política que menos se ha “autoconsumido” en comparación con otras democracias occidentales, a las que ve erosionadas por la concentración de poder y la falta de contrapesos institucionales.

Cerrando la entrevista, Baquerín llamó a quienes participan en manifestaciones políticas sin conocer a fondo los temas a informarse antes de sumarse a cualquier causa, a leer las distintas posturas antes de tomar partido, y a ejercer con rigor el pensamiento crítico frente a los discursos que reciben en redes sociales, sin dejarse tratar, en sus palabras, “como un rebaño”.

El Cambio de Guardia es un podcast alojado en YouTube desde septiembre de 2024, enfocado en el análisis político, religioso e histórico a través de entrevistas con invitados de perfiles ideológicos diversos.

________________________________________________________________________
Las opiniones, creencias y puntos de vista expresados por el autor o la autora en los artículos de opinión, y los comentarios en los mismos, no reflejan necesariamente la postura o línea editorial de Enlace Judío. Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío

Enlace Judío: