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Sobre la Poesía, Parte I

BECKY RUBINSTEIN F.

“Me ha sucedido, aunque tú no lo creas, ir con la pluma a remover tazones y con cuchara a emborronar cuartetos”.
(Martha Madrigal).

Inicio este trabajo con una pregunta que nos conduce, en cadena, a otras ¿La poesía está vigente? ¿O es acaso un recurso decimonónico de raíces antiguas, tan antiguas que sus flores y su frutos se han secado, y, sin remedio?

¿Dónde quedó la voz del juglar primitivo, la del profeta bíblico? ¿Dónde la voz de Homero y de los poetas que lo sucedieron? ¿Dónde la palabra de Nezahualcoyotl, señor de Texcoco? Se perdieron para siempre jamás en la llamada modernidad donde todo se taza, se compra o se vende? ¿Es acaso la poesía un producto de primera necesidad o un peso para los estudiantes de Bachillerato? ¿Acaso el mundo de la poesía es un mal invento para atormentar a los estudiantes, adultos del futuro reacios a vincularse con el aparentemente género poético?

Y una pregunta más: ¿Los poetas de hoy día debieran dedicar sus esfuerzos y su energía a una ocupación más productiva , más apreciada por sus congéneres humanos?

Por un momento vislumbro al poeta busca que te busca en su arsenal emotivo y lingüístico una imagen, una metáfora, la palabra adecuada, una rima para su décima real. Y me pregunto: ¿Por qué se empecina en poner en verso lo que bien podría decir así llanamente en prosa? ¿Por qué se insiste en hacer poesía?

Tras dichas preguntas, de apariencia retórica, me pregunto de nueva cuenta: ¿Qué es, y ha sido la poesía en la vida del hombre? ¿Una simple verborrea? ¿Un hábito de locuaces sin oficio ni beneficio? ¿Y por qué, cada generación, engendra nuevos poetas, nueva poesía y, tal vez, nuevas maneras de trabajarla? ¿Por qué tanta insistencia de parte de algunos en crear poesía, en no dejarla morir, mientras que por otro lado, hay quien la teme como a la peste?

Una amiga poeta, que aprendió de Sor Juana a versificar en una escuela de monjas, -entrando en el terreno de la hipótesis- tal vez me diría: “Porque tenemos corazón y él no se pregunta por qué late.”

“La poesía nace con la vida misma- quizá agregaría-. “Poesía es el abrazo de una madre a su hijo; poesía es una sorpresa: un verso bien hecho equivale a una buena comida.”

Y quien como ella para hablar de poesía y de cocina, dos artes similares, que tan bien ejerce. Delicia es sentarse a su mesa o escucharla repetir los versos propios y ajenos, como si estuviera hablando de nuestra propia historia.

Ella insiste en hacer poesía como si en ello se le fuera la vida. De su pluma nacen poemas para y sobre niños. O poesía atormentada sobre el hijo ya sin vida. O sobre el amor que latió en su sien tiempos ha. Decirlo la rejuvenece; le evita una prematura muerte.

Juglaresa siempre joven, a pesar de las ocho décadas que lleva galanamente a cuestas, guarda un secreto en las ollas donde condimenta poesía y la cocina. Sin habérmelo confesado, lo adivino y me lo apropio: en primer lugar, utilizar materia prima de primera: las palabras más sentidas y dignificadas a través de los siglos ; segundo,
haberse alimentado con los mejores platillos poéticos habidos y por haber sin miedo a probar lo exótico, lo diferente, lo antiguo.

La abuela de Amado Nervo tal vez tenga algo que decirnos; o a su nieto, si estuvieran con vida… Tercero: atreverse no sólo a
alimentarse de poesía, sino crearla aunque se queme o achicharre en el intento. O le falte sustancia o aliño. Cosa de incipientes cocineros de poesía.

Cuarto: probar de a poquitos, es decir, valga la redundancia, empezar con probaditas presentadas en pequeños recipientes. Las adivinanza, los refranes, los dichos , e incluso la poesía para niños, saben a gloria cuando se prueban en ayunas… de poesía. Y de ahí a los platos más elaborados: como un hai-kai, un soneto, una décima… La experiencia ,
sin duda, alguna hace al maestro en la cocina y en el ejercicio de la pluma.. Sor Juana, eterna inspiración de muchos, incluyendo la de mi multicitada amiga poeta-cocinera- bien que lo aplicó a su existencia monjil.

Quinto, y sin agotar las rutas a seguir, gozar del color y aplicarlo como si estuviéramos frente a una pintura de múltiples matices. La vida está hecha de matices: sensaciones, experiencias, vivencias de toda índole , salpimento indispensable para darle sabor a nuestros días efímeros. “La grisura no es para nada aconsejable en el campo de la creación” –diría mi amiga que se las sabe de todas todas.

“Más vale cocinera- poeta o poeta-cocinera experimentada, aunque añosa como una viña o añeja como el queso, que cocinera y poeta con miedo a atreverse a probar “, digo yo, a punto de meterme a la cocina, a ver si cocino, como mi querida amiga, Martha Madrigal, un poema digno de un virrey. Cosas del Bicentenario… (Y del amor al Arte con mayúscula)

P.D: Quien quita y logremos atrapar a algún aprendiz de poeta. O, de menos, a un lector, o escucha de poesía que no se amilane frente al misterio.

II. Ajena a pretender a responder a tanta pregunta, o a que alguien ajeno a mì la responda, cual fantasma no visto ni percibido, me cuelo –perdón por la palabra, no hallé otra- a la habitación de una mamá en espera , La madre canta a su niño:

“A inventar arrullos a tejer capullos que pronto, prontito vendrá tu niñito. Tendrá su sillita también su platito todo chiquitito todo pequeñito”.

Cuando el bebé está entre sus brazos, le canta una nana de otros tiempos: “Duérmete mi niño para que el lucero te haga una almohadita de albahaca y romero

Y también le canta, ¿por què no? una nana de la pluma de Gabriela Mistral, poeta chilena y Premio Nobel de Literatura

“La señora Luna, se quiere casar con un pajecito de la casa real La señora Luna le compró al naranjo un vestido verde y un velillo blanco,”

En estos simple cantarcillos acomodado en verso y repetido generación tras generación por madres, quizá ya desaparecidas de la faz de la tierra, me ofrece la respuesta a mis preguntas: La poesía es inherente al género humano; la poesía estructura emociones y
las transmite . Si no hubiera poesía, ésta, por necesidad de expresión sería inventada. Alguna madre la inventaría, aún sin ser poeta o por serlo, de algún modo.

A partir de la época clásica, pensadores y poetas, reflexionaron acerca del trabajo poético. Aristóteles dijo: “La poesía es algo más filosófico y de una importancia mayor que la historia.” ( Efraín Bartolomé, la Poesía, 8) Nuestro poeta porfiriano Salvador Díaz Mirón dijo: “Un gran poeta no es más que un revelador.” (35) El poeta
español asentado en México, León Felipe, dijo a su vez: “Sistema , poeta, sistema. empieza por contar las piedras, Luego, contarás las estrellas”.

II. LA POESÍA en otros tiempos y otras culturas:

1. Nosotros , hispanoparlantes nos regocijamos con cantares de la tradición española, venida de allende el mar. Como la de don Luis de Góngora, quien retrata su realidad, la del siglo XVII, muy similar a la nuestra en Hermana Marica, tierno romance: Hermana Marica mañana que es fiesta, no irás tú a la amiga ni yo iré a la escuela.
Pondráste corpiño y la saya buena cabezón labrado toca y albanega; y a mí me pondrán mi camisa nueva, sayo de palmilla, media de estameña; y si hace bueno trairé la montera que me dio la Pascua mi señora abuela…”

Sor Juana, La Dècima Musa, contemporánea, pero en nuestro continente de Góngora, escribió Letras a la Presentaciòn de Nuestra Señora, casi una nana, casi un arrullo: ¡Ay, ay, ay, Niña Bella qué linda vas ¡Ay, ay, ay,y qué lindos pasos das”. (313) .Y también un villancico de aire infantil: “Cuando perlas de risa llora la Aurora dime tú, Tortolilla, ¿Por qué , porque yo me lo sé; mas óyeme tú, que yo le diré

De la tradición española, suponemos adaptada a nuestro país, contamos con una muestra por demás representativa, recopilada en un gran tesoro , la antología Naranja dulce, limón partido, editada por El Colegio de Mèxico: “Señora Santa Ana ¿por qué llora el niño? -Por una manzana que se le ha perdido -No llore por una, yo le daré dos; que vaya por ella a San Juan de Dios, No llore por dos, yo le daré tres; que vayan por ellas hasta Guanajuato…”

2. De la tradición inglesa tenemos las Nursery Rhymes, rimas conocidas hoy dìa no sólo en su ámbito . Famosa es la que dice: “Mary has a little lamb Its fleece was white as snow and everywhere that Mary went the lamb was sure to go”, en nuestra lengua:
“Mari tiene una pequeña oveja su zalea tan blanca como la nieve y adonde Mari va la sigue de seguro”.

No menos famosa es la del London Bridge o Puente de Londres: “London Bridge is falling down falling down falling down, My fair lady” o sea “El puente de Londres se viene abajo, se viene abajo, se viene abajo. Mi bella dama”, del cual rescatamos esta otra estrofa: “Pussy cat, pussy cat, where have you been? I’ve been to London to look at the queen. Pussy cat, pussy cat, what did you there? I fraightened a little mouse under the chair”. Es decir “Lindo gatito, lindo gatito ,¿dònde te metiste? Me fui a Londres a ver a la reina Lindo gatito, lindo gatito, ¿què hiciste ahí? Atemoricé una ratita debajo de una silla”.

De la tradición hebrea tenemos a Miriam Yalàn Shtekelis, con su Puente de Papel, Guesher shel Niyar en el original. Tomaremos un párrafo de Tengo una Isla:
“Va shafàn im shfanit va Shoshán im shoshanit va tapuaj, va agás gan snaí ve gam tavàs uvaot ha- nuriyot vismalot jaliliot”.. En la traducción al castellano por Esther-Solay Levy: “El conejo y la coneja con el grillo va la abeja la manzana y el perón la naranja y el limón, una ardilla muy leal y también un pavo real, las anémonas coquetas con su traje de etiqueta y, por fin, llegan las rosas presumidas y preciosas.

Del yidih, idioma de los judìos de Europa Central, tenemos La escritora, Di Shraiberin, de Eide Maze, poeta avecindada en Canadà: “Shífrele ken shraibn alef, Bet un Guiml Un mit a runder Hei sraibt dzi Hoij un Himl Shraibt dzi dzeide mit a Zain, un Bobe mit a Bet, un Redele un Rod Shraibt dzi mit a Reish…”. Es decir: Shífrele sabe escribir Alef, Bet y Guiml Escribe abuelo con Zain, y Abuela con Bet y Rueda y Ruedita con Reish…

De la tradición francesa recordamos el poema-canciòn Freire Jaco: “ Freire Jaco Freire Jaco, ¿dormez vous,? ¿dormez vous? sonne la matina, sonne la matina, din, don, dan” , o sea: “Hermano Yaco, ¿duermes tù? ¿durmes tu? ¡Suenan las campanas, suenan las campanas, din don dan din don dan ”,

Los anteriores ejemplos, no son fruto del capricho, ni de la casualidad. Todo lo contrario: vienen a sustentar nuestra teoría acerca de la necesidad natural, sustancial de la poesía que acompaña al humano , parafraseando a Quevedo “de la cuna a la sepultura”. El poeta Claudio Rodríguez , citado por Antonio Rey, en Palabra Rspirada

((230) descubre en la canción infantil –inclúyase la poesía- “un precedente mágico, táctil, sugestivo y de contagio que la emoción imaginativa, y hasta pragmatical, del ritmo fónico antepone al tema o deriva de él revertiéndolo en un estado previo de contacto con el mundo, o de pura esencia musical”.

Para Antonio Domínguez Rey , autor del citado libro:“El tema de la canción queda a veces postergado y la parodia mimética, incluida en ella la fónica, asì como el ritmo que la acompaña, se convierten en su comento o en el cuerpo dinámico interpretativo’. Estos y otros recursos pre, intra o postgramáticales evidencian que el niño ve, oye, huele, palpa, concibe y siente la realidad modificándola, viviéndola en y desde un flujo fónico imaginante que refluye sobre su propio comportamiento lingüístico social e individual. Crea con ritmo propio ‘un mundo a base de ruidos y gestos exteriores’. Como con el dibujo el niño desarrolla en el canto espontáneo ‘una versión dinámica y no una visión ni una interpretación plástica de la realidad (…) . La canción lírica capta la esencia musical del sentimiento común en tanto éste trasciende y a un tiempo dota al sentir individual de sentido propio”.

Y algo fundamental, con lo que pretendemos concluir la cuestión inicial sobre la vigencia eterna del poema infantil: “Hay una precomprensión inicial del mundo que depende de su modo de audición y presenta ‘los mismos resultados fonéticos elementales en todos los países y en todos los tiempos’. Recurren a la onomatopeya, a una nominalización directa que objetiva el sonido y lo convierte en icono, a la generación fónica espontánea, al conjuro mágico del sonido, a la gesticulación dramática, de tal modo que la fonación expresa un efecto, sensación o estado imaginativo sin contar en muchas casos con un referente real o atendiendo sólo al ritmo de la estrofa, de la canción, de un elemento suyo”, Simplificando : “El hombre es sonido y con el sonido construye y se construye.

Empezando por la onomatopeya , el primero y real balbuceo. Porque: más allá del qué, esté el cómo, que a posteriori enriquecerá el qué, el tema que auxiliará en su conformación vital, existencial , de expresión y de significado de hombre y entre los hombres.

II. Ajena a pretender a responder a tanta pregunta, o a que alguien ajeno a mì la

responda, cual fantasma no visto ni percibido, me cuelo –perdón por la palabra, no

hallé otra- a la habitación de una mamá en espera , La madre canta a su niño:

“A inventar arrullos a tejer capullos que pronto, prontito vendrá tu niñito. Tendrá su sillita también su platito todo chiquitito todo pequeñito”.

Cuando el bebé está entre sus brazos, le canta una nana de otros tiempos: “Duérmete mi niño para que el lucero te haga una almohadita de albahaca y romero

Y también le canta, ¿por què no? una nana de la pluma de Gabriela Mistral, poeta

chilena y Premio Nobel de Literatura

“La señora Luna, se quiere casar con un pajecito de la casa real La señora Luna le compró al naranjo un vestido verde y un velillo blanco,”

En estos simple cantarcillos acomodado en verso y repetido generación tras generación

por madres, quizá ya desaparecidas de la faz de la tierra, me ofrece la respuesta a mis

preguntas: La poesía es inherente al género humano; la poesía estructura emociones y

las transmite . Si no hubiera poesía, ésta, por necesidad de expresión sería inventada.

Alguna madre la inventaría, aún sin ser poeta o por serlo, de algún modo.

A partir de la época clásica, pensadores y poetas, reflexionaron acerca del trabajo

poético. Aristóteles dijo: “La poesía es algo más filosófico y de una importancia

mayor que la historia.” ( Efraín Bartolomé, la Poesía, 8) Nuestro poeta porfiriano

Salvador Díaz Mirón dijo: “Un gran poeta no es más que un revelador.” (35) El poeta

español asentado en México, León Felipe, dijo a su vez: “Sistema , poeta, sistema.

empieza por contar las piedras, Luego, contarás las estrellas”. (41)

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