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La paz más esquiva

FABIÁN MURO/EL PAÍS URUGUAY

Con más de 30 años de trayectoria académica en la Universidad de Tel Aviv, el investigador político y social Alberto Spektorowski pasó por Uruguay -donde nació- para una disertación en la Universidad Ort sobre los últimos acontecimientos en el conflicto israelí-palestino, en particular el pedido de la Autoridad Palestina para que la ONU reconozca formalmente a Palestina como Estado. Spektorowski dice que la ONU no es un herramienta apropiada para esa meta.

-¿Por qué dice que la ONU no le dará un Estado a los palestinos?

-Porque la ONU no es una herramienta para crear un Estado palestino, pero es una muy buena herramienta para problematizar a Israel. Los palestinos entendieron que con las negociaciones no van a tener nada. Además, las negociaciones legitimizan a Israel. Entre perdido y perdido, optaron por este camino: “Vamos a las Naciones Unidas y de esta manera se deslegitimiza a Israel”.

-Que no se llegue a ningún lado mediante negociaciones ¿es una estrategia que solo sirve para deslegitimizar a Israel?

-Sí. Pero mire que no la critico, la constato. Además, en el caso de los palestinos, no veo que tengan otra salida.

-¿Por qué?

-Porque, como dije, una negociación con Israel no les va a dar nada.

-¿En qué se sustenta esa conclusión? ¿En la experiencia histórica de las negociaciones?

-No. Es con éste gobierno que las negociaciones no les van a dar nada. Con Barak y Olmert tenían mucho para ganar. Quiero resaltar que digo esto lo más objetivo que sea posible: los palestinos no aprovecharon el momento con esos gobiernos Hoy en día, esa opción no existe.

-¿Cómo ve la relación que se estableció entre el gobierno de Netanyahu y el de Obama?

-Obama era la contradicción absoluta de Netanyahu. Y terminó siendo  su socio.

-¿Le sorprende?

-No, pero pensé que Obama iba a dar más pelea.

-¿A qué atribuye que no la haya dado?

-A las internas en Estados Unidos. Aunque Obama no necesite el voto de los que apoyan a Netanyahu en Estados Unidos, de cualquier forma los tiene que tener en cuenta. Tiene un congreso que aplaude a Netanyahu en sus narices. Lo que le demuestra que con Israel no te podés meter demasiado.

-¿Qué lectura se hace en Israel del discurso de Abbas en la ONU ?

-Yo diría que hasta la mitad podría potencialmente apoyar lo que dijo. Si Abbas dice que acepta el estado de Israel como judío y que acepta que los refugiados de 1948 van a volver a Palestina y no a Israel, aumentaría mucho el apoyo en Israel. Pero sigue habiendo desconfianza.

-¿Qué sentido se le da en Israel al término Estado Judío?

-No es algo muy extravagante: un estado que sea un refugio para los judíos del mundo. Que se acepte como básico la ley del retorno y la simbología: la bandera, los días de descanso…

-¿Usted piensa que ese término es una victoria cultural de las corrientes más a la derecha del sionismo?

-Hoy en día se podría decir… Es muy problemático eso. Yo no creo que sea así porque la izquierda nacional en Israel también quiere un estado judío, no uno laico. El Estado de Israel ya es laico, porque la vida es laica.

-¿Las protestas de los “indignados” israelíes pueden ser aprovechadas por los palestinos?

-No les interesa. Lo que sí les interesa son las revueltas de la primavera árabe. Y eso se traduce en “ahora o nunca”. Por eso el pedido a la ONU. Abbas quiere demostrar que su táctica, y no la de Hamas, es la que funciona. Y esa estrategia es gobernabilidad y buena gestión en Cisjordonia. Si uno va a Ramallah nota el cambio y el crecimiento. Hay una buena administración. Pero Israel sigue desconfiando y sigue colonizando. Entonces, lo que le queda a Abbas es una revolución diplomática, tal vez con resistencia civil no violenta.

-¿Por qué a un sector de la sociedad israelí no le preocupa ser percibido apoyando una cosa parecida al apartheid?

-Porque se piensa que el mundo no reacciona ante cosas que son mucho peores y sí se fija en cuatro casas en Cisjordania.

-¿Esto es de ahora?

-No, se viene construyendo. Occidente responsabilizó principalmente a Israel por la falta de avances. Y en Israel se piensa que en Occidente se acepta la verdad de las minorías. Como que la minoría tiene siempre la razón. Y a veces no es cierto. O es cierto parcialmente. En el caso actual, los palestinos son la parte débil y tienen cierta razón. Pero no la tienen toda.

-¿Hay antisemitismo en las corrientes de opinión en Occidente?

-Hay señales, pero ya no es un antisemitismo de derecha sino que es de izquierda, antisionista. Hay mucha gente que ve al Estado de Israel como una concesión, algo que se les dio porque habían sufrido mucho. Los judíos no lo ven así. Lo ven como que se lo ganaron, como el derecho a la autodeterminación, ganado en una lucha política.

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