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18 de julio 2012- Las advertencias de que México era un lugar de alto riesgo por el lavado de dinero del narcotráfico, con transferencias que superaban incluso el millón y medio de dólares, no impidieron que el Grupo HSBC Holdings convirtiera a México en la meca de muchos lavadores internacionales de divisas.

Por ello, directivos del banco anunciaron la cancelación de 20 mil cuentas de mexicanos en Islas Caimán.

El informe U.S. Vulnerabilities to Money Laundering, Drugs, and Terrorist Financing: HSBC Case History del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado de Estados Unidos, revela que por más de una década el Departamento de Estado, el FBI, la DEA, la Red de Combate del Crimen Financiero (FinCEN), y otras dependencias, advirtieron que México era un lugar de alto riesgo.

“En años recientes los lavadores internacionales de dinero han optado crecientemente por México para colocar inicialmente sus ingresos de la droga en el sistema financiero mundial”, recuerda este informe del Senado citando el Reporte Internacional de Estrategias de Control de Narcóticos (INCSR) del Departamento de Estado en el año 2000, dos años antes que Grupo HSBC comprara a Grupo Financiero Bital.

También se reveló esta semana que HSBC y su filial estadounidense ocultaron operaciones con Irán por 16 mil millones de dólares en seis años, violando las reglas de transparencia, afirmó el martes un informe del Senado de Estados Unidos.

Los ejecutivos de HSBC sabían de las “transacciones iraníes ocultas” desde por lo menos 2001, pero permitieron que se llevaran a cabo unas 25 mil hasta 2007, de acuerdo a una investigación del Senado relacionada con la seguridad interna.

El informe legislativo de 330 páginas registra transacciones mediante las cuales los fondos eran enviados a Estados Unidos y luego sacados del país, por un total de 19 mil 400 millones de dólares.

De ese monto, operaciones por unos 16 mil millones de dólares fueron realizadas sin que se revelara el nexo con Irán.

Estados Unidos prohibe las relaciones comerciales y financieras con Irán, Corea del Norte y Sudán.