martes 25 de junio de 2024

¿Sabes el origen de tu apellido?

ALEJANDRO RUBINSTEIN PARA ENLACE JUDÍO

A la redacción de Enlace Judío llegó esta petición: A mi me gustaria saber los origenes de mis apellidos he encontrado el apellido “Rodriguez” pero no he hallado nada de mi segundo apellido “Celis” me agradaria me pudieran ayudar.

La respuesta del experto Alejandro Rubinstein:

A continuación el resultado de la investigación de los apellidos Rodriguez y Celis:

Rodríguez

Existe una teoría no sustentada pero bastante generalizada de que los apellidos de origen hispano que contienen el sufijo “ez” son indicativos de ser de ascendencia judía.

Si bien existe muchos judíos portadores de dichos apellidos, no existe razón lingüística para postular categóricamente que dichos nombres de familia son, de alguna manera, hebreos.

El caso del apellido Rodríguez es altamente representativo. Se trata de un apellido derivado de un nombre propio, Rodrigo, cuya proveniencia geográfica se situa en la zona germana.

La voz original es Roderich que, a su vez, se compone de dos vocablos: hruot (corrupción del vocablo hluot que significa “fama”) y rich que corresponde a “jefe, príncipe, poderoso”. Es aceptable, por tanto, considerar que este nombre conforma las figuras de “caudillo famoso” y de “jefe ilustre”.

El personaje más famoso de nombre Rodrigo fue quien, condenado, degollado y arrojado al Rio Guadalquivir en el año 857 de la Era Común por una disputa fraterna, fuese elevado al nivel de San Rodrigo de Córdoba por la Iglesia católica.

Otro más fue el Beato Rodrigo de Silos quien ocupase el honroso puesto de secretario del rey Alfonso X el Sabio en el siglo XIII.

La evolución de este nombre propio a uno de familia se debe a la popularidad del nombre a principio del siglo VIII ya que en Toledo reinaba el último rey visigodo Rodrigo.

El sufijo “ez” es indicativo de un apellido patronímico, por lo que quien empleara la voz Rodríguez anunciaba ser hijo o nieto de Rodrigo. De esta manera, algunos judíos adoptaban estas fórmulas onomásticas ya que, como es bien conocido, no tenían escudo de blasones, derechos ante la Corona o señoríos que hacían imposible que portaran apellidos con algún nivel de linaje.

No podemos olvidar a Ciudad Rodrigo, población salmantina donde moraban los judíos en España y que, por asociación toponímica, permitió que algunos de ellos se arroparan con el vocablo Rodríguez.

Muchas son las formas de expresarlo gráficamente, he aquí algunas: Rodríguez, Rodrigues, Rodrígez, Rodíguez en el mundo de habla hispana; Llodrigues en Cataluña, Rodrigoena en la zona vasca y, en este caso, el sufijo “ena” significa “propiedad de”. En Italia es Roderico y Rodolico, mientras que en Francia se convierte en Rodrigue, en los Países Bajos es Rooryk y en los de habla inglesa Roderick y Rodrick.

Por su presencia en todo el mundo hispano y hasta en el anglosajón, las corrupciones o formas diversas de expresión gráfica se tornan en casi innumerables. Conviene recordar la afamada obra del Cid Campeador cuyo personaje principal era Rodrigo pero se le conoció más por su voz afectiva o hipocorística que es Ruy. De allí provienen voces familiares asociadas como Roy, Ruyales, Ruyra, Roiz así como las expresiones gallegas Rorío, Roriz y Ruizo.

En cuanto a posibles raíces judías de algunos de sus portadores, existen referencias en las siguientes obras de consulta: Sephardi Jews And The Early Years Of the Bank Of England- J.A. Giuseppi, Paper Read To The Jewish Society Of England, 1953; Registre Matrimonial de la Communauté Juive Portugaise de Tunis 1843-1854, Robert Attal & Joseph Avivi, Ben Zvi Institute, Jerusalem, 2000; A Guide To Jewish References In The Mexican Colonial Era 1521-1821, Seymour B. Liebman, University of Pennsylvania Press, 1964 y Jodeoconversos e inquisición en las Islas Canarias (1402-1605), Luis A. Anaya, Ediciones del Cabildo insular de Gran Canaria, 1996.

Los distintos tribunal de la Inquisición registran en sus anales a varios poseedores de este apellido, tal es el caso de los tribunales de Madrid, México, Panamá, Lima y Cartagena.

Su difusión geográfica alcanza a poblaciones como Nueva Veracruz, Ciudad de México, panamá, Salé, marruecos, Túnez, Amsterdam, Badajoz, Milán, Livorno, Triste, Esmirna, Turquía, Bordeaux, Bragança, Sao Vicente da Beira, Fundao, Aveiro, Montemaior, Santa Comba Dao, Rio de Janeiro, Toledo, Sevilla, Salcedo, Chile, París, Nantes, Lima, Buenos Aires y Sudán.

Un claro ejemplo para demostrar la dificultad de identificar el posible origen judío de quien emplee el apellido Rodríguez es el de Amato Lusitano quien fuera médico y anatomista en Salónica y quien portara el nombre de Juan Rodríguez durante la infame Inquisición europea en el siglo XVI.

Celis

Apellido de origen toponímico, debe su acuñamiento a la población con el mismo nombre en el municipio de Rionansa, partido judicial de San Vicente de la Barquera, en la norteña provincia de Santander en España.

Es muy probable que la voz de este nombre familiar provenga del latín pues Coelius es su raíz inmediata y significa individuo de la estirpe o gens romana.

En este sentido, la gens era una agrupación civil o sistema social de la Roma Antigua. Cada gens comprendía a varias familias, mismas que se identificaban a través del cognomen (antecedente del apellido) de los individuos, por lo que sus integrantes eran agnados o gentiles entre sí y estaban dirigidos por varios pater familias o jefes de familia. Se atribuye a Coeles Vibenna la fundación de este apellido en la mismísima Roma Antigua.

En el idioma etrusco de la Toscana italiana el vocablo celi significa “septiembre”. La costumbre de asignar nombres propios acorde a los meses del calendario es tan antigua como la conocida historia de que dos emperadores disputaron el nombre de un mes y cuya duración fuera la máxima, esto es 31 días, como es el caso de julio (derivado de Julio César) y agosto (nombre asignado en honor a César Augusto).

Es de casi total certeza que el nombre familiar Célis no tenga raíces judías pues no lo recoge ningún autor conocedor de las genealogías hebreas. Más aún, sí goza de escudo de blasones, lo que ratifica la casi imposibilidad de que la judería adoptara la voz.

El Cronista y Decano Rey de Armas Don Vicente de Cadenas y Vicent confirma la existencia de su escudo heráldico y varios portadores de dicho apellido probaron su hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid.

Los Célis no solo se asentaron en el norte de España sino que también se les ubica en Galicia, Islas Canarias y Asturias.

Obras como el Nobiliario Español, de Julio de Atienza, la Heráldica de los apellidos asturianos de Francisco Sarandeses, Los Apellidos en Canarias de Carlos Platero Fernández o el Blasonario de Consanguinidad Ibérica ratifican lo aquí asentado.

Bibliografía:
Tibón, Gutierre. Diccionario etimológico comparado de los apellidos españoles, hispanoamericanos y filipinos. Fondo de Cultura Económica. México: 1988.
Celdrán, Pancracio. Diccionario de topónimos españoles y sus gentilicios. Espasa Calpe. Madrid: 2002.
Gorden, Raymond L. Spanish Personal names as Barriers to Communication between latin Americans and North Americans. Antioch College, Yellow Springs: 1968.
Platt, Lyman D. Hispanic Surnames and Family History. Genealogical Publishing Company, Inc. Baltimore: 1996.

 

 

#MiApellidoJudio

Comunidad Enlace Judío

¿Nuestro periodismo es importante para ti?
¿Confías en Enlace Judío para una cobertura precisa y oportuna en este momento?
En ese caso, únete a la comunidad Enlace.
A partir de $100.00 MXN al mes, podrás:

  • Apoyar a nuestros periodistas independientes que trabajan las veinticuatro horas del día
  • Ser reconocido como parte de nuestra comunidad una bendición semanal
  • Acceso a contenido exclusivo
  • Acceso a eventos exclusivos, en caso de haberlos
  • Servicio de noticias instantáneas sobre Israel y el mundo judío a tu celular, así como a nuestras transmisiones en vivo.

ÚNETE A NUESTRA COMUNIDAD 👈

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestra web. Si sigues utilizando este sitio asumiremos que estás de acuerdo. Política de privacidad