rosanacho

BECKY RUBINSTEIN F.

Enlace Judío México |En el Cantar de los Cantares la amada es Shoshana bein ha-Jojim, es decir, rosa entre las espinas. Es la amada, según el profesor Casuto, flor nacida en el valle, protegida de las pisadas del caminante por Di-s. Esta metáfora dual, se repite una y otra vez dentro de la tradición judía.

Sem Tob en el siglo XIV español, dedica su obra al rey Alfonso XII, llamado por los judíos El Justiciero, aunque la historia lo llama también Alfonso el Cruel. El Libro de los Proverbios, un libro de máximas sapienciales al estilo de oriente, traducido al castellano de la época es firmado por el rabino de Carrión, quien alaba su obra, a quien tiene por buena, a pesar de su origen. Es decir, a pesar de haber sido escrita por un judío:

“Por nacer en espino non val’ la rosa cierto menos, ni el buen vino por salir del sarmiento; non val’ el acor menos por nacer en vil no ni los enxemplos buenos por los dezir judío. (2O1 8)

Incluso el Libro del Buen Amor, escrito por un arcipreste, el de Hita, trae a colación dicha metáfora. En la Espina y la Rosa, Graciela cuando nos habla de la ambivalencia de dicha metáfora: es el dogma frente al instinto que lo avasalla, también en el siglo XIV español, cuando “pincharse con la espina, puede ser suplantado por la realidad, y ver florecer la rosa, tuya que: “por nascer en espino La rosa, yo non siento que pierde…cita ineludible de los Proverbios Morales del ya mencionado Sem- Tob , originario de Carrión de los Condes en Castilla.

Asimismo, en Pninei Sefarad antologado por Itzjak Moscona, encontramos la siguiente sentencia moral: “Ein shoshana bli Jojim”, es decir, “No hay rosa sin espinas.

En efecto,la experiencia cotidiana nos demuestra, hoy como ayer, que para gozar de la rosa hay que sufrir las espinas que la rondan, porque no hay bien sin mal,como indica también Sem Tob, fundamentado, así parece,en la tradición cabalista.

Y, sorpresa de sorpresas, Cervantes en El Quijote de la Mancha equipara a Aldonsa-Dulcinea, con la rosa entre las espinas, ser inalcanzable, princesa que habita en un castillo. Ser la Dulcinea, la tan dulce Torá para sus estudiosos.

Ser el cabalista, el enamorado que ronda las Escrituras y que no ceja de buscarla, a pesar de tantas dificultades, a pesar de las espinas que la rodean. Supongo que la rosa y la espina, camino que se ramifica; es tela donde hay mucho que cortar.