Enlace Judío México – Golda Meir siempre estará en nuestro recuerdo.  Y más estos días en que se cumplen 45 años de su llegada al poder en Israel.

La señora Meir nació en Ucrania, en la actual Kiev, el 3 de mayo de 1898, que por aquel entonces formaba parte del Imperio Ruso. Nacida en una humilde familia, desde su más tierna infancia, supo lo que era pasar sufrimiento y penurias. Al igual que muchos judíos también experimentó el antisemitismo, el mismo, que desgraciadamente se deja sentir en nuestros días. Golda Meir, siendo niña, ya quería participar en las protestas contra el Zar que la comunidad judía protagonizó a causa de los pogromos en la Rusia Zarista.

La situación era extremadamente peligrosa para todos los judíos en Rusia y en toda Europa. Según sus propias palabras “si cabe una explicación al rumbo que tomó mi vida, es seguramente mi deseo y determinación que nunca más tuviera un niño judío que vivir semejante experiencia”. En su juventud, con la evidente experiencia acumulada, participó activamente de los movimientos sionistas que propugnaba un hogar nacional judío. Tres años después de que su padre emigrara a Estados Unidos de América, junto con el resto de su familia, también Golda Meir emigró al llamado Nuevo Mundo.

Promotora y militante del movimiento sionista, que tenía por objetivo fomentar la migración judía a la Tierra Prometida, Golda Meir fue una figura sobresaliente en su desarrollo. El Sionismo sería el ideal básico que se concretizaría en la fundación del Estado de Israel en el año 1948.

Golda Meir se le reconocen dos pasiones confesadas la docencia y la actividad sionista de la cual es un referente indiscutible y destacado. Comprometida con el Sionismo, Golda Meir luchó incansablemente por sus ideales que la impulsaron para llegar a la Tierra de Israel (Eretz Israel) bajo el Mandato Británico en aquellos años. Trabajó duramente en un Kibutz, a su llegada a Tel-Aviv, en el cual forjó un carácter decidido y emprendedor. Un carácter formado también en las muchas dificultades por las que había pasado. Su capacidad de liderazgo la hicieron destacar, entre otros, como parte del comité ejecutivo de gremio sindical Histadrut, organización de sindicatos de Israel, del cual formaba dicho Kibutz.

Golda Meir destacó en su amarga crítica a un Occidente que “se llenaba la boca de simpatías por los perseguidos judíos” pero que no hacía nada por darles refugio. Su indignación fue en aumento a medida que se desarrollaban los acontecimientos en una Europa dominada por el nazismo y que desembocaron en el asesinato de más de seis millones de judíos.

David Ben-Gurión junto con Golda Meir, y otros muchos valientes activistas y políticos, fueron de vital importancia en la creación del Estado de Israel, el 14 de mayo de 1948. Su designación como delegada del Partido Laborista la llevó a ser nombrada posteriormente Primera Ministra de Israel. Hoy recordamos que el 17 de Marzo de 1969, fue la primera mujer que ocupara dicha responsabilidad en el gobierno de Israel.

Sus famosas frases inundan los anales de la historia de Israel y de la humanidad en general, de las cuales hoy entresacamos una que creemos define su trayectoria, ideales y carácter: “El sionismo no tiene sentido, sino para rescatar a los judíos”.

Luchadora por los derechos de la mujer y del Sionismo, su labor didáctica ha servido a la construcción del Estado de Israel, que hasta el día de hoy sigue siendo cuestionado como el único Estado Judío del mundo. En su memoria quede una sencilla palabra, gracias Golda Meir.

Fuente: Diario Liberal