Prime_Minister_of_Israel_Benjamin_Netanyahu1-407x350

ESTI PELED PARA AGENCIA DE NOTICIAS ENLACE JUDÍO MÉXICO – Aún no se saben las cifras finales, pero queda claro que la campaña orquestada por la Casa Blanca para boicotear el discurso del primer ministro Benjamín Netanyahu ante el Congreso se está derrumbando.

Por Moshe Phillips y Benyamin Korn

Pese a dos semanas de intensas declaraciones, insultos y presión contra Netanyahu, hasta el momento la Casa Blanca ha logrado que sólo unos cuantos miembros demócratas del Congreso se mantengan alejados del discurso.

Un total de dos senadores y doce representantes han anunciado públicamente que boicotearán al primer ministro de Israel. Asumiendo que esas cifras cambian sólo marginalmente en los próximos días, el 98% del Senado y el 95% de la Cámara de Representantes estarán presentes.

Incluso los mayores críticos del Primer Ministro Netanyahu, los miembros del Caucus Negro del Congreso, no se han unido contra el líder israelí. Tras un encuentro con el Presidente Obama la semana pasada, el republicano GK Butterfield dijo a los periodistas que no abordaron el tema del discurso de Netanyahu en su reunión de 90 minutos con el presidente. Entonces procedió a castigar al primer ministro de Israel por supuestamente “faltar al respeto” al presidente, e incluso el congresista Hank Johnson dijo que “el Presidente Barack Obama es irrespetado por un líder extranjero por ser un hombre negro.”

Sin embargo, no todos los congresistas afroamericanos se unieron contra Netanyahu. El senador estadounidense Cory Booker (D-Nueva Jersey), único senador del Caucus Negro del Congreso, se negó a seguir la pauta. The Politico informó que cuando sus colegas comenzaron a criticar al Primer Ministro Netanyahu, los periodistas le preguntaron cuál era su postura y, disintiendo deliberadamente respondió: “Me lo han preguntado varias veces, prefiero no comentar.”

En vista del constante apoyo del senador Booker hacia Israel y de su estrecha relación con varios líderes judíos estadounidenses, seguramente no fomentaría el boicot insultante y la falta de respeto al primer ministro de Israel.

Otra grieta importante en el boicot anti-Netanyahu apareció este fin de semana en el mensaje de Elie Wiesel plasmado en un anuncio de página completa publicado en el New York Times y el Washington Post y patrocinado por “This World: The Values Network.”

El Premio Nobel de la Paz siempre ha sido una especie de brújula moral para el pueblo judío, por supuesto que mucho más que los dos o tres líderes judíos que se oponen a la visita de Netanyahu, según los informes. Todos recordamos cuando Wiesel se enfrentó valientemente al Presidente Reagan durante su visita al cementerio de Bitburg, sin mencionar la forma en que ha expresado su opinión sobre temas importantes a través de los años. Así que las palabras de Wiesel tienen un significado especial.

Elie Wiesel anunció que asistirá personalmente al discurso de Netanyahu e hizo un llamamiento al Presidente Obama y el Vicepresidente Biden para “dejar a un lado la política” y escuchar lo que el primer ministro de Israel tiene que decir. Wiesel señaló que Netanyahu hablará ante el Congreso un día antes de Purim, cuando en la antigüedad, “un hombre malvado de Persia llamado Amán” planeaba destruir a los judíos... “Ahora Irán, la Persia moderna, ha producido un nuevo enemigo,” escribió Wiesel. “El ayatolá Jomeini ha declarado claramente su meta, al igual que su predecesor: ‘La aniquilación y destrucción de Israel. El líder iraní ha decidido adquirir las armas necesarias para cumplir con su promesa mortal.”

Por último, cabe mencionar otra grieta que surgió esta semana. El grupo pro-palestino J Street, el motor que impulsa el movimiento de boicot, publicó una encuesta alegando que el 84% de los judíos de Estados Unidos apoyan la postura del Presidente Obama sobre Irán.

Resulta que los encuestados no fueron cuestionados acerca de los términos reales que Obama está negociando con Irán., sino que se les preguntó si apoyarían un acuerdo imaginario bajo el cual Irán renunciara terminantemente a su capacidad de producir armas nucleares. Desafortunadamente, eso no es lo que el Presidente Obama pretende, según numerosos informes de prensa.

Una encuesta genuinamente objetiva, que investigue si los judíos americanos desean que Estados Unidos evite que Irán adquiera la capacidad de producir armas nucleares, seguramente revelaría que la gran mayoría de ellos apoyan esa política.

Cuando el Primer Ministro Netanyahu se dirija al Congreso el próximo mes con la abrumadora asistencia de la mayoría de los miembros del Congreso de ambos partidos, explicará la verdad sobre la amenaza iraní y el peligro de que EE.UU. acepte términos débiles e inaplicables.

Y eso, por supuesto, es lo que el gobierno de Obama, J Street, y otros críticos de Netanyahu desean evitar.

Traducido desde FrontPage Magazine para Agencia de Noticias Enlace Judío México.