relaciones-y-problemas-suegras-y-nueras

LA MEIDELE

 

“¿Por qué fueron Adán y Eva la pareja más feliz de la historia? Porque ninguno de los dos tenía suegra”

Como ustedes ya saben, y yo no me he cansado de repetirlo, las idishe mames viven eternamente obsesionadas por conseguirle pareja a sus hijos. Van por la vida, el súper y los cafés presumiéndolos y buscando algún pretendiente que valga la pena para sus hijos tan “perfectos”. Pero… ¿Qué pasa cuando estas idishe mames “enamoradas del amor” se convierten en suegras?

Al principio de la relación de su hijo con la nueva chavita están felices, presumiendo por doquier que su tatele ya tiene noviecita. Pero una vez que se le pasa esa emoción, parecen haber olvidado que para ellas lo más importante era que su hijo tuviera novia: “pues la verdad no está tan guapa” (como las otras hijas de la idishe mame), “todo el tiempo se la pasa con ella y ya no me pela”, etc. Las suegras paisanas se la pasan haciendo lo que mejor nos sale a los paisanos: quejarse y quejarse y decir una y otra vez cómo mejorarían la situación.

Imaginen a una suegra paisana con una nuera y un yerno. Súper adora al yerno, pues siempre le hace caso a su hija, van a todos los lugares que ella quiere, siempre se la pasa haciendo detalles por ella y por lo regular cenan en casa de los papás de ella. Pero aborrece a su nuera, pues su hijo siempre le hace caso, va a todos los lugares que ella quiere, está ocupado todo el tiempo preparando detalles para ella y por lo regular cenan en casa de los papás de la novia. ¿Les suena conocido?

Pero no es ninguna sorpresa que las suegras y nueras paisanas tengan una relación tormentosa. Pues los hijos tan perfectos de todas las idishe mames del mundo llevan siglos y siglos escogiendo mujeres como esposas que son “poca cosa” para ellos según sus madres. Aunque obviamente, no existe mujer, a los ojos de una mamá judía, que pueda llegarle ni a los tobillos al mentch de su hijito.

Queridas compañeras, nueras de suegras paisanas, recuerden que sin importar cuántas opiniones y críticas tenga su suegra, sin importar lo controladora que trata de ser, sin importar los comentarios y miradas que les eche, hay dos cosas que deben tomar en cuenta:

  1. Es la mamá de su esposo/novio y aunque las haga querer [email protected]&A/[email protected]$&Ç , al final ella fue la responsable de criar al amor de su vida y hay que respetarla y ponerle cara bonita (aunque se vale llegar con sus propias idishe mames a quejarse, aunque ellas también tengan nueras a las que atormentar).
  2. Aunque juren y perjuren que ustedes no van a ser ese tipo de shvigers (suegras) seguramente si lo serán (pues hasta su suegra juró que nunca sería así).

Les comparto un chiste de suegra que me encanta para alivianarles la comida familiar en casa de su pareja:

Un paisano se enamora de una paisana y se comprometen, llama a su mamá para contarle las buenas noticias y organizan una cena para que la mamá conozca a la prometida. Llega a las casa con tres mujeres, una güera, una pelirroja y una morena. “¿Por qué traes a tres mujeres?” pregunta la mamá. Le contesta que quiere ver si puede adivinar quién es su futura nuera. Sin pensarlo mucho dice “Es la pelirroja”. Muy emocionado de lo bien que lo conoce su mamá contesta el hijo: “¡Sí! ¿Cómo lo supiste?”. La mamá contesta con una voz amarga: “Muy fácil, es que no la soporto”.