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La búsqueda elusiva de estabilidad en Siria

Enlace Judío México – El 20 de enero, Turquía lanzó una operación militar a gran escala dentro del enclave kurdo de Afrin en los tramos más lejanos del noroeste de Siria. La operación “Rama de Olivo” incluyó ataques aéreos, bombardeo de artillería, y una incursión terrestre transfronteriza desde seis puntos diferentes.

Brandon Friedman para The Moshe Dayan Center

Su objetivo es echar a las fuerzas militares independientes kurdas del distrito, el cual sobresale como un pulgar dentro de territorio turco. Días antes del inicio de la operación, funcionarios turcos de alto rango – Hulusi Akar, Jefe de Estado Mayor de Turquía, y Hakan Fidan, Jefe de Inteligencia Nacional de Turquía – viajaron a Moscú para reunirse con el Jefe del Estado Mayor ruso, Valery Gerasimov, evidentemente para pedir permiso para usar el espacio aéreo sirio, el cual controla Rusia, y para permitir la retirada de las fuerzas rusas del distrito Afrin.[1]

Rusia asumió la responsabilidad por la seguridad en Afrin en agosto del 2017, aunque Afrin no fue parte de la diplomacia general que creó cuatro zonas de “desescalamiento” de Siria el verano pasado.[2] Iniciada por adelantado del Congreso para el Dialogo Nacional Sirio patrocinado por Rusia en Sochi (enero 29-30),[3] la ofensiva de Turquía contra los kurdos de Afrin inicia una nueva fase de la guerra siria. Si bien la incursión de Turquía dentro de Afrin puede haber complicado la diplomacia siria en Sochi, finalmente esta funciona en favor de los intereses globales generales de Rusia y pone de relieve la realidad sombría que el futuro de Siria continúa siendo formado más por las potencias globales y regionales que por los sirios.

Afrin es gobernada por el Partido Unión Democrática Kurda/Partiya Yekîtiya Demokrat (PYD) y se declaró un cantón autónomo en enero del 2014. Turquía ve al PYD como parte del Partido Obrero de Kurdistán/Partiya Karkerên Kurdistanê (PKK) con sede en Turquía, al cual EEUU y la UE han designado una organización terrorista, y el cual ha conducido una guerra de guerrillas intermitente de treinta años contra el gobierno turco. Turquía ve a las fuerzas militares del PYD, las Unidades de Protección del Pueblo/Yekîneyên Parastina Gel (YPG) y Unidades de Protección de las Mujeres/Yekîneyên Parastina Jin (YPJ), como no diferentes al PKK.

Turquía teme que los kurdos de Siria, respaldados por su sociedad con el ejército de EEUU, convertirán la franja entera del territorio norte sirio junto a la frontera turca, en un proto-estado autónomo, al cual el PYD se refiere como Federación Democrática del Norte de Siria (DFNS), o Kurdistán occidental (Rojava). Afrin es el distrito más occidental de Rojava, y está territorialmente aislado de las regiones Kobanî y Jazira controladas por los kurdos, las que se encuentran al este del Río Eufrates, y albergan gran cantidad de bases militares estadounidenses.[4] El YPG, apoyado por el ejército de EEUU, formado por las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), las que reunieron a combatientes árabes, kurdos, turkmenos y asirios como la fuerza terrestre principal durante la operación de la coalición liderada por EEUU para derrotar al Estado Islámico en Raqqa y Deir al-Zour.[5] El 11 de enero, en una audiencia del Senado de EEUU, David Satterfield, el Subsecretario de Estado Adjunto en Ejercicio de EEUU para Asuntos del Cercano Oriente, enfatizó que “las SDF dieron un paso al frente como socios en esta lucha [contra el Estado Islámico]. Ellos fueron los únicos en hacerlo. Ningún otro estado, ningún otro partido, a pesar de nuestras ofertas y fastidios, estuvieron dispuestos a asumir esta batalla.”[6]

El catalizador que puso en movimiento la ofensiva de Turquía fue el anuncio de EEUU que estaba entrenando y reestructurando a 15,000 miembros de las SDF para constituir finalmente una “Fuerza de Seguridad Fronteriza Siria (BSF)” de 30,000 integrantes.[7] La reacción del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, fue declarar que Turquía “estrangularía” al “ejército terrorista,” como se refirió a la BSF, antes que ésta naciera.[8] A pesar de los esfuerzos estadounidenses por “retractarse” de su anuncio de la fuerza fronteriza,[9] Turquía comenzó a prepararse para la guerra.

Turquía también lanzó la Operación Rama de Olivo a fines de una semana durante la cual el Secretario de Defensa James Mattis y el Secretario de Estado Rex Tillerson cada uno emitió declaraciones políticas amplias sobre estrategia estadounidense. Mattis explicó la importancia de los aliados en sus comentarios, declarando que “trabajar por medio de, con y a través de aliados que cargan su parte equitativa nos permite acumular la mayor fuerza posible.” Los comentarios más detallados de Tillerson reconocieron explícitamente y honraron “los grandes sacrificios que han hecho las Fuerzas Democráticas Sirias en liberar a los sirios del ISIS.”[10]

Tillerson también enumeró cinco objetivos estadounidenses para Siria. Primero, la “derrota duradera” del Estado Islámico y al-Qaʿida; apoyar un proceso político que lleve a una Siria unificada luego de Asad; influencia iraní disminuida en Siria; crear condiciones en las cuales los refugiados y personas desplazadas internamente puedan retornar a casa a salvo y voluntariamente; y, asegurar que Siria estaría libre de armas de destrucción masiva. De hecho, Tillerson comprometió a EEUU en un compromiso “basado en condiciones” abiertas en Siria. En otras palabras, EEUU permanecería en Siria hasta lograr sus objetivos.

El tema supremo de los comentarios de Tillerson fue la intención de EEUU, “junto con sus aliados y socios,” de traer estabilidad a Siria. Tillerson argumentó que el Estado Islámico no fue derrotado totalmente aún; el régimen de Asad sólo controlaba mitad del territorio y población de Siria; e Irán seguía siendo una amenaza. A fin de abordar estos desafíos en curso, EEUU necesita al YPG y las SDF.

Y sin embargo mientras Tillerson estaba esbozando la política estadounidense para traer estabilidad a Siria el 19 de enero, un aliado estadounidense, Turquía, miembro de la OTAN, se estaba preparando para ir a la guerra con otro socio estadounidense, el YPG, en Afrin, que había sido una isla de estabilidad durante la guerra siria. Bajo el liderazgo kurdo, Afrin había sido un refugio para sirios desplazados en los últimos años. Ahora, con el inicio de la ofensiva turca, la estabilidad de Afrin ha sido destruida.

El ministro del exterior de Turquía, Mevlüt Çavuşoğlu, declaró hace poco que “Turquía continuará la misión hasta que sean eliminados los terroristas.”[11]Çavuşoğlu, exigió también que las fuerzas estadounidenses y de las SDF se retiren de Manbij, una ciudad norteña siria, fuera del distrito Afrin, que fuerzas de las SDF capturaron durante el verano.[12]Y el Presidente Erdoğan de Turquía, hablando a partidarios de su partido, anunció la disposición de Turquía a barrer a lo largo de la extensión entera de la frontera sur de Turquía desde Afrin a Irak.[13]

La intensidad del discurso de Turquía en los últimos días sugiere que Turquía está tratando de forzar a Estados Unidos a elegir entre Turquía y sus socios kurdos en Siria. Metin Gürcan, un analista militar turco, describió la ofensiva de Turquía dentro de Afrin como una “operación basada en efectos” diseñada para influenciar los objetivos estratégicos de EEUU y Rusia.[14] En un artículo de opinión del New York Times, el Ministro del Exterior Çavuşoğlu, escribió que “un aliado de la OTAN armando a una organización terrorista que está atacando a otro aliado de la OTAN es una violación fundamental de todo lo que defiende la OTAN.” El pidió que EEUU corrija su política   “poniendo primero nuevamente a sus aliados e intereses a largo plazo.”[15]

Estados Unidos, por su parte, ha tratado de restar importancia a la incursión turca dentro de Afrin. No quiere poner en riesgo su acceso a la base aérea İncirlik, de Turquía, la que EEUU utiliza para lanzar ataques aéreos dentro de Siria. El Secretario de Estado Tillerson reconoció las “preocupaciones legítimas de seguridad” de Turquía, y le pidió que ejerza “restricción.”[16] Antes del inicio de la operación turca, el Pentágono había declarado que las fuerzas kurdas basadas en Afrin no eran parte de la coalición estadounidense contra el ISIS.[17] Estados Unidos ha tratado de distanciarse de la responsabilidad por Afrin, afirmando que ésta cae dentro de la esfera de influencia de Rusia basado en acuerdos diplomáticos previos, y por lo tanto EEUU no tiene jurisdicción sobre la operación militar de Turquía.[18]

No obstante, Estados Unidos declaró firmemente que no se retiraría de Manbij,[19] el que se encuentra a 100 kilómetros al este del distrito Afrin, sugiriendo que si Turquía intentaba extender su operación dentro de Manbij y enfrente del Río Eufrates, y eliminaba al YPG de la franja entera del norte de Siria a Irak, podría encontrarse en la posición torpe de enfrentar al ejército estadounidense.[20] En un llamado telefónico el 24 de enero, el presidente estadounidense Donald Trump instó a Erdoğan a evitar acciones que corrieran el riesgo de conflicto entre fuerzas turcas y estadounidenses.[21]

Rusia se está beneficiando de esta crisis en desarrollo entre Estados Unidos y Turquía. Rusia ha ayudado y instigado un conflicto que está colocando inmensa presión sobre la alianza de la OTAN, algo que tiene implicancias globales tanto para Rusia como para la OTAN.[22] Segundo, una operación turca extendida en territorio sirio alimenta la tensión entre Turquía y el régimen de Asad.[23] Erdoğan declaró recientemente que después que los kurdos sean derrotados en Afrin, él tiene intención de reasentar a los 3,5 millones de refugiados sirios en Afrin, junto con los más o menos diez mil rebeldes del Ejercito Libre Sirio que están apoyando la operación turca.[24] Bashar al-Asad no verá favorablemente este plan, ya que esta población incluye a grandes números de yihadistas y rebeldes abiertamente hostiles al régimen.[25] Esta dinámica funciona en favor de Rusia, porque significa que Rusia será el árbitro en resolver la tensión entre el régimen de Asad y Turquía por los acontecimientos en Afrin e Idlib.[26] Incluso se ha sugerido que la “luz verde” de Rusia a Turquía en Afrin fue asegurada con un quid pro quo: el mismo día que Turquía inició su operación, las fuerzas de Asad recuperaron el control sobre la base aérea Abu al-Duhur en Idlib, sin disparar un tiro.[27] Esto significa que Turquía, en virtud de su relación raída con EEUU, ha perdido algo de su flexibilidad en el proceso político sirio, y tendrá menos espacio de maniobra entre los bandos estadounidense y ruso a medida que avance la vía diplomática en Sochi y Ginebra.[28]

Tercero, el foco de los medios de comunicación en la ofensiva turca está permitiendo también a Rusia y al ejército árabe sirio de Asad terminar de consolidar su control sobre los últimos bastiones rebeldes yihadistas en Idlib a la sombra de los focos de los medios en Afrin.[29] El control de Rusia del espacio aéreo sirio significa que Turquía depende del permiso de Siria para cómo, cuando y donde opera la fuerza aérea de Turquía en Siria. Por lo tanto, reteniendo el acceso abierto al espacio aéreo sirio, Rusia puede establecer el ritmo para las operaciones terrestres de Turquía en el norte de Siria, usándolas como cobertura para los esfuerzos del régimen de Asad o de Irán para terminar de eliminar a la restante oposición rebelde y extender su control territorial dentro de Idlib.[30] Cuarto, Rusia también quiere mejorar su reputación en el Medio Oriente como aliado valioso y leal. Mientras tanto Turquía como el PYD se sienten traicionados por la postura estadounidense en el norte de Siria,[31] Rusia es percibida como un socio implacable pero firme.

La incursión de Turquía en Afrin es el principio de una nueva fase en la guerra siria. Cada uno de los actores regionales e internacionales claves en Siria — Rusia, Estados Unidos, Irán, Turquía, e Israel — están tomando la iniciativa para avanzar con sus intereses estatales particulares. Trágicamente, el pueblo sirio mismo sigue siendo en gran medida marginal e impotente para afectar los resultados del conflicto.[32]


[1] Gulsen Solaker y Tuvan Gumrukcu, “Turkey seeks Russian approval for air campaign in Afrin,” Reuters, Enero 18, 2018; “Turkey seeks Russian cooperation for Afrin operation,” Hurriyet Daily News, Enero 18, 2018; Amberin Zaman, “Russian jury still out on Turkey’s Afrin offensive,” al-Monitor, Enero 18, 2018; Metin Gurcan, “Ankara might be awaiting Russian OK for Afrin operational-Monitor, Enero 19, 2018.

[2] “Russia to maintain security in Afrin in deal with Kurdish force: YPG,” Rudaw, Agosto 29, 2017; Paul Iddon, “The power plays behind Russia’s deconfliction in Afrin,” Rudaw, septiembre 10, 2017; Anton Mardasov, “Latest Syria peace talks solidify final de-escalation zones,” al-Monitor, septiembre 22, 2017.

[3] Maxim Suchkov, “Russia’s role in Afrin depends on Turkey’s true intentions,” al-Monitor, Enero 29, 2018.

[4] “US speeds up military aid to PKK/PYD,” AA.com, Julio 18, 2018; Pinar Tremblay, “The motives behind Turkey’s decision to reveal U.S. military intel,” al-Monitor, Julio 24, 2017.

[5] “Senate Foreign Relations Full committee hearing on U.S. policy in Syria after ISIS,” Federal News Service, Enero 11, 2018; “2017 balance sheet of battle by Syrian Democratic Forces,” ANFNews, Enero 3, 2018; Aron Lund, “Origins of the Syrian Democratic Forces: A Primer,” Syria Deeply, Enero 22, 2016; Tom Perry y Suleiman Al-Khalidi, “New Syrian rebel alliance formed, says weapons on the way,” Reuters, Octubre 12, 2015.

[6] “Senate Foreign Relations Full committee hearing on U.S. policy in Syria after ISIS,” Federal News Service, Enero 11, 2018.

[7] Joanne Stocker, “Coalition retraining 15,000 veteran SDF fighters to serve as Syrian border force,” The Defense Post, Enero 13, 2018; Aymenn Jawad Al-Tamimi, “Dispatch: The Syrian Democratic Forces’ Border Guards,” Enero 20, 2018.

[8] Patrick Wintour, “Erdogan accuses US of planning to form a terror army in Syria,” The Guardian, Enero 15, 2018.

[9] Liz Sly,“US backpedals on new Kurdish force as Turkey prepares for war,” Washington Post, Enero 18, 2018.

[10] Rex W. Tillerson, “Remarks on the Way Forward for the United States Regarding Syria,” Departamento de Estado de los Estados Unidos, Enero 17, 2018.

[11] Mevlüt Çavuşoğlu, “America Has Chosen the Wrong Partner,” The New York Times, Enero 29, 2018.

[12] Kubra Chohan, “Turkish FM: US must cut ties with PYD/PKK,” Anadolu Agency, Enero 27, 2018.

[14] Metin Gurcan, “4 factors affecting Turkey’s new operation in Syria” al-Monitor, Enero 25, 2018.

[15] Mevlüt Çavuşoğlu, “America Has Chosen the Wrong Partner,” The New York Times, Enero 29, 2018.

[16] Felicia Schwartz, “Turkey’s President Dismisses U.S. Call for Restraint Along Syria Border,” The Wall Street Journal, Enero 22, 2018; Tracy Wilkinson, “Tillerson urges Turkey to stop attacks on U.S.-backed Kurdish militias in Syria,” Los Angeles Times, Enero 22, 2018.

[17] Safvan Allahverdin, “Afrin not part of Syria coalition mission: US spokesman,” Anadolu Agency, Enero 16, 2018.

[18] Amberin Zaman, “Russian jury still out on Turkey’s Afrin offensive,” al-Monitor, Enero 18, 2018; Safvan Allahverdin, “Afrin is not an operational area for coalition: CENTCOM,” Anadolu Agency, Enero 21, 2018.

[19] Kevin Baron, “US General to Turkey: We’re not pulling back,” DefenseOne, Enero 29, 2018; Euan McKirdy, “US General: US troops won’t withdraw from Syrian city of Manbij,” CNN.com, Enero 29, 2018.

[20] Arshad Mohammed e Idrees Ali, “As U.S. looks to rein in Turkish offensive, Manbij is key,” Reuters, Enero 22, 2018.

[22] Cengiz Candar, “Turkey, Russia wage proxy war against Washington in Syria,” al-Monitor, Enero 25, 2018; Gareth Stansfield, “Turkey’s attack on Syrian Kurds could overturn the entire region,” The Guardian, Enero 28, 2018.

[23] Fehim Tastekin, “Erdogan’s plans for Afrin might not sit well with Syria,” al-Monitor, Enero 26, 2018.

[24] Ibid.

[25] Kareem Shaheen, “Syrian rebels gamble on Turkish alliance to fight Kurds and Assad,” The Guardian, Enero 27, 2018.

[26] Jenan Moussa, Twitter Post, Enero 29, 2018, 12:22pm; John Irish, “Tillerson to present US strategy on Syria to European, Arab allies,” Reuters, Enero 23, 2018; “Syria’s UN envoy deems Western initiative on Syria as ‘totally unacceptable,” TASS, Enero 26, 2018.

[27] Anton Mardasov, “Russia’s role in Turkey’s incursion into Syria is tricky,” al-Monitor, Enero 24, 2018.

[28] Umut Uras y Tamila Varshalomidze, “What is Russia’s end game in Afrin?,” Al Jazeera, Enero 23, 2018; Fehim Tastekin, “Erdogan’s plans for Afrin might not sit well with Syria,” al-Monitor, Enero 26, 2018; Semih Idiz, “Will Erdogan defy Russia, US over Afrin?,” al-Monitor, Enero 17, 2018; Colum Lynch, “Dancing to Russia’s Tune in Syria,” ForeignPolicy.com, Enero 8, 2018; Sam Heller, “America in Search of an Un-Geneva for Syria,” Warontherocks.com, Enero 8, 2018.

[29] Caroline Akoum, “Syria: Escalation on Eve of ‘Sochi’, Intense Shelling in Ghouta and Idlib,” aSharq al-Awsat, Enero 29, 2018; Kareem Shaheen, “70,000 Syrians flee as regime advances on last rebel-held province,” The Guardian, Enero 9, 2018.

[30] Metin Gurcan, “4 factors affecting Turkey’s new operation in Syria”  al-Monitor, Enero 25, 2018; Jenan Moussa, Twitter Post, Enero 29, 2018, 12:22pm.

[31] Nujin Derik, “We Fought for Our Democracy. Now Turkey Wants to Destroy It,” The New York Times, Enero 29, 2018; Mevlüt Çavuşoğlu, “America Has Chosen the Wrong Partner,” The New York Times, Enero 29, 2018.

[32] Hassan Hassan, “The Syrian conflict is entering a delicate and dangerous phase,” The National, Enero 24, 2018; Kareem Shaheen, “The Syrian rebels put their own aims aside to fight Turkey’s battles,” The Guardian, Enero 26, 2018.


Brandon Friedman es un investigador en el Moshe Dayan Center for Middle Eastern and African Studies (MDC), Universidad de Tel Aviv. 

Fuente: The Moshe Dayan Center for Middle Eastern and African Studies- Traducido por Marcela Lubczanski.

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