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La presencia judía en el Perú

Enlace Judío México.- A falta de archivos y documentos precisos, la presencia judía en el Perú republicana se puede rastrear revisando los directorios de los clubes sociales de extranjeros y la publicidad de las casas comerciales judías de mediados del siglo pasado, que quedó registrada en los diarios y directorios de las casas comerciales.

LEON TRAHTEMBERG

En 1868 fallecieron 10 judíos víctimas de la fiebre amarilla, los cuáles fueron enterrados en el antiguo Cementerio Británico del Callao (protestante). Sin embargo, la necesidad de darle sepultura judía a sus muertos y de atender a las viudas y huérfanos de los fallecidos movió a los judíos a asociarse para fines de beneficencia, creando en abril de 1869 un directorio provisional presidido por Jacobo Herzberg y Miguel Badt. Esta sociedad se fundó oficialmente en 1870 con el nombre de “Sociedad Hebrea de Beneficencia”, siendo reconocida oficialmente el 1 de julio de 1873, bajo la presidencia de Natazzius Hurwitz, acompañado de Paul Ascher y Jacobo Brillman . En marzo de 1875 colocaron la primera piedra del Cementerio Judío de Baquíjano , que en aquella época tenía el nombre de “Campo Santo Israelita de Baquíjano”, ocupando un terreno adquirido a Enrique Meiggs en la chacra Baquíjano del valle de “La Legua” (que es el mismo terreno que ocupa el actual Cementerio Judío de Bellavista).

Declive

La falta de una inmigración continuada de judíos al Perú, arruinado por los efectos de la pérdida de la Guerra con Chile en 1879, así como el hecho que los inmigrantes judíos fueron casi todos hombres, llevó a la mayoría de ellos a contraer matrimonio con damas peruanas no judías, con lo cual se fue perdiendo la tradición judía en los hogares y los descendientes. Hacia fines de siglo, casi no quedaba actividad judía en Lima y apenas la gente mayor mantenía su identidad de origen.

Segunda ola de inmigración

Hacia principios de siglo empezaron a llegar a Lima judíos de origen sefardita, oriundos especialmente de Turquía y algunos pocos de Grecia, Marruecos y Egipto.

Desarrollo institucional

A raíz de la 2da. Guerra Mundial y las noticias de las atrocidades que cometían los nazis contra los judíos, que a su vez alentaba crecientes olas antisemitas por todas partes del mundo incluyendo el Perú, los judíos de Lima decidieron integrarse en una asociación para fines civiles comunes. Así, el 4 de febrero de 1942 fundaron el “Directorio de la Colectividad Israelita del Perú” copresidido por Max Heller, Jacobo Franco y Leopoldo Weil, que el 20 de junio de 1944 fue registrado bajo el nombre de “Asociación de Sociedades Israelitas del Perú”. Conservó ese nombre hasta 1975, año en el que se cambió por “Asociación Judía del Perú” que es el nombre que conserva hasta el día de hoy.

En los años de guerra, en el frente externo sus principales tareas se concentraron en luchar contra las manifestaciones antisemitas que ocasionalmente aparecían en al prensa y la vida pública peruana; hacer colectas de bienes y dinero para enviarlo a Europa a colaborar con los sobrevivientes judíos de la guerra; acoger a las pocas familias judías que lograban inmigrar al Perú.

En el frente interno, se trabajó intensamente para crear movimientos juveniles, hogar de ancianos, comités de ayuda local para los necesitados, mantener un club social, las sinagogas, el cementerio, y muy especialmente para brindar educación judía a la nueva generación de judeo-peruanos. Para este fin, en marzo de 1945 se conformó un “Comité Pro Colegio Hebreo” presidido por Israel Brodsky, que logró inaugurar el colegio “León Pinelo” el 24 de abril de 1946, en un local ubicado en la calle General Varela 1241. Su primer Director Honorífico fue el brillante intelectual sanmarquino Dr. Manuel Beltroy, gran amigo de las causas del pueblo judío a quien se debe además el haber propuesto el nombre de “León Pinelo” para el colegio, en memoria de los grandes intelectuales judíos del siglo XVI (convertidos por exigencia de la Inquisición), que vivieron en aquella época en Lima. En 1954 se inauguró el actual local de la calle Maimónides 610, y desde entonces el colegio “León Pinelo” se ha constituido en el pilar fundamental para garantizar la educación y continuidad judía en el Perú.

Presencia pública reciente

Con el paso de los años, los judíos ya nacidos y formados como profesionales en el Perú, empezaron a figurar en lugares importantes en la vida profesional, artística, empresarial, financiero y más recientemente la vida política, siendo el cargo de mayor jerarquía judía el desempeñado por el Ingeniero Eduardo Bigio, a la sazón Presidente del Comité del Tercer Mundo del Congreso Judío Mundial, con una brillante trayectoria de más de 30 años divulgando y defendiendo las posiciones judías en la vida pública peruana. En el plano político nacional, el cargo de mayor jerarquía lo ha ocupado el Canciller Efraím Goldemberg, hace unos pocos años.

El 26/11/1852 en el diario “El Comercio” se publicita a “Jacobo Stein y Cía, establecimiento de daguerrotipo a disposición de las bellas limeñas”; era un polaco recién llegado de Nueva York. Igualmente ese diario publicitó la dulcería “Phailes y Blanc” (14/1/1853) y la cigarrería “José Cohen y Hermanos” en 1855.

Como director del “Club Inglés” figura E. Bergman en 1857 y además hay varios judíos alemanes que desde 1857 figuran en el “Club Alemán” (llamado Club Germania desde 1863). También hubo judíos como Alsop, Isaac, Villiers, Michael, que figuraban en el directorio de la “Sociedad de Carreras” en 1864 (luego “Jockey Club del Perú”). Todo esto evidencia que a mediados del siglo pasado ya había una significativa presencia de profesionales y comerciantes judíos en el Perú, especialmente oriundos de Inglaterra, Alemania, Francia y EE.UU., países con los cuales el Perú comerciaba y de los cuáles provenían las empresas constructoras de ferrocarriles y otras industrias.

Entre ellos los Calvo, Levi, Sarfaty, Alalú, Varón, Alcabés, etc. quienes se integraron a la “Sociedad de Beneficencia Israelita” de los judíos de origen alemán, hasta que el 9 de noviembre de 1920 crearon su propia asociación denominada ” Sociedad de Beneficencia Israelita Sefaradí” que se inscribió oficialmente el 24-11-1925. El 17/9/1933 inauguraron su templo y local social en al calle Enrique Villar 341, local que aún ocupan hasta hoy.
Hacia 1912 empezaron a llegar al Perú también inmigrantes de origen ashkenazita, principalmente procedentes de Rumanía y Polonia, y unos cuantos de Rusia, Hungría y diversos países de Europa. Entre ellos los señores Eidelman, Gans, Vainstein, Gleiser, Waisman, etc. Ellos se concentraron en el barrio de Chirimoyo, fundando el 11-6-1923 la “Unión Israelita del Perú” oficialmente reconocida el 16-11-1929.

Después de ocupar varios locales alquilados en las calles Gallinazos, Zavala, Piedra, finalmente en 1933 adquirieron un terreno propio instalando su sinagoga y local social en la calle Iquique 542 que fue inaugurado el 29-7-1934.

La mayoría de los judíos se dedicó al comercio ambulatorio, viajando a provincias para comprar y vender mercaderías a crédito, inaugurando esa modalidad comercial poco conocida en esa época. Muchos de ellos se quedaron a radicar en las diversas provincias del Perú, especialmente Callao, Huancayo, Trujillo, Arequipa, Piura, Lambayeque e Ica. Hacia fines de los años 1950,s esas familias judías retornaron paulatinamente a Lima, para proveer a sus hijos de la educación judía del colegio “León Pinelo (fundado en 1946) y para permitir que sus hijos estudien en las universidades de la capital. Además, en Lima había un marco social judío que permitiría a sus hijos encontrar parejas para el matrimonio. Hacia fines de los años 60´s, prácticamente no quedaban judíos en las provincias del Perú.

Mención especial debemos hacer a los judíos de Iquitos, que corresponden a una inmigración diferente a la anterior, ya que éstos eran descendientes de judíos marroquíes que llegaron por el Amazonas desde el Brasil y se instalaron principalmente en Iquitos, en la época de la fiebre del caucho, allá por los años de 1880. Entre los más conocidos estaban los Benzaquén, Alexander, Cohen, Edery, Toledano, Bendayán, Abensur, etc.

Hacia el 27-6-1945 se creó el “Comité Peruano Pro Palestina Hebrea” presidido por el Presidente del Senado Dr. José Gálvez Barenechea, e integrado por personalidades como Luis Valcárcel, Gerardo Klinge, Manuel Beltroy, César Miró, etc. con la misión de divulgar entre los intelectuales, periodistas y políticos peruanos las necesidades del pueblo judío de contar con un Estado Judío y conseguir la simpatía del pueblo peruano hacia esta causa, lo que finalmente permitió concretar el voto peruano favorable a la Partición de Palestina el 29-11-1947. Entre los judíos, los grandes impulsores fueron Marcos Roitman, Marcos Perelman, Walter Neisser e Isaac Wecselman.

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