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¿Por qué seguir observando la Torá hoy miles de años tras su entrega?

Enlace Judío Mexico – Durante siglos la Torá es lo que nos ha mantenido unidos como pueblo judío. Es el corazón del judaísmo y la raíz de toda práctica y filosofía judía. Año con año soferim (escribas) especializados en escritura religiosa crean nuevos rollos de Torá que son guardados y alabados en sinagogas de todas partes del mundo. Año con año leemos la Agadá de Pesaj donde los Sabios nos recuerdan el relato del Éxodo de Egipto y el Monte Sinaí y nos recuerdan que fue nuestro padre quien nos dijo que él había estado ahí y él había sido liberado y nos habla de su relación con D-s. Nos recuerda que su padre antes de él también se lo dijo y el padre de el mismo y el padre de aquel hasta llegar a épocas de Moisés. Ya que la Torá es el único registro histórico que tenemos de nuestro pasado y ha sido conservada a lo largo de milenios de padres a hijos, rabinos a discípulos.

Sin embargo, ¿por qué? ¿Qué tiene la Torá que la hace tan especial? La respuesta es tan grande y variada como judíos hay en el mundo, pero trataremos de responderla con dignidad, dando diversas razones de por qué la Torá ha sido conservada a lo largo de los siglos.

La Torá como documento histórico

La primera respuesta es una que ya ha sido esbozada: La Torá es muestro único legado histórico como judíos. Reformistas, conservadores, ortodoxos y culturalistas toman a la Torá como base de su desarrollo ideológico y filosófico. ¿Por qué? Porque la Torá es la que narra la historia de cómo empezó a existir el pueblo judío. El Talmud y el Pentateuco que juntos conforman la Torá, son los que nos dicen qué implica ser judío, qué nos distingue como pueblo y cuál es la historia detrás de nuestro pasado.

Los otros registros históricos que hay del pueblo judío a excepción de Flavio Josefo, no son narraciones hechas por judíos y no pueden acceder a la información previa a la época monárquica judía. No hay registros de la historia de nuestros patriarcas, y hay muy pocos de la época de Moisés. El único texto que recopila esa información de forma coherente es la Torá.

La Torá como legado

Sin embargo, con todo y todo, una historia es diferente a un legado. La Torá aparte de la historia que revela frente a nosotros es una tradición que ha sido conservada por milenios y que dota de sentido a aquel que la sigue. La historia puede dar respuestas a las grandes preguntas humanas, puede ser una guía moral, sin embargo, no es una tradición que se lleva a cabo con prácticas. No es una disciplina que involucra diariamente al presente y que marca el sentido hacia el cual debemos dirigirnos. La historia es una disciplina que puede observarse, aprenderse, pero no puede practicarse. Un legado sí.

La Torá como fuente de sabiduría

Aunque la tecnología cambia y la ciencia avanza con el tiempo, las grandes preguntas humanas permanecen irresueltas. ¿Cuál es el sentido humano?, ¿qué es la justicia?, ¿cómo dimitir un conflicto entre dos hombres?, ¿cómo mejorarse como persona? y ¿cómo tener una familia estable? Son temas que jamás van a dejar de tener relevancia en las interacciones humanas. El Talmud consta de alrededor de 63 tratados y aborda temas tan diversos como astrología, medicina o anatomía animal hasta relaciones interpersonales, cortes humanas, rezos o servicios religiosos. Es un compendio de sabiduría que lleva siendo enseñada y trasmitida por más de 4,000 años que nuestros antepasados vivían en el desierto. La dimensión de este texto y su sabiduría es tan grande que jamás pasara de moda.

La Torá como sentido humano

Aparte de todas las virtudes que hemos señalado en esta ocasión, la mayor de ellas yo diría que es el sentido del cual dota al humano eternamente. La Torá pone al humano como el centro del Universo, como una criatura que fue hecha a imagen y semejanza divina, casi sagrada. Muchos de los derechos que empezaron a  promoverse en pleno siglo XX para evitar los abusos ejercidos a gente desprotegida, ya estaban contemplados como normas morales milenios antes en la Torá. Aparte ésta da al humano una misión inigualable con el resto de las criaturas, lo hace depositario de la voluntad divina; es el encargado de hacer el mundo de D-s en la Tierra.

Además, la Torá es el vínculo que tenemos como judíos con D-s, a través del estudio de Torá podemos entender cómo relacionarnos con Él, qué es lo que se espera de nosotros y hacia dónde dirigirnos. Es lo que nos da sentido como judíos y lo que nos ayuda a enfrentar el día a día. Por eso, por más de 3,000 años el estudio de Torá ha sido la actividad más importante de todas las prácticas judías.

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