(JTA) — Un abierto defensor judío de Israel fue asesinado a tiros en su lugar de trabajo en Sudáfrica por hombres armados no identificados que abandonaron su automóvil, su billetera y su teléfono celular.

Sergio Kowensky, presidente del partido Likud de Sudáfrica, fue baleado el martes en un suburbio sureño de Johannesburgo en la sede de su empresa de aire acondicionado, acorde al South African Jewish Report. Los disparos, cerca del mediodía, alertaron a los trabajadores en su fábrica y a otros en las empresas de los alrededores.

“Los temores iniciales eran que esto podría haber sido obra de fanáticos anti-israelíes, dado que Kowensky pasó toda su vida dedicado a los ideales sionistas, con una intensa pasión por el bienestar del Estado de Israel”, escribió el diario. Pero con la investigación sobre la muerte de Kowensky hasta ahora en sus fases iniciales, de acuerdo al reporte, su asesinato podría ser “tan sólo otro acto sin sentido de violencia urbana en las calles plagadas de crimen de Johannesburgo”.

Kowensky, de 67 años y oriundo de Buenos Aires, Argentina, creció en el pequeño pueblo de Moisés Ville en la provincia de Santa Fe, que fue fundado por judíos de Europa del Este que escapaban de la persecución en 1889.

Le sobreviven su esposa, Alison, y sus tres hijos, de entre 32 y 42 años.

Su asesinato ocurrió tras las advertencias de los representantes de la comunidad judía de Sudáfrica que dijeron estar viendo un repunte en la retórica antisemita en la vida real y en las redes sociales.

“Durante las últimas 24 horas, se han producido una oleada de agresivos ataques antisemitas y amenazantes contra los judíos sudafricanos, tanto en las redes sociales como en encuentros directos cara a cara”, dijo la semana pasada en un comunicado la Junta de Diputados de Sudáfrica.

Los pasajeros que esperaban sus maletas de un vuelo de El Al hacia Sudáfrica fueron llamados “judíos malvados” en el aeropuerto por un hombre que despotricó desde el otro lado de la cinta transportadora de equipaje en el Aeropuerto Internacional O.R. Tambo cerca de Johannesburgo. Además, un mural con una bandera alemana y una esvástica fue pintado esta semana en una pared de Johannesburgo.

Por otra parte, otro judío sudafricano, Jeffrey Zetler, de 62 años de edad y dedicado al cultivo de fresa, fue apuñalado hasta la muerte en un supuesto robo el 23 de junio cerca de Stellenbosch, una ciudad a 50 kilómetros al este de Ciudad del Cabo. Zetler estaba en la granja de fresas Mooiberge cuando lo mataron.

De la traducción (c)Enlace Judío México
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