Enlace Judío México – Expertos israelíes en sismología han señalado que si bien no se puede predecir de ningún modo cuándo ocurrirá el siguiente sismo ni su magnitud, lo importante es que la prevención en la materia sea implementada ante cualquier escenario.

El Ministerio de Defensa convocó a reunión de servicios de emergencia y de autoridades municipales para revisar los planes preventivos de Israel para enfrentar cualquier posible sismo de considerable magnitud a futuro, informó el portal The Times of Israel.

La cita programada para el miércoles ocurre al tenor de una serie de sismos menores que han sacudido el centro y norte de Israel en los últimos días.

La tarde de este mismo lunes (tiempo local), un sismo de 3,2 grados en la escala de Richter se registró en la ciudad de Tiberíades.

Ayer domingo, un sismo de 3.2 grados en la escala de Richter se registró cerca del Mar de Galilea, al norte de Israel. Un segundo sismo de una magnitud un poco mayor se sintió poco antes de las 17:00 p. m. (tiempo local). El sismo tuvo como epicentro el Mar de Galilea, justo al lado de las playas de Tiberíades, dijeron los sismólogos del Instituto Geofísico de Israel, y se registró con 3.9 grados la escala de Richter.

El primero de esta ola de sismos que se han presentado en Israel, tuvo lugar el miércoles por la mañana temprano en el área norteña de Galilea, con una magnitud de 4.3 grados en la escala de Richter. Se sintió en la región de Haifa y en el norte de Israel y fue seguido por varias réplicas. Los temblores débiles continuaron sacudiendo partes del norte de Israel la madrugada del jueves con otros dos sismos menores registrados durante la noche, con un total de cuatro en menos de 24 horas.

Otro sismo de 3.4 grados en la escala de Richter tuvo su epicentro a varios kilómetros al noroeste del Mar de Galilea ayer sábado.

Las discusiones incluirán a representantes de la Autoridad Nacional de Control de Emergencias, el Comando del Frente Doméstico de las FDI, la Policía, bomberos, el servicio de emergencias Maguen David Adom y autoridades municipales, informó el canal de noticias Hadashot. El objetivo es revisar los sismos y sus implicaciones de la semana pasada, y prepararse para cualquier desarrollo futuro.

A lo largo de estos días, diversos expertos israelíes en sismología han señalado que si bien no se puede predecir de ningún modo cuándo ocurrirá el siguiente sismo, ni siquiera teniendo el hecho de la ola de sismos de menor intensidad que se han presentado, y si acaso este será de considerable magnitud para resultar devastador en el país, lo importante es que la prevención en la materia sea implementada para cualquier escenario.

Dentro del bagaje de prevención, se encuentra un plan nacional para fortalecer edificios antiguos contra sismos, conocido por el acrónimo hebreo TAMA, que aligera las reglamentaciones de construcción y otorga a los desarrolladores derechos para agregar pisos y apartamentos adicionales a edificios existentes para cubrir los costos de fortalecimiento de edificios y la adición de habitaciones a prueba de bombas a los departamentos.

Pero Bezalel Treiber, ex jefe de la Autoridad Nacional de Control de Emergencias, dijo a la Radio del Ejército este lunes que TAMA sólo brinda protección limitada.

“Se necesitan 5 mil millones de shekels para poder hacer una revolución en la materia. Los departamentos más débiles están exactamente en el lugar más peligroso, en el Gran Valle del Rift”, dijo, refiriéndose a la falla en la corteza terrestre que va de Siria a Mozambique e incluye el Valle del Jordán de Israel. “Decenas de miles de apartamentos no están reforzados y existe un alto peligro de que se dañen”, advirtió Treiber.

Un informe de la Contraloría del Estado en 2001 encontró que no se habían asignado fondos para el fortalecimiento de edificios e infraestructura. Fue seguido por otro informe en 2004 que decía que no se había hecho mucho en los años intermedios debido a disputas entre ministerios por la responsabilidad del trabajo, de acuerdo al reporte de Hadashot.

Un comité interministerial establecido en 2004 propuso hacer preparativos para un terremoto de 7,5 grados de magnitud en el norte del país, con hipotéticas pérdidas de vidas humanas y daños severos a la infraestructura. Levantó la perspectiva de 16,000 muertos y casi 100,000 heridos en tal evento, con 10,000 edificios destruidos.

En 2011, otro informe de la Contraloría del Estado emitió más advertencias sobre la amenaza de un terremoto a las comunidades e infraestructuras del norte, y una vez más lamentó la falta de medidas de precaución adoptadas.

El ministro de Defensa, Avigdor Liberman, anunció el pasado jueves que se presentará al gabinete este año un nuevo plan plurianual para proteger a Israel de los terremotos.

El último gran terremoto que azotó la región ocurrió en 1927, un temblor de magnitud 6,2 que mató a 500 personas e hirió a otras 700.

Fuente: The Times of Israel / Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudíoMéxico