Enlace Judío México – Cuatro sospechosos fueron detenidos este jueves tras el secuestro de un niño de 7 años frente a su casa en la ciudad árabe israelí de Kalansua.

JACK KHOURY

La policía israelí dijo que estaba verificando si el niño, identificado como Karim Jamhur, había sido trasladado a la Autoridad Palestina.

Los sospechosos, un residente de Ramla y tres residentes de Lod, de 41, 27 y 26 años serán llevados al Juzgado de Paz de Rishon Letzion para extender su prisión preventiva.

Las imágenes publicadas el miércoles muestran al niño siendo arrastrado con fuerza hacia un vehículo blanco donde al menos dos hombres estaban sentados.

El video muestra a Jamhour acercándose al automóvil que transportaba a sus secuestradores junto con otro joven que es miembro de su familia.

Se puede ver al otro chico abriendo la puerta trasera del automóvil mientras un hombre sale del vehículo, arroja al niño adentro y vuelve a entrar después de él. El auto huye de la escena.

Jabar, padre del niño dijo a los investigadores de la policía que los secuestradores lo habían contactado y le exigieron que pague cuatro millones de shekels (1.9 millones de dólares) para recuperar a su hijo. Según el padre, rechazó la demanda de los secuestradores. Luego redujeron la suma a un millón de shekels, y se negó a pagar una vez más.

Un pariente de la familia comentó que Jabar Jamhour era un contratista y que no se sabía que esté involucrado en alguna disputa.

El tío de Jamhour, Samir Hadija, dijo a Haaretz que la familia no ha salido de la casa desde el martes, cuando el niño fue secuestrado. “Estamos acostumbrados a ver cosas estas cosas en la televisión y en las películas, pero no en nuestra realidad”, dijo. “La gente habla constantemente de la violencia en la sociedad árabe y la falta de seguridad, pero un secuestro es algo que nadie hubiese imaginado”.

Unas 50 personas se reunieron frente a la estación de policía de Taibeh el miércoles para protestar por el secuestro. La protesta fue organizada por el movimiento juvenil de Kalansua, Al Hirak Ashbabi.

Diya Taiya, uno de los líderes de la protesta, dijo que la policía había ingresado a la ciudad hace dos días para llevar a cabo una demolición, “pero cuando un niño es secuestrado al mediodía frente de su casa, es sólo otro evento.

“Si el incidente hubiese ocurrido en una de las ciudades vecinas, todo el país estaría en pie, pero debido a que sucedió aquí, se lo considera simplemente otro caso criminal”, dijo.

Taiya dijo que desde el secuestro, muchos residentes no permiten a sus hijos salir a la calle.

“Esta es una prueba para la policía”, dijo. “Han transcurrido 48 horas y el niño no ha sido devuelto a sus padres. Todos esperamos que todo termine bien y que la policía haga su labor”.

Fuente: Haaretz / Reproducción autorizada con la mención: © EnlaceJudíoMéxico