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Enlace Judío México.- Este año, 2018, el 9 del mes de Av caerá en Shabbat. Cuando esto sucede nuestros rabinos nos indicaron que debemos posponer el ayuno para el día siguiente, domingo, ya que está prohibido estar de duelo o expresar cualquier señal de tristeza en Shabbat. Este año, por lo tanto, el ayuno de Tishá B’Av comenzará el sábado 21 de julio por la noche, una vez que termine Shabbat.

RAB YOSEF BITTON

Hay algunos cambios especiales de la rutina de la finalización de Shabbat que tienen lugar cuando se conmemora Tishá B’Avel sábado en la noche y domingo. Mañana por la noche, sábado 21 de Julio, vamos a tener que transitar desde el Shabbat, un día “festivo”, a Tishá B’Av, un día de duelo.

En las siguientes líneas vamos a explicar cómo se realiza esta transición.

MINJÁ, la oración del Shabbat por la tarde que normalmente se lleva a cabo media hora antes de la puesta del sol, este año, en muchas comunidades se realizará antes de lo habitual. Y la Se’udá Shelishit, la tercera comida festiva de Shabbat, que normalmente se realiza en la Sinagoga, este año se llevará a cabo en la casa.

LA ÚLTIMA COMIDA ANTES DEL AYUNO: Normalmente, la víspera de Tishá B’Av realizamos la Seudat Hamafsequet, es decir, la última comida antes del ayuno, que suele ser una comida de duelo: comemos sentados en el suelo como dolientes y consiste generalmente de pan, lentejas y huevo sin sal. Pero este año, como la víspera del ayuno es en Shabbat, no podemos llevar a cabo una comida de duelo. La Se’uda Shelishit, por lo tanto, va a ser la última comida antes del ayuno, pero no tendrá restricciones en cuanto a lo que podemos comer (carne, vino, etc) y celebrar (cantar, etc). La única limitación es el tiempo: hay que terminar de comer antes de la puesta del sol, que en Nueva York será este año a las 8: 21pm.

TRANSICIÓN: Como hemos dicho, en muchas comunidades la gente tendrá su Se’udá Shelishit en casa. Esto se hace para que la gente pueda prepararse en casa y volver para Arbit listos para Tishá B’Av, como ahora lo vamos a explicar.

Hay un interludio, un espacio intermedio, entre el final de Se’uda Shelishit y el comienzo de Tishá B’Av. Durante ese tiempo, entre las 8:21pm y las 9: 02pm en NY, todavía es Shabbat y seguimos vestidos de Shabbat y no podemos hacer nada en preparación para Tishá B’Av, pero ya no comemos. Una vez que termina Shabbat, a las 9:02 pm de NY, decimos “Baruj Hamabdil ben qodesh lejol” (= Bendito Aquel que estableció la diferencia entre lo santo y lo profano) y así Shabbat habrá terminado para nosotros.

EL COMIENZO DEL DUELO: Después que decimos “Baruj Hamabdil…”, cambiamos nuestros zapatos de cuero por zapatillas u otro tipo de calzado que no sea de cuero. Este será el primer “acto de duelo” en preparación para Tishá B’Av. Luego que nos cambiamos para Tishá B’Av y vamos a la sinagoga. Las Sinagogas normalmente realizarán sus Minyanim de Arbit más tarde que de costumbre. En algunos casos 15-20 minutos después que Shabbat haya terminado, así la gente tiene tiempo de cambiarse y llegar de su casa a la Sinagoga.

HABDALA: El sábado por la noche NO realizaremos la ceremonia de Habdalá completa (solo diremos las palabras “Baruj Hamabdil ben qodesh lejol”) para declarar que terminamos el Shabbat. En la Sinagoga se dirá “Boré meoré haEsh” antes de leer Meguilat Ejá. Una vez que termina el ayuno de Tishá B’Av, el domingo por la noche (8.41 NY), decimos lo que queda decir de la Habdalá (“Hagefen” y “haMabdil”).

LA NOCHE DE TISHA BEAB EN LA SINAGOGA: Comenzamos las oraciones con un triste Salmo, ‘al neharot babel (Tehilim 137), el salmo de los dolientes por la destrucción del Bet Hamiqdash. Luego de Arbit leemos Meguilat Ejá, el libro de Lamentaciones escrito por el Profeta Yrmiyahu. Este libro describe la destrucción del Primer Templo (586 AEC), la desolación de Yerushalayim, el dolor de los exiliados a Babilonia, la burla de nuestros enemigos al ver nuestra miseria, la impotencia de los judíos derrotados, el hambre mortal, los horrores de enfermedad y de la muerte. Luego, recitamos las quinot, poemas muy hermosos pero tristes que describen diferentes tragedias que sufrimos a lo largo de nuestra historia. Al final de las quinot, sentados en el piso y con las luces apagadas, declaramos con tristeza y lágrimas: “Escuchad, oh nuestros hermanos de la casa de Israel … hoy contamos … 1950 años desde la destrucción de nuestro Bet Hamikdash” y pedimos a Hashem que este sea el último año que lloramos por el Bet Hamikdash.

 

 

 

Fuente:halajá.org

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