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“Yo tenía un vacío en el corazón”. Así nació Fundación Pola

Enlace Judío México e Israel- Conocimos a la creadora de Fundación Pola, Pola Chiver, en el marco de la entrega de los Premios Emprendedores Sociales Marcos Katz, que se otorgan a organizaciones de la Comunidad judía que apoyen a las comunidades vulnerables de México.

 ¿Qué es Fundación Pola?

Pola es acrónimo de “Principal Objetivo LLevar Ayuda”. Esta fundación beneficia a niños con enfermedades crónicas, no solamente cáncer. Creo que esa es una diferencia importante.

Nos dimos cuenta que estas enfermedades están incluso dentro de nuestras familias. Mucha gente las desconoce. Tenemos insuficiencia renal, insuficiencia hepática, epilepsia de difícil control. Esas son enfermedades que son iguales o peores que el cáncer. Los niños batallan mucho.

Eso es lo que hacemos. También es importante resaltar que nosotros no atendemos enfermedades, atendemos enfermos. La diferencia es que el enfermo conlleva muchas cosas. Cuando están enfermos, están mal emocionalmente. Se enferma todo el entorno. Así que incluimos también a los familiares. Ayudamos también a los familiares. Los ayudamos económicamente. Los ayudamos con sus necesidades. Nos preocupamos por todo lo que es un niño enfermo. No nada más la enfermedad.

¿Qué es lo que hacen exactamente en la fundación?

Nosotros estamos con ellos acompañándolos día con día, desde hablar por teléfono en la mañana. Tenemos un espacio en el Hospital Siglo XXI. Les ayudamos con todo el material que ellos ocupan como bolsas de alimentación, sondas, bolsas de colostomía, pañales. Todo lo que requieren para sus hemodiálisis, para sus quimioterapias, hasta la ayuda emocional. Organizamos actividades recreativas dos meses al mes, donde ellos dejan atrás por un rato este sufrimiento para vivir un momento de alegría. Vemos a sus familias también. Festejamos sus cumpleaños. Estamos muy presentes y pendientes de cómo influye la enfermedad.

Esos son los dos aspectos que abarcamos. La parte emocional y la parte económica. Eso a las mamás les pega mucho. El paciente se enferma y ellas tienen que volverse enfermeras del niño, entonces no pueden salir a trabajar. Emocionalmente, les pega mucho.

¿Qué hacen con las mamás?

De entrada, las tenemos todos los días en un chat. A través de la fundación, se han dado cuenta que no son las únicas que tienen un niño enfermo.

Ellas me comentan, “Cuando voy a algún lugar a tomar café con mis amigas me dicen, ya por favor, no me hables de tu hijo enfermo. Habla de otra cosa”.

Y cuando vienen a la fundación dicen, “Mira, aquí sí puedo hablar de los problemas que tengo con mi hijo enfermo que es lo que más me agobia”.

Les damos ayuda terapéutica, psicológica, todo lo que requieren en el asunto emocional.

¿Cómo empezaste esta fundación?

Yo tenía un vacío en el corazón. De pronto me di cuenta que haciendo una labor social y dando al prójimo se me llenó ese vacío que intenté colmar durante muchos años con cosas materiales, con todo lo que te puedas imaginar. Nunca lo pude lograr hasta hace 6 años que empecé con la labor social. Entonces dije, si esto me va a llenar el corazón, lo tengo que seguir haciendo. Es algo que tengo que hacer todos los días y lo hago con muchísimo gusto porque es lo que alimenta mi alma y mi espíritu todos los días.

¿Cuánta gente trabaja contigo?

La mayoría son voluntarios y está una  persona conmigo. La gente del voluntariado del IMSS  nos otorgó una oficina. Hace un año y medio, cerca de dos años, nos vieron que beneficiábamos tanto a estos niños que decidieron darnos un espacio para expandir nuestras actividades.

¿Cuántos niños han atendido?

Hemos ayudado a cerca de 100 mil familias. Organizamos eventos masivos en la ciudad de México, en comunidades rurales, en Oaxaca. Este año estuvimos cerca de Yucatán, en San Felipe del Progreso, en el Estado de México. Así hemos logrado beneficiar a muchos pequeñitos.

Cuéntanos la historia de estos dos pequeñitos que están contigo.

Este niño sufre de insuficiencia renal y gracias a Dios le llegó su riñón. Entonces él es un trasplantado de riñón y está muy contento. Ahí vamos. Tenemos que cuidar mucho su riñón. Desde antes del trasplante lo preparamos para recibir su riñón y ya que lo tiene, debe tener muchos cuidados.

Janita aquí es muy seria pero antes de entrar a la fundación era más seria. Después de tres años de estar en quimioterapias y radiaciones, nos acaban de dar la noticia que ya está en vigilancia y por ahora hemos vencido el cáncer.

Gracias a Dios, tenemos historias de vida. Al principio fue difícil. La fundación dio un giro impresionante, porque al principio yo era nueva, empezaba a hacer esta labor. Empecé a aprender. Empecé sola y la gente se sumó conmigo. Tenemos voluntarios, donadores. Ahora podemos hacer más cosas y lograr milagros. Yo hago lo que sea necesario para sumar gente.

Cuéntanos de tu primer día que llegaste a ayudar.

Yo hacía labor social. Solamente quería ayudar y llenar mi corazón como fuera. Ayudaba con viejitos, en asilos, casas hogar, donde sea. Y de pronto me dan la oportunidad de hacer mi servicio en el Hospital Siglo XXI con niños de oncología y me enamoré de los niños. Después me di cuenta que no nada más los niños con cáncer sufrían. Había otros niños con otros padecimientos como los niños que van a hacerse diálisis 3, 4 veces a la semana. Es una vida muy desgastante. La gente desconoce que estos niños sufren de una manera impresionante. Es un desgaste para las mamás también. Transportes, ir y venir, todo el material que ocupan y todo lo que conlleva tener un hijo con insuficiencia renal.

Si pudieras pedir un deseo para tu fundación, ¿cuál sería? ¿Qué pedirías?

Tengo un gran sueño: Mis niños difícilmente pueden ir a la escuela porque están pegados al hospital y a mí me gustaría tener la Casa Fundación POLA, donde puedan tener sus tratamientos y no dejen los estudios, donde podamos tener un tratamiento integral para los niños que sufren de enfermedades crónicas. Que puedan seguir estudiando. No tienen por qué ser niños ignorantes, analfabetas o como le quieras llamar, porque tienen una enfermedad crónica. Ése es mi sueño.

¿Cómo otras personas que nos ven te pueden ayudar?

Estamos en las redes sociales: www.fundacionpola.org.

En Facebook e Instagram estamos como Fundación POLA A.C.

Con su tarjeta de crédito nos pueden hacer un donativo. Les dejo también el WhatsApp:
+52 1 55 5414 9740

Reproducción autorizada con la mención: © EnlaceJudíoMéxico

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