Enlace Judío México e Israel.- Perla Schwartz Shkoorman Z”L (1956-2019) fue poeta, ensayista y crítica, se graduó de la Licenciatura en Periodismo en la Escuela Carlos Septién García, donde impartió cátedra.

Perla Schwartz colaboró en El Sol de México (editora del suplemento cultural de 1991 a 1992), así como en los suplementos culturales La Onda de Novedades, El Búho de Excélsior y algunos otros, además de revistas como Casa del Tiempo, Plural y en publicaciones de la UNAM.

Perla Schwartz fue autora de más de diez libros, entre poesía y ensayos, entre los que destacan Casa de Lluvia, El Trazo de la Memoria, Instantáneas de la Mujer Camaleón, Bajo el Peso del Amor me Hundo y Diálogo Interminable con mi Obra. Antologada en diversas recopilaciones de poesía, fue también autora de los ensayos Rosario Castellanos, Mujer que Supo Latín… y El Quebranto del Silencio, Mujeres Poetas Suicidas del Siglo XX. Impartió la Maestría en Literatura de Casa Lamm, además de ser miembro de la Asociación de Mujeres en el Cine y la Televisión, A.C.

El periodismo cultural y la literatura fueron el campo de acción de la autora mexicana por más de 30 años. A lo largo de ese tiempo, la poeta y ensayista acumuló innumerables experiencias y anécdotas.

El siguiente es un texto suyo muy relevante  que refleja la forma en que se construía la masculinidad dominante.

La conmovedora “carta al padre” de Franz Kafka

Carta al Padre de Franz Kafka (1883-1924) es una obra de carácter autobiográfico, donde el afamado escritor checo-judío narra con lujo de detalles el maltrato que recibió por parte de su padre. Es una de las cumbres de la literatura alemana del siglo XX que ha llegado a nuestras manos porque su amigo Max Brod no destruyó sus manuscritos como le indicara el escritor.

Cuenta con frases tan significativas como: “La fuerza hace respetar la autoridad pero no hace a ésta respetable.” Esta frase viene a colación porque su infancia y adolescencia estuvieron marcadas por la opresión paterna. Esto llevó a Kafka a convertirse en un ser débil ante la vida y a no comprender el mundo que lo rodeaba.

Es una carta cargada de una gran fuerza expresiva. Deja entrever cómo su padre no tuvo la conducta adecuada para estimularlo y la falta de comunicación entre ambos: “Tú tranquilamente te recuestas, te tiendes y dejas que yo física y espiritualmente te arrastre a través de la vida.”

Lluvia de reproches que conmueve- incluso en la actualidad- , por la sinceridad y desgarramiento con que están escritos. El que hablaran con rigidez y autoritarismo marcó al escritor, que creció con una personalidad apocada y de miedo hacia al prójimo. Le costó mucho trabajo interrelacionarse con los otros.

Tal vez por ello no tuvo el coraje suficiente cuando tuvo la oportunidad de casarse en dos ocasiones, y cada ocasión, con mayor fuerza, la literatura se convirtió en su refugio; la prepotencia paterna le impidió construir de modo más fluida su existencia cotidiana. Kafka experimentó una fuerte sensación de soledad y desamparo.

A partir de Carta al padre, una se percata por qué el mundo onírico, la contradicción de los deseos humanos, así como la vida misma, fueron el centro de su universo literario, basta con recordar La metamorfosis (1915), cuando un día Gregorio Samsa amaneció convertido en escarabajo, es como el literato se sentía frente a la figura paterna. El exceso de autoritarismo convirtió su vida en una pesadilla.

Leemos: “Tú estabas dotado para mí de eso tan enigmático que poseen los tiranos, cuyo derecho está basado en la propia persona, no en el pensamiento.” Frase que nos remite a la profunda desolación que Kafka sintió cada vez que intentó establecer un diálogo con su padre.

Esta carta la escribió como un desahogo en 1919, pero fue publicada en forma póstuma hasta 1952. Miedo, angustia, tristeza y profundo sufrimiento son leif motiv de este texto escrito desde lo más hondo del alma. Asimismo hay un fuerte complejo de inferioridad ante su progenitor, ese sentirse desvalido, sin protección alguna.

Relato íntimo que desafortunadamente nunca fue leído por el señor Kafka, es en la actualidad materia prima para psicólogos, psicoanalistas y quienes deseen conocer de modo más íntimo al autor judeo-checo:
“La proyección de la culpa evita asumir la responsabilidad de los propios actos; el problema son los demás quienes no los entienden.”

En suma Carta al padre, dirigida a Hermann su progenitor es de vital importancia como punta de lanza para comprender más de cerca a Franz Kafka, y nos remiten a la manipulación y maltrato que él experimentó por su sensibilidad exacerbada.

 

 

Fuente:heroinas.net