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Relatos talmúdicos: ¿Por qué la vida de un hombre vale más que un mundo entero?

Enlace Judío México e Israel – La Torá para el judaísmo es la guía que da D-os al hombre a través de la palabra revelada. Explica todo a través de historias, sin embargo entre ellas se encuentra una serie de mandatos y ordenes que los judíos ortodoxos respetan al pie de la letra. Los siguientes midrashim (relatos talmúdicos) nos hablan sobre leyes que deben de cumplirse con el prójimo. Esperamos les guste.

Cada hombre es un mundo

La razón por la que Adán fue creado solo en el mundo, es para enseñarnos que cualquiera que destruye una sola alma, las Escrituras lo toman como si hubiera destruido un mundo entero; y cualquiera que salve una vida, las Escrituras lo toman como si hubiera salvado un mundo entero.

La sangre de tu hermano

I

“No debes pararte sobre la sangre de tu vecino” (Lev 19:16) ¿Cuál es la prueba de que si uno ve a su compañero ahogándose en un río o arrastrado por una bestia salvaje debe salvarlo? El verso “No debes pararte sobre la sangre de tu vecino.” ¿Cuál es la prueba de que cuando un hombre ve a otro siendo perseguido a muerte, debe salvarlo aunque le cueste la vida a quien lo persigue? El verso “No debes pararte sobre la sangre de tu vecino.”

II

En asuntos cívicos una persona puede dar dinero como expiación. Sin embargo, en casos capitales [al juez] se le hace responsable tanto la sangre de aquel [que fue mal juzgado] como por la sangre de la posteridad que hubiera sido del muerto hasta el final de los tiempos. Vemos que Caín, quien asesino a su hermano le fue dicho: “las sangres de tu hermano me imploran” (Gen 4:10). No dice “la sangre de tu hermano,” sino “las sangres de tu hermano:” su sangre y la sangre de la posteridad que hubiera sido suya.

La lámpara y el alma

Esta pregunta fue contestada por Rab Tanhum Nevi: ¿Cuál es la ley concerniente a extinguir una lámpara para un hombre enfermo durante el Shabat? Contestó: a la lámpara se le llama lámpara y al alma de un hombre también se le llama lámpara. Es correcto que la lámpara de un hombre sea extinguida por el bien de la lámpara de D-os [el alma del hombre].

Fuente: Sefer Ha-Agada

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