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 Enlace Judío México e Israel: En 1845, en Berlín, el compositor judío  Felix Mendelssohn -primer exponente del movimiento de emancipación cultural de los judíos en Europa- estrenó la música que acompañaba a una obra de 1691 del dramaturgo francés Racine. Su título era “Atalía”. ¿Pero quién fue Atalía exactamente? 

El Rey Salomón falleció sin dejar nombrado a un sucesor, provocando la guerra civil que dividió el reino unido de la Casa de David en dos: al norte, Israel, con capital en Shjem, reinando Jeroboam y al sur, Judea,  con capital en Jerusalén y reinando el hijo de Salomón, Roboam. Pero ambos reinos buscarán reconciliarse mediante  un pacto matrimonial algunas generaciones después:

Jeroboam engendró a Nadab, que a su vez fue padre de Omrí. Hijo de Omrí fue el rey  Ajab, que se casó con una de las mujeres más detestadas de todo el Tanaj: Jezabel, una cananea  de Tiro que acabó siendo lanzada por la ventana de su palacio para ser devorada por los perros salvajes. Ajab y Jezabel fueron padres de Atalía. Por la otra parte, por el sur, Roboam engendró a Abías, quien fue padre de Asá. Hijo de éste fue Josafat, un rey piadoso  que fue padre de Yoram,  el cual tras asesinar a sus seis hermanos se convirtió en el quinto rey de Judea entre los años 848 y 841 aec. Y esposo de Atalía, quien durante esos años fue reina consorte. Y madre de Ocozías.

Por medio de esta alianza matrimonial ambos reinos tuvieron buenas relaciones. A Judea le interesaba tenerlas con Israel para hacer frente a los ataques de los edomitas, en el Neguev, los descendientes de Esaú cuando fue defenestrado de la familia por el asunto del plato de lentejas (por eso el nombre de Edom, que significa rojo) Por si fuera poco, los filisteos atacaron Judea y se llevaron consigo a todos los hijos de Yoram, excepto al menor, Ocozías. También se llevaron a todas las mujeres, incluida Atalía. El rey  Yoram  murió en 843 a.e.c., a los cuarenta años de edad, víctima de una  enfermedad intestinal incurable entonces. Y fue así como el benjamín de su estirpe ascendió al trono.

 Ocozías consiguió rescatar a su madre -no así al resto de mujeres ni al resto de los hijos. También consiguió vencer a los edomitas, pero no recuperar su territorio. Las minas de cobre del sur de La Aravá -esenciales para la fabricación de armas- no están ya  en manos del reino y ,  además,  las antiguas rutas caravaneras  ya no llegan a Judea, que comienza en este punto su declive paulatino. Ocozías, que sólo reinó un año, quiso ayudar a la familia de su madre Atalía, que reinaba en el reino de Israel. Ayudó a su tío, Yoram  de Israel, contra el rey de los arameos, pero  Yoram fue herido en la batalla;  cuando Ocozías fue a visitarlo se encontró en medio de la revuelta de Yehú. Ocozías  huyó de inmediato  pero fue herido en el paso de Gur y las fuerzas le abandonaron por completo tratando de llegar a la ciudad de Meguidó, donde falleció.  Yehú, que será el nuevo monarca del reino de Israel acabó con toda la familia de Atalía en Samaria: la dinastía de Omrí.

Fue entonces cuando Atalía fue reina. Y lo primero que hizo fue destruir toda la simiente de la casa real  de su esposo para que nadie le arrebatara el trono. Lo segundo en su programa: permitir el culto a los Baales, los dioses cananeos a los que que rezaba su propia madre, Jezabel. Judea rugía en un clamor  de indignación.

No tardaron en rebelarse contra su abominable reinado.

Gustav Doré, La ejecución de Atalía

Yehosheba, hija de Yoram, hermana de Ocozías -pero no hija de Atalía- era esposa del Sumo Sacerdote, Yehoyiada. Cuando su madrastra empezó a aniquilar a toda la estirpe de Yoram, Yehosheba salvó a su sobrino, Yoas, de un año de edad.  El hijo de Ocozías fue el único que sobrevivió a la masacre de su abuela Atalía. Siete años después, Yehosheva y su esposo, con ayuda de otros sacerdotes, idearán el plan para la restitución de la Casa de David sobre el reino de Judea. Yoas  iba a ser  coronado en el Templo de Salomón. Cuando Atalía se enteró de lo que estaba pasando se presentó en el Templo y se encontró al niño sobre un trono , rodeado de judíos – con la Gran Asamblea- que lo aclamaban como rey. Atalía rasgó sus vestiduras y gritó “Traición!”

Yehoseba  – que pasará a ser una de las 23 mujeres Justas que el Talmud nombra-  gritó:

“que la maten. Pero no en el Templo”

Atalía fue ejecutada aquella noche a la puerta de las caballerizas reales -no lejos de lo que hoy conocemos como el Muro de las Lamentaciones. Según el Libro de los Reyes, Jerusalén permaneció en silencio sabiendo que ella había desaparecido, sabiendo que la Casa de David se había restituido sobre el reino de Judea.

Atalía expulsada del Templo. Antoine Coypel. Museo de Louvre.

Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©️EnlaceJudío

 

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