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Enlace Judío México e Israel – Carol Perelman, columnista de Enlace Judío, platicó con el doctor Marcos Nahmad Bensusan, investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV), sobre su modelo propuesto para que los niños puedan continuar con su educación en medio de la pandemia sin padecer rezagos ni riesgos de contagio de consideración.

A pesar de que su área de estudio está centrada en temas de física y biología, el doctor Nahmad, egresado de la licenciatura de Física en la UAM y con un doctorado en el California Institute of Technology, ha buscado ayudar con un granito de arena en el regreso a la llamada “nueva normalidad”, en específico, en el tema de la educación.

La educación de los niños y adolescentes dentro de los próximos meses, cuando aún no vemos el final del camino de esta pandemia, sigue siendo una incógnita: ¿se deberá continuar con las clases en línea o se regresará de lleno a las aulas, con todos los riesgos y costos que implica? La respuesta podría estar a medio camino en los “Núcleos”, un modelo ideado por Nahmad y un equipo multidisciplinario.

Según contó Nahmad, la idea le surgió después de conocer recientemente el caso de gorilas afectados por el virus del Ébola en el Congo, donde los factores de la sociabilización y el aislamiento de estos animales pudieron ser analizados de cara a cómo los afectó la epidemia mortal que amenaza desde hace décadas al continente africano.

Fue de esta manera que Nahmad ideó un regreso a clases segregado por medio de grupos de niños que continúen con su educación básica sin perder el contacto social, ya que, considera, es en esta etapa en la que más allá del aprendizaje curricular, los niños aprenden a socializar y desarrollar habilidades de interacción, las cuales podrían verse afectadas, incluso a largo plazo, si el camino de las clases a distancia se mantiene. El hecho de que los estudios hasta ahora publicados indican una baja transmisión del coronavirus en esta edad también es factor de peso en por qué está dirigido a estas edades.

El esquema básico de los “Núcleos”, que especialmente está ideado para niños en educación primaria, comprendería que los pequeños estudien en grupos de 4 en la casa de uno de ellos, preferentemente que vivan cerca uno del otro y agrupados de manera diversa por aptitudes o género, mientras los maestros se mantienen a distancia para la enseñanza. Un adulto, que podría ser un padre de familia podría encargarse del grupo mientras estudia y desarrolla actividades múltiples, el cual tendría que tener a la mano un dispositivo digital, como una tablet o computadora, para las interacción con el maestro.

El número específico de 4 niños, basado en un reciente estudio científico sobre interacciones humanas y su relación con una epidemia, es considerado por Nahmad y su equipo como el ideal para evitar una posible propagación mayor de la epidemia en caso de que se presente un contagio dentro de uno de los “Núcleos”.

Entre las ventajas que Nahmad y su equipo ven en el modelo, además de que la interacción social de los niños no se ve afectada, es que los profesores pueden seguir trabajando sin riesgo de contagio, en vista de que algunos de ellos podrían ser población de riesgo, mientras que los padres de familia podrían seguir con sus labores profesionales sin tener que preocuparse de tener que cuidar al pequeño en casa mientras se encuentre con su respectivo núcleo. La idea sugiere que el padre o madre de familia podría trabajar 3 semanas continúas, antes de que en una se dediquen a cuidar a un “Núcleo”.

Los investigadores no descartan los posibles problemas que puedan presentarse, como zonas sin acceso a tecnología que impidan su implementación, hogares donde los núcleos puedan enfrentarse a problemas disfuncionales ajenos a ellos, o padres renuentes a comprometerse, e incluso, que el modelo mismo no tenga éxito. Sin embargo, creen que podría ser una mejor opción que seguir con las clases individuales a distancia, o incluso, el regreso integral a las aulas, que podría ser muy costoso, con un estudio que apunta a que esto podría valer hasta 12 mil pesos por niño para el erario en México.

Nahmad y su equipo están abiertos a cualquier propuesta o sugerencia para su modelo, el cual está en construcción, e incluso planean mandar la propuesta al gobierno mexicano para que pueda analizarlo, con lo que, en vez de pagar hasta 12 mil pesos por niño en un posible regreso a clases que pueda verse abortado en cualquier momento con un rebrote, solo tenga que erogar 4 mil pesos por núcleo, según calculan.

“La idea es presentar esta propuesta a la sociedad. Lo que queremos es que la sociedad la escuche, la analice y proponga ideas. Esta no es una propuesta dirigida a un grupo especial de la sociedad. Creemos que se puede aplicar en cualquier contexto educativo”, dijo Nahmad.

Con una difusión masiva de su idea dicen buscar una discusión nacional sobre el tema y que no sea solo un grupo de personas las que tomen estas decisiones, sino que se hagan propuestas y se escuchen a manera de retroalimentación.

Puedes entrar en contacto con Nahmad y su equipo a través de su página de Facebook, Twitter, Instagram o por el siguiente correo electrónico: [email protected]

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