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Enlace Judío México e Israel – Un arqueólogo israelí cree haber identificado el sitio de la histórica batalla de Arsuf, donde las fuerzas cristianas de la tercera cruzada, lideradas por Ricardo Corazón de León, derrotaron al ejército musulmán de Saladino en el siglo XII.

Hasta ahora se sabía que esta batalla tuvo lugar cerca del antiguo asentamiento de Apolonia, también conocido como Arsuf, cuyos restos hoy se encuentran en la costa israelí al norte de Tel Aviv. Pero hubo un debate entre los expertos sobre dónde exactamente se produjo el combate y por qué los generales decidieron ir a la batalla ahí.

El arqueólogo Rafael Lewis ha combinado evidencia de fuentes medievales con una meticulosa reconstrucción del paisaje local y las condiciones ambientales en ese momento, y se ha concentrado en un campo abierto al noreste de las ruinas de Arsuf, de acuerdo con el periódico Haaretz.

Un rastreo arqueológico de la zona ha respaldado la identificación del campo de batalla al revelar artefactos del período de las cruzadas, incluidas puntas de flecha y piezas de armadura.

El estudio, publicado a principios de julio, también da pistas sobre por qué el rey inglés y el sultán musulmán eligieron este lugar específico para su enfrentamiento, dijo Lewis, profesor de Ashkelon Academic College e investigador de la Universidad de Haifa.

Apolonia era una ciudad costera bizantina, cuyo nombre fue cambiado a Arsuf durante el período islámico temprano; al arrebatar la región de las fuerzas musulmanas, los cruzados construyeron un imponente castillo junto al mar en el sitio.

El área alrededor de Arsuf fue el sitio de una gran batalla durante la tercera cruzada, que fue lanzada por los reinos europeos, principalmente Inglaterra, Francia y el Sacro Imperio Romano, con el fin de reconquistar la Tierra Santa después de que Saladino aplastó a los cristianos en la Batalla de Hattin en 1187 y capturó Jerusalén.

Después de llegar a Acre y tomar este puerto estratégico en julio de 1191, los cruzados, dirigidos por Ricardo Corazón de León, marcharon hacia el sur para conquistar la antigua ciudad de Yafo, hoy parte de Tel Aviv, y restablecer su control sobre toda la costa levantina.

El 7 de septiembre de 1191, Saladino lanzó un gran ataque contra la retaguardia de los cruzados, según los cronistas musulmanes y cristianos.

A pesar de las órdenes de Ricardo Corazón de León de mantener la formación y atraer a más soldados enemigos a la lucha, algunos de sus caballeros rompieron filas y lanzaron una carga prematura sobre el enemigo. Una vez cometido, el rey inglés ordenó dos asaltos más contra los musulmanes, y finalmente derrotó a las fuerzas de Saladino. Las tropas musulmanas huyeron a través de un bosque que se dice que estaba justo al este del campo de batalla, y los cruzados detuvieron sus cargas en el borde de la línea de árboles, por temor a que los atrajeran a una emboscada.

La ubicación exacta del campo de batalla en lo que hoy se conoce como la llanura de Sharon ha sido difícil de precisar, en gran parte porque el bosque antiguo y otras características del paisaje han desaparecido durante mucho tiempo bajo las carreteras, pueblos y campos modernos, de acuerdo con Lewis.

El arqueólogo usó textos medievales, mapas de encuestas del siglo XIX y fotografías aéreas tempranas de la zona para reconstruir cómo se vería el paisaje, dónde pasaban las principales carreteras antiguas de la zona y dónde comenzó el bosque.

También examinó los factores logísticos y ambientales que tuvieron que generarse en ese momento, como puntos donde Ricardo Corazón de León no perdiera el contacto con su flota naval, o donde el viento beneficiara a los arqueros musulmanes para asestar con éxito a los cruzados.

Todo apuntó a una estrecha franja de tierra en el canal entre dos crestas que corren paralelas a la costa norte de Israel, a solo unos cientos de metros del mar. Fue por ahí que los cruzados deben haber pasado y donde Saladino se habría lanzado al ataque iniciando la histórica batalla, al parecer de Lewis.

Una inspección del área con un detector de metales arrojó varios artefactos que podrían conectarse a la batalla: una punta de flecha utilizada contra caballos y otra con una punta perforadora; una placa de hierro, que puede ser un fragmento de un gran yelmo medieval; y un clavo de herradura de un tipo que puede datarse a la Francia e Inglaterra de ese período.

El rastreó se realizó en 2014, pero los hallazgos se publicaron hasta este año como parte de una monografía más amplia sobre excavaciones arqueológicas en Arsuf y sus alrededores, editada por el profesor de la Universidad de Tel Aviv, Oren Tal.

“Encontramos solo un puñado de artefactos y esto está relacionado con la muy mala preservación del campo de batalla”, dice. “Me sorprendió mucho que hayamos encontrado algo debido al desarrollo moderno en el área”.

El campo de batalla medieval se encuentra entre la carretera costera de Israel y los terrenos de una antigua fábrica de municiones, que se utilizaron como área de prueba. También hay varias localidades modernas y un parque cercano, todos los cuales son probablemente responsables de la relativa escasez de hallazgos.

De acuerdo con Lewis, la identificación del campo de batalla ofrece también una idea de lo que estaba sucediendo en la mente del líder cruzado y el sultán musulmán sobre las repercusiones a largo plazo que representaría una batalla en dicho lugar tanto para uno como para el otro.

A pesar de sufrir una derrota en Arsuf, que arruinó su reputación de invencibilidad, la estrategia de Saladino demostraría una victoria a largo plazo.

Ricardo Corazón de León tomó Yafo, pero sufrió el hostigamiento musulmán, y los desacuerdos entre los líderes europeos significaron que la tercera cruzada nunca pudo lanzar un ataque contra Jerusalén.

En 1192, Ricardo Corazón de León y Saladino concluyeron un tratado de paz, que dejó la ciudad santa en manos musulmanas, mientras permitiera la visita de peregrinos cristianos. Los estados cruzados permanecieron en control de la costa levantina durante aproximadamente un siglo más o menos, sin Jerusalén en sus manos.

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