Enlace Judío México e Israel – La Knéset aprobó durante la noche de este lunes (tiempo local) un proyecto de ley que aplaza por cuatro meses la aprobación del presupuesto estatal, lo que ha salvado al país de ir a nuevas elecciones.

Una votación sobre la segunda y tercera lectura del proyecto, acciones que la confirmaron como ley aprobada, culminó poco antes de las 10 p. m., dos horas antes del límite máximo establecido en la ley, el 25 de agosto, de acuerdo con el sitio The Times of Israel.

La propuesta fue planteada por Zvi Hauser, miembro del partido Derej Eretz, que se atribuyó el hecho de salvar al país de nuevos comicios. “Evitamos elecciones. De nuevo”, escribió el partido en su cuenta de Twitter.

La principal disputa que impidió la aprobación del presupuesto se centró en el deseo de Benjamín Netanyahu de solo buscar un presupuesto para lo que restaba del 2020, en vista de la incertidumbre que ha traído el coronavirus, mientras que su socio de gobierno Benny Gantz buscaba ir por uno que cubriera 2020 y 2021.

De llegar la nueva fecha límite del 23 de diciembre para aprobar el presupuesto y la coalición, si es que esta sigue en pie, no lograra acordar darle su visto bueno, el país se dirigirá a nuevas elecciones en marzo.

Previo a la aprobación del proyecto de ley, tanto Netanyahu como Gantz reafirmaron su disposición a posponer esta decisión sobre el presupuesto, no obstante lanzándose acusaciones recíprocas que dejaron de nuevo en claro la tensión que la coalición de gobierno vive.

Gantz dijo que había terminado de guardar silencio ante los ataques del Likud en su contra. Acusó al partido de Netanyahu de preocuparse por la supervivencia política del primer ministro, en lugar del bienestar de los ciudadanos de Israel y advirtió que no permitiría que nadie erosionara la democracia.

“Ningún ataque personal ni libelos de sangre me doblegarán”, dijo Gantz. “Durante 100 días, les dije a mis socios políticos en el gobierno que buscaba una asociación”, dijo, en referencia a los 100 días desde que se formó el gobierno de coalición, “que mis manos estaban extendidas para la cooperación y que mi corazón estaba dedicado a un solo tema: garantizar la seguridad, la salud y el sustento de los israelíes. Durante 100 días estuve en silencio ante los ataques personales, ante una avalancha de intentos de humillar y excluir. Guardé silencio ante las blasfemias y el ridículo de los altos funcionarios del Likud. Esos 100 días de silencio, aceptación y moderación han terminado”.

Gantz dijo que “afuera se está desatando una terrible tormenta”, en referencia a la crisis del coronavirus y los estragos económicos que ha causado.

“Si vamos a elecciones, la sangre aún podría derramarse en las calles”, dijo, refiriéndose a la profundización de la polarización política que se vive en el país.

Por lo tanto, dijo, cualquiera que esté presionando para que se celebren elecciones “no me amenaza a mí, sino a los israelíes. No permitiré que nadie ponga a Israel de rodillas”.

El ministro de Defensa dijo que había ingresado al gobierno de Netanyahu y había pagado un alto precio político porque quería poner fin a la actual crisis política que se había apoderado de la nación a través de tres campañas electorales en menos de un año.

Pero, dijo, “nunca permitiré que nadie erosione la democracia. No permitiré que nadie designe títeres en su nombre para puestos públicos sensibles.

“En mi turno, mientras sea ministro de Defensa, mantendré a Israel seguro desde fuera y desde dentro. No permitiré que nadie amenace el Estado de derecho”, dijo.

“Netanyahu, si buscas cooperación en beneficio de los ciudadanos de Israel, mi mano permanece extendida”, dice, y agregó que si el primer ministro busca debilitar la aplicación de la ley, lo evitará.

Netanyahu, en un mensaje de video emitido poco antes, dijo que había dado instrucciones a los legisladores del Likud para que votaran a favor del aplazamiento del presupuesto.

“Seguiré haciendo lo correcto, para evitar elecciones innecesarias”, dijo, al tiempo que acusó al partido de Gantz de introducir dificultades que amenazaban con llevar a elecciones.

El domingo por la noche Netanyahu había emitido ya su respaldo al proyecto de ley para aplazar la aprobación del presupuesto, lo que virtualmente confirmaba que Israel no iría a elecciones.

En declaraciones al respecto, los partidos de cada uno, el Likud y Kajol Lavan dijeron que apoyaban el proyecto de ley para evitar elecciones y cada uno acusó al otro de hacer demandas que amenazaban con arruinar el proyecto.

En un momento, el Likud emitió una declaración en la que afirmó que “Kajol Lavan se está escapando del compromiso de Hauser que acordaron, y está arrastrando al país a las elecciones, con afirmaciones falsas y creando dificultades en el último minuto”.

El partido también afirmó que Kajol Lavan estaba tratando de “definir el presupuesto como un presupuesto de dos años” en lugar de un plan de un año, que Netanyahu ha buscado.

A su vez, Kajol Lavan emitió su propia declaración, alegando que el Likud estaba intentando “secuestrar” las negociaciones con demandas inaceptables sobre el nombramiento del próximo jefe de Policía, fiscal del Estado y fiscal general, otro de los agudos temas que tienen en conflicto a la coalición de gobierno.

“A Netanyahu sólo le quedan unas pocas horas para demostrar que respalda su promesa a la nación anoche de evitar elecciones en Israel”, dijo Kajol Lavan. “Le quedan algunas horas para demostrar si mantendrá su promesa al público de mantener el gobierno de unidad que abordará el coronavirus y las amenazas a la seguridad [de Israel], o si hará estallar las conversaciones por sus consideraciones personales y legales”.

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