avatar_default

Aranza Gleason – Desde el sábado pasado hasta el final de este domingo hemos estado celebrando la festividad de Pésaj, durante ese tiempo no comemos pan leudado, decimos medio Halel en la mañana y nos abstenemos de ciertas actividades propias de días sagrados como en toda celebración que requiere de una semana los primeros y últimos dos días son Yom Tovim es decir no se realizan trabajos creativos (melajot) como prender y apagar un fuego, cortar tela o papel, entre otros. Tradicionalmente se nos dice que si bien la salida de Egipto ocurrió la noche en que hacemos el séder, una semana después ocurrió la partida del mar, por eso pensamos que en los últimos dos días de Pésaj no sólo celebramos el milagro del Éxodo, sino el milagro del Mar de los Juncos también. En qué consistió este milagro y por qué fue tan grande es una de las preguntas que cientos de eruditos se han preguntado a lo largo de los años, pues el pasaje es profundamente enigmático en sí mismo. Si D-os ya se había manifestado a través de las plagas, ¿por qué era necesario abrir el mar? y por qué la canción del mar parece alabar a un D-os vengativo e iracundo, cuando la tradición nos dice que se alaba Su misericordia Son tan sólo algunas de las preguntas que los comentaristas de la Torá buscan responder

¿En qué consiste un milagro?

Cuando hablamos de Pésaj, la salida de Egipto y el Mar de los Juncos lo primero que salta a la vista es la idea de un milagro, cuando hablamos de milagro a qué nos referimos y particularmente porque esta acción tiene relación directa con la festividad que estamos celebrando. La palabra en hebreo que se usa para hablar de milagros es “nes” quiere decir seña o bandera, no necesariamente involucra un evento sobrenatural; puede implicar una situación que ocurre bajo condiciones aparentemente normales, pero que son una muestra clara de la intervención de D-os. Por ejemplo, el milagro de Purim, celebramos que el decreto del rey fue anulado y que los judíos pudieron ganar las batallas contra quienes querían aniquilarlos, sin embargo toda la historia ocurrió con aparente naturalidad, aunque el liderazgo de D-os se hubiera hecho presente.

En el caso de la partida del mar las posturas son muy variadas hay quienes como Maimonides defienden que fue un evento guiado naturalmente a través de los vientos y hay incluso quienes afirman que el milagro fue tan grande y magnifico que incluso las aguas en el resto del mundo también se partieron, como lo afirma el midrash. En cualquier caso lo que define a un milagro como un evento especial radica primordialmente en el aprendizaje que deja al hombre sobre D-os y el funcionamiento del mundo más que en sí su carácter sobrenatural. Rab Hirsch incluso lo define como un evento que necesariamente tiene implicaciones históricas.

Pesaj y la partida del mar celebran la creación del pueblo judío como tal, su sobrevivencia a lo largo de los años y la aceptación de D-os en la vida del hombre. Para este gran rabino, la existencia misma del pueblo judío es un milagro, porque el único fin de este grupo es dar testimonio de la existencia divina. Como tal la semana de celebración de Pésaj, el seder y los últimos días festejamos estar vivos y llamarnos judíos. Mientras que el mar partiéndose frente a los judíos implica el milagro más grande que existió en la historia de la Torá, el reconocimiento absoluto de D-os y las cualidades que componen su servicio. La Hagadá misma nos dice que la apertura del mar fue cinco veces más grandiosa y respetable que el total de las plagas anteriores. Las razones que se dan radican primordialmente en el aprendizaje que los judíos tuvieron al presenciar el milagro. ]

El cruce por el mar

D-os a través de los atributos de Justicia y Misericordia

Hay varias formas de ver el cruce del Mar de los Juncos y hay muchas explicaciones sobre cómo ocurrió este evento algunos dicen que el viento partió el mar por la mitad, otros que todas las aguas se partieron y otras que ocurrió por secciones. En cualquier caso muchas de las opiniones aseguran que al mismo tiempo que los judíos cruzaban por tierra firme, los egipcios se ahogaban persiguiéndolos. Rab Sacks incluso llama la atención que los pasajes remarcan los caballos y carrozas de los egipcios mientras que los judíos andaba a pie.

Aquellos que creen que el milagro se expresó por medios naturales a veces explican que fue la arena la que tragó a los egipcios pues el peso de sus carrozas no les permitía avanzar, mientras que los judíos al caminar podían pasar por un banco sin hundirse. Los que creen que el milagro se expresó de forma sobrenatural hablan que el mar se partió por pedazos dejando sólo a los judíos avanzar, en cualquiera de los dos casos se reconoce que la debilidad de los judíos se convirtió en su fortaleza, mientras que la fortaleza de los egipcios se convirtió en aquello que lo hundió. Egipto era reconocido mundialmente por su carrocería y armamento y éste fue el que los hizo sucumbir. Ello le enseña al mundo que el actuar de D-os es moral y no cede ante la fortaleza física.

Además se resalta también que la cualidad de Misericordia y la cualidad de Justicia se expresaron al mismo tiempo en la apertura del mar, y éste es el milagro más grande, porque el esplendor de D-os brilló en su totalidad al encontrarse ambas cualidades juntas. Rab Hirsch además resalta el hecho que estas dos cualidades son las formas en que el hombre se puede acercar a D-os a través del miedo y el reconocimiento de su grandeza y a través del amor y la confianza en Él. Quienes presenciaron la apertura del mar tuvieron la oportunidad de admirar a D-os por Su grandeza, amarlo por Su compasión y reconocerlo por Su justicia. Todo en el mismo momento.

Dejando atrás Egipto

Otro de los elementos que se destacan en los comentarios es el hecho que D-os guía al pueblo judío hacia el mar. Pareciera como si los eventos que ocurrieron no fueran fortuitos sino parte del plan divino y necesarios para el aprendizaje del pueblo judío. Un elemento sumamente importante e interesante es que D-os les ordena caminar hacia el mar antes que este se abriera. Según nos dice el midrash los judíos avanzaron hacia el agua hasta que esta ya rebasaba su pecho confiando en que D-os los guiaba.

En cualquier caso el evento en el mar fue un punto de no retorno para los judíos al decidir avanzar sobre el mar tomaron la decisión de nunca regresar a Egipto. Para muchos en eso radicó el milagro, que por primera vez el pueblo judío acepto en su totalidad a D-os y decidió seguirlo, que tuvieron el coraje de vencer el miedo al avanzar y la confianza absoluta en la divinidad aunque entorno indicará lo contrario. Muchos ven este evento como un preludio a las guerras que después lucharían con las otras naciones. Debían adquirir ese coraje para seguir a D-os y la determinación de no regresar para realmente ganar la guerra.

La profecía

Finalmente otra de las formas de ver el cruce por el mar es que fue una Revelación abierta para todo el mundo. Para muchos las plagas ocurrieron en Egipto, pero el mar se abrió en todo el mundo. Según un midrash en todo el mundo el agua cambió sus propiedades y se partió también o dio señales de lo que pasaba en ese momento, por lo cual el Cruce del Mar fue una Revelación que ocurrió en todo el mundo.

Otra interpretación es que los judíos al cruzar tuvieron profecía, la profecía más grande incluso que cualquier profeta que haya existido antes; a través de cruzar el mar conocieron todos los secretos y misterios del mundo. Se habla de que sólo la Revelación que llegará con el Mesías será tan grande como esa.

La canción del mar

En cuanto a la canción del mar que los judíos después elaboran hay muchas cosas que pueden decirse. En primer lugar cuando la Torá menciona la palabra “shira” (canción) no habla de una melodía común y corriente, sino del estado que la persona tiene al cantar y la calidad del poema. Una canción en el contexto bíblico es una composición que incluye el espíritu de la persona que canta y que acerca a D-os a través de él. Se considera a la Canción del Mar como una de las alabanzas más grandes que se han hecho a D-os.

Cuando se habla de los egipcios hundiéndose no se busca regocijarse en la muerte del enemigo, sino se mencionan los carruajes y el armamento para reconocer lo extraño del evento y reconocer que los roles entre fuerte y débil se invirtieron. Y tanto se rechaza la visión del regocijo en la muerte del enemigo que el midrash mismo explica que D-os le prohíbe a los ángeles cantar pues su criatura murió en el mar. Otro midrash cuenta que D-os llora por la muerte de los egipcios.

avatar_default

Aranza Gleason se define a sí misma como una judía en el exilio. Nació con una raíz divida como su poeta favorita; busca y ama al judaísmo, pero como a los personajes que lee, éste, también se le escapa de las manos como el agua. Para hablar de Torá y mitzvot se basa en textos de rabinos ortodoxos, experiencias personales y clases a las que asistió. En cambio, para hablar de historia y cultura judaica trata de observar todo lo que hay; desde lo más hereje hasta lo más sagrado. Sabe que judaísmo encuentra en todos los rincones de la Tierra y se vive con todos los colores de la luz. Cuando escribe busca compartir y busca encontrarse. Espera profundamente que sus textos sirvan para que una persona descubra algo que le era desconocido y lo disfrute.

Destacadas

Exclusivas

Judaísmo


DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí