Israel cierra su hospital en Ucrania

Tras 6 semanas de operación el hospital de campaña de Israel establecido en Ucrania terminó su misión el viernes 29 de abril pasado. Durante su funcionamiento el equipo médico trató a más de 6 000 pacientes, la mayoría de ellos fueron civiles que enfrentaron dificultad para recibir atención.

El hospital contó con una sala de emergencias, una sala de partos (en la que se dio luz a un bebé) equipos de laboratorio, máquinas de rayos X y otras tecnologías del Centro Médico Sheba que se pueden usar de forma remota.

El hospital fue financiado por los Ministerios de Salud y Relaciones Exteriores, la Oficina del Primer Ministro, así como la de la Fundación de la familia Charles y Lynn Schusterman y el Comité de Distribución Conjunta Judío Estadounidense.

La delegación de médicos y personal médico del hospital fueron parte del sistema de salud de Israel. 17 toneladas de equipos fueron necesarios para instalar el hospital de la ciudad de Mostyska en el Oeste de Ucrania que se denominó Kojav Meir (estrella brillante).

Por otra parte, voluntarios israelíes de Unitet Hatzalah (Organización Voluntaria de Servicio Médico) han estado dispersos a lo largo de las diferentes fronteras de Ucrania, dotados de equipos de ayuda médica para apoyar a los refugiados ucranianos en las fronteras de ese país.

Hatzalah fue fundada en Williamsburg, Brooklyn Nueva York, Estados Unidos por el rabino Hershel Webera a fines de la década de 1960, para mejorar la respuesta médica de emergencia rápida en la comunidad y mitigar las preocupaciones de una comunidad y mitigar las preocupaciones de una comunidad de judíos ortodoxos.

La idea se extendió a otros barrios judíos ortodoxos en el área de la ciudad de Nueva York y, finalmente, a otras regiones, países y continentes. Se considera que Hatzalah es el servicio de ambulancias voluntarios más grande del mundo. El tiempo de respuesta de Hatzalah en cada barrio es de 2 minutos y en la noche es de 5 minutos.

La Marcha de la Vida

Es un proyecto educativo internacional basado en los dos eventos más importantes de la vida judía del siglo XX: La Shoá (Holocausto) y el establecimiento de Medinat Israel (El Estado de Israel). A través de este proyecto, cada año se conmemora Yom Hashoá (Día del Holocausto) en Polonia y Yom Hazikaron (Día del Recuerdo)  y Yom Haatzmaut (Día de la Independencia) en Israel.

La Marcha de la Vida busca reforzar valores como la tolerancia, justicia, honestidad, respeto, compañerismo, lealtad, excelencia y pluralidad.

La Marcha de la Vida surge en contraste con “la marcha de la muerte”, las cuales consistían en sacar a los prisioneros de los campos de exterminio y concentración en los que se encontraban en el momento en que los aliados se acercaban, las autoridades nazis querían distraer cualquier prueba de la fábrica de muerte que habían implementado, obligándolos a desplazarse “marchando” en condiciones infrahumanas, hacia campos de concentración en Austria y Alemania.

En el trayecto miles de ellos perdieron la vida. El concepto de Marcha de la Vida, es marchar hacia la vida por los mismos senderos que los prisioneros judíos marcharon hacia la muerte, salir hacia el presente y el futuro: Medina Israel (El Estado de Israel).

Conocer la historia judía en Europa oriental, honrar la memoria de los judíos que perdieron la vida por el hecho de ser judíos, entender la importancia de recordar de no olvidar el genocidio perpetrado por los nazis, es estar conscientes de que este no puede repetirse, luchar porque en cualquier lugar del mundo, la vida debe respetarse para hacer posible el surgimiento y permanencia del Estado de Israel, celebrar la independencia, conocer la historia de su establecimiento, su problemática actual, así como el desarrollo cultural, tecnológico y social, también es parte del concepto la Marcha de la Vida.

En la reciente Marcha de la Vida 2022 participaron nietos de los nazis que se unieron a la marcha en el campo del exterminio de Auschwitz, quienes expresaron “que nuestro objetivo es colaborar con el movimiento de la Marcha de la Vida, contar nuestras historias, denunciar a nuestros familiares que asesinaron a judíos. Somos descendientes de oficiales de las SS, de las personas que trabajaron en los campos de concentración pero también de aquellos que guardaron silencio”.

El grupo pertenece a un movimiento más extenso que realiza marchas similares. Este año ha llevado a cabo eventos en 17 países y 70 ciudades. Muchos descendientes de perpetradores nazis salen a las calles para pronunciarse en contra del antisemitismo. 

La gran sorpresa de la marcha fue la llegada de Auschwitz-Birkenau de más de 100 jóvenes árabes israelíes. Desde que la Marcha de la Vida se celebrara por primera vez en 1988 alrededor de 300 000 personas de más de 50 países han realizado la caminata de Auschwitz a Birkenau (3.2 km) en Yom Hashoá.

Es de destacar que el presidente polaco Andrzej Duda se unió a la Marcha de la Vida junto con sobrevivientes del Holocausto y refugiados de guerra de Ucrania.

 


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