El partido Likud, liderado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, exigió investigar a una destacada periodista israelí por un tuit en el que critica al gobierno y presentó una denuncia ante la policía alegando que sus publicaciones se salen de los límites de la libertad de expresión, informó Haaretz.

En la denuncia, presentada el martes por el abogado del Likud, Avi Halevy, el partido alegó que Shani Ashkenazi, una reportera climática del portal de negocios Calcalist, incitó a evadir el servicio militar obligatorio como protesta contra la reforma judicial del gobierno.

“El gobierno saca a las FDI a una operación militar y al mismo tiempo sigue promoviendo el golpe de Estado”, tuiteó, en referencia a la operación en Jenin. “Hoy es un día excelente para negarse a servir en la reserva”.

En un segundo tuit, posteriormente eliminado, Ashkenazi afirmó que también es “un día excelente para negarse a servir como soldado regular”.

Reservistas de varias unidades especiales han amenazado con negarse a servir desde que el gobierno presentó su amplia reforma judicial.

Sin embargo, los partidos ultraortodoxos que forman parte de la coalición gobernante exigen aprobar una iniciativa de ley para eximir a los estudiantes de yeshivá del servicio militar y el partido Hatzionut Hadatit liderado por el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, alentó en el pasado a los miembros del sector religioso nacional a eludir el servicio militar obligatorio.

El Sindicato de Periodistas de Israel acusó al Likud de tener “un problema con la libertad de expresión”, y afirmó que “no hay otra manera de entender los ataques desenfrenados contra los periodistas en los últimos días”.

“La ridícula denuncia contra la periodista de Calcalist Shani Ashkenazi a raíz de un tuit, o los insultos de ministros del gobierno a la prensa libre, no tienen lugar en un país democrático”.

La semana pasada la Asociación de la Prensa Extranjera advirtió que los ataques de la ministra de Diplomacia Pública, Galit Distal Atbaryan, a la prensa internacional “podrían poner en peligro a los reporteros en Israel“, luego de que su ministerio difundiera un video en el que tachaba de “falsas” las noticias de los medios internacionales.

El Likud también exigió investigar al exjefe adjunto del Estado Mayor de las FDI, Yair Golan, por “incitación y sedición”, después de que llamara a los manifestantes contra la reforma judicial a la desobediencia civil.

En febrero, el partido presentó una denuncia ante la policía contra el alcalde de Tel Aviv, Ron Huldai, y lo acusó de incitar a la violencia tras advertir que “los países dictatoriales no vuelven a la democracia si no es mediante el derramamiento de sangre”.

Aunque no se investigó a Huldai, la fiscal general Gali Baharav-Miara aprobó posteriormente abrir una investigación contra el diputado de Otzmá Yehudit, Zvika Fogel por incitación al terrorismo, tras haber respaldado los disturbios violentos de extremistas israelíes en la aldea palestina de Huwara, en abril.

Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío