La prensa saudí ha reaccionado en los últimos días a las especulaciones sobre un posible acuerdo de paz con Israel, en parte con cierto optimismo sobre el tema, informó The Times of Israel.

Prácticamente todos los medios sauditas operan bajo el control directo del gobierno, y es probable que todos los artículos de opinión hayan sido aprobados previamente y estén estrechamente alineados con las opiniones del régimen.

El sábado, Faisal J. Abbas, editor principal del periódico en inglés Arab News, escribió en un inusual editorial sobre el tema que luego de la última visita a Jeddah la semana pasada del Asesor de Seguridad Nacional de EE. UU., Jake Sullivan, “es muy probable que un acuerdo de paz pueda ser posible”.

El argumento principal del editor se centró en la relación entre el reino y EE. UU.. Abbas dijo que los dos países enfrentan enemigos comunes, y si Arabia Saudita no tiene nada que temer de Israel, un aliado incondicional de EE. UU., entonces Washington no debería temer a las demandas de los saudíes.

Se informa que estos incluyen la firma de un acuerdo de defensa mutua al estilo de la OTAN con Estados Unidos, la provisión de tecnología de defensa avanzada y el desarrollo de un programa nuclear saudí, supuestamente con fines civiles.

Abbas anticipó que la principal crítica que enfrentaría el reino en el mundo árabe y musulmán en caso de normalización con Israel sería una acusación de abandonar a su suerte a los palestinos.

No refutó la acusación, solo justificó el secreto de las conversaciones en curso, señalando el hecho de que los propios palestinos en la década de 1990 mantuvieron en secreto las conversaciones de Oslo hasta que se llegó a un acuerdo.

Abbas elogió lo que dijo que era el enfoque pragmático y consistente de Arabia Saudita para tratar con Israel.

Arabia Saudita presentó la iniciativa de paz árabe en 2002, con el objetivo de asegurar “primero los derechos de los palestinos y al mismo tiempo ofrecer a Israel el reconocimiento y las garantías que necesita”, recordó Abbas.

El príncipe heredero Mohammad bin Salman, en la misma línea, declaró el año pasado a la Agencia de Prensa Saudita que el reino ve a Israel como un aliado potencial, agregó el editor.

Israel nunca ha sido una amenaza para la seguridad de Arabia Saudita”, continuó Abbas. “Un tratado de paz con Israel significaría que la única amenaza real para el reino serían Irán y los hutíes [respaldados por Irán en Yemen]”.

A diferencia de Irán, Arabia Saudita ha tenido relaciones “profundamente arraigadas” con Estados Unidos durante 80 años, señaló Abbas.

Arabia Saudita restauró las relaciones diplomáticas con Teherán en marzo después de años de tensión, en un acuerdo negociado por China.

Abbas no mencionó en su columna la preocupación estadounidense de que Beijing intentará expandir su influencia diplomática en el Medio Oriente si Estados Unidos no puede obtener resultados concretos, aunque otros comentaristas saudíes sí lo han hecho.

De manera más pragmática, Abbas alentó a Estados Unidos a aceptar la solicitud saudí de cooperación militar para salvaguardar los pozos de petróleo en el reino y evitar la escasez de suministros y las crisis de precios.

Por último, el editorialista enfatizó que la perspectiva de un acuerdo de paz con el reino puede ser una herramienta en manos de Joe Biden para alejar a Netanyahu de su coalición de “lunáticos de extrema derecha” y persuadirlo de formar un gobierno más moderado que pueda estar dispuesto a apoyar la creación de un estado palestino, que tradicionalmente ha sido la condición previa saudita para cualquier acuerdo de paz con Israel.

Al destacar que “nada de esto es oficial”, Abbas concluyó que un acuerdo de paz constituiría “un gran paso adelante para los palestinos, los israelíes y, de hecho, para Arabia Saudita, que […] aspira a ser una fuerza para el bien en toda la región y el mundo.”

Otro destacado periodista saudita, Tarik al-Homayed, escribió el miércoles otro editorial en el periódico Al-Sharq al-Awsat, de propiedad saudita y con sede en Londres, argumentando que Israel ya se ha convertido en parte del paisaje de Medio Oriente, debido a su “democracia distorsionada” y corrupción.

Las palabras de Al-Homayed se hicieron eco de otro editorial en el diario saudita al-Watan, escrito por Abdul-Wahab Badrakhan el domingo.

El comentarista escribió que lo que realmente “molestó” a Washington después de que el gobierno israelí aprobó la primera ley de la reforma judicial fue darse cuenta de que la narrativa que se había dicho a sí mismo y al mundo árabe durante décadas sobre la democracía israelí resultó ser una mentira.

Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío