En los anales de la historia, hay momentos que se destacan como puntos de inflexión, momentos que redefinen las relaciones y marcan el rumbo para un futuro más brillante. Al pisar el suelo de Abu Dabi, como ministro de energía de Israel, soy muy consciente de que estamos presenciando uno de esos momentos, publicó The Jerusalem Post.

Esta visita, la primera de su tipo desde el establecimiento del actual gobierno en Israel, no es solo un testimonio de la dinámica cambiante de Oriente Medio, sino también un faro de esperanza para una región que durante mucho tiempo se ha visto afectada por las diferencias.

Los Acuerdos de Abraham ya han dado paso a una nueva era de cooperación y entendimiento en Medio Oriente. Estos acuerdos, que han roto barreras de décadas, no son solo papeles, sino símbolos de una visión compartida de paz, prosperidad y progreso. Ya han cambiado Medio Oriente, y su efecto dominó continuará remodelando la región en los años venideros.

Durante esta visita histórica, me reuniré el lunes con el Ministro de Tecnología e Industria de los Emiratos Árabes Unidos, Sultan Al-Jaber, y estimados colegas de Jordania, los ministros de agua, energía y medio ambiente. Nuestra reunión no es solo una formalidad diplomática, sino un paso concreto hacia la realización de un proyecto regional estratégico: electricidad por agua.

Esta iniciativa, que prevé agua israelí a cambio de electricidad jordana, es un testimonio del espíritu innovador de nuestras naciones y nuestro compromiso con el crecimiento mutuo.

El ministro de Relaciones Exteriores, Israel Katz, y su homologo de Bahrein, Khalid bin Ahmed Al-Khalifa (der), posan para una fotografia en el Departamento de Estado en Washington el 17 de julio de 2019. (Cortesia) (archivo)

La esencia de este proyecto es a la vez innovadora y profunda. El agua del mar Mediterráneo se someterá a un proceso de desalinización en Israel utilizando la tecnología israelí más avanzada del mundo. Esta tecnología no solo representa la destreza de nuestra nación en el campo, sino que también ofrece una solución sostenible a la escasez de agua.

Una vez desalinizada, esta agua fluirá a Jordania, asegurando que sus ciudadanos tengan acceso a este recurso vital. El potencial de continuación y expansión de este proyecto es significativo, dada la inmensidad del Mediterráneo y los avances en constante evolución en la tecnología de desalinización israelí.

Paralelamente, los Emiratos Árabes Unidos, con su destreza tecnológica avanzada, construirán una granja solar en Jordania. Esta granja aprovechará la abundante luz solar de la región, convirtiéndola en electricidad limpia y sostenible. Esta electricidad luego fluirá a Israel, satisfaciendo nuestras necesidades energéticas y reduciendo nuestra huella de carbono.

Cómo cambiará Oriente Medio este acuerdo agua-energía

Los beneficios de este proyecto son múltiples. Para Israel, significa acceso a energía limpia, reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles y avanzar hacia un futuro más verde. Para Jordania, significa una fuente confiable de agua y asegura que sus ciudadanos tengan acceso a esta necesidad básica. Y para los EAU, representa una oportunidad para mostrar sus avances tecnológicos y desempeñar un papel fundamental en el fomento de la armonía regional.

Es alentador observar que esta iniciativa ha obtenido apoyo internacional. La presencia del enviado de la Casa Blanca para asuntos climáticos, John Kerry, en nuestras reuniones en Abu Dabi, es un testimonio de la importancia mundial de nuestros esfuerzos.

Estados Unidos, bajo su liderazgo actual, ha sido un firme defensor de abordar el cambio climático y promover soluciones sostenibles. Su respaldo al proyecto de electricidad por agua subraya su potencial no solo para el Medio Oriente sino para el mundo en general.

En conclusión, esta visita y el proyecto que pretende promover es un reflejo del nuevo Medio Oriente, una región que mira más allá de su pasado, se enfoca en objetivos compartidos y construye puentes de cooperación. La iniciativa de electricidad por agua no trata solo de recursos; trata de redefinir las relaciones, fomentar la confianza y trabajar juntos por un futuro más brillante y sostenible.

Mientras participo en debates con mis estimados colegas de los Emiratos y Jordania, estoy lleno de esperanza y optimismo. Juntos, no solo estamos haciendo historia; estamos dando forma al futuro.

El escritor es el ministro de infraestructura nacional, energía y agua de Israel.

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