Hamás alegó este miércoles que Shiri Bibas y sus dos pequeños hijos Ariel y Kfir están muertos.

El grupo terrorista aseguró en un comunicado de su brazo armado que los 3 murieron “como resultado de los anteriores bombardeos sionistas” en Gaza.

Hamás no freció ninguna prueba sobre su supuesta muerte. No se mencionó nada sobre el esposo de Shiri, Yarden, también secuestrado.

La liberación de los Bibas ha sido esperada a lo largo de estos 5 días de entregas de rehenes por Hamás, sin que se haya concretado.

El retraso en su liberación ha llevado a una manifestación y a exigencias de la familia para que las autoridades actúen.

A inicios de semana Hamás alegó que los Bibas no estaban en su poder, sino en manos de otro grupo terrorista al que los entregó luego de ser secuestrados el 7 de octubre.

Luego del anuncio hecho por Hamás, las FDI dijeron estar indagando lo relativo a los Bibas y entraron en contacto con la familia.

“El grupo terrorista Hamás sigue actuando de manera cruel e inhumana. Los delegados de las FDI han hablado con los miembros de la familia Bibas, les informaron de la publicación y los acompañan en este momento. Las FDI están examinando la fiabilidad de esta información.

“La responsabilidad de la seguridad de todos los secuestrados en la Franja de Gaza recae plenamente en el grupo terrorista Hamás.

Hamás pone en peligro a los secuestrados, entre ellos 9 niños. Se exige a Hamás que los devuelva inmediatamente a Israel.

“Las FDI junto con todos los órganos de seguridad seguirán acompañando a la familia Bibas, así como a todas las familias de los secuestrados. Las FDI trabajan con todos los medios, operativos y de inteligencia, para regresar a los secuestrados a casa”, concluyeron las FDI.

¿Quiénes son los Bibas?

En la mañana del 7 de octubre, Yarden Bibas, de 34 años, enviaba mensajes de texto continuamente a su hermana Ofri, contándole lo que estaba sucediendo en el Kibutz Nir Oz, donde vive con su esposa, Shiri, de 32 años, y sus dos hijos, Ariel, de 4 y Kfir, de 10 meses.

“A las 6:30 am escribió sobre los cohetes”, dijo Ofri en una entrevista con Kan.

Yarden escribió sobre los terroristas que entraron al Kibutz y luego escribió: “‘Carajo’”, dijo Ofri.

Le envió un mensaje de texto a su hermana diciéndole que había combates terribles y una presión intensa para tratar de contener la ola de terroristas de Hamás que entraron en Nir Oz.

Los terroristas terminaron cometiendo una masacre brutal, en la que unos 180 de los 400 residentes del Kibutz fueron asesinados o secuestrados.

Le dijo a su hermana que sus hijos pequeños no sabían quedarse callados y le dijo que parecía el final.

Yarden les escribió a su hermana y a sus padres: “Los amo”.

A las 9:45 am, escribió: “Están dentro”.

Unas dos horas más tarde, la familia vio circular un vídeo de Shiri, sosteniendo a ambos niños en sus brazos, con una expresión de terror en su rostro mientras estaba rodeada de terroristas, sus niños frente a su pecho y una manta cubriéndolos.

Yarden, su marido, no aparece en ninguno de los videos.

Tampoco lo son los padres de ShiriMargit Silberman Shnaider y su esposo Yosi Silberman, quienes también vivían en Nir Oz y se daban por desaparecidos, pero cuyos cuerpos fueron identificados semanas después.

Yosi tenía ciudadanía argentina y Margit peruana.

Finalmente, la familia Bibas encontró un vídeo de Yarden, herido con sangre alrededor de la cabeza, rodeado de terroristas.

“Está muerto en vida”, dijo otro miembro de la familia.

Kfir, que ahora tiene 10 meses, es el más joven de los rehenes israelíes en Gaza.

Según Ofri, los Bibas estaban planeando dejar Nir Oz. Estaban cansados de sentir miedo todo el tiempo, de la proximidad a Gaza y de los cohetes. Buscaban una casa en los Altos del Golán.

Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío