En conferencia en el auditorio de CDI Monte Sinai, el doctor Mario Sinay, invitado por la Bnai Brith,  proporcionó datos de los eventos ocurridos el pasado 7 de octubre.

 

“La muerte tocó las puertas de mi casa” pero él prefirió no abrir la puerta, “somos muy afortunados, pero no todos pueden decir lo mismo”.

Este evento afectó a todos, “el único consuelo fue la solidaridad, volvimos a descubrir que somos una familia, una gran familia”.

Sinay recalca que existen dos puntos de referencia, el primero es la resolución 181 de Naciones Unidas, el 29 de noviembre de 1947, cuando se vota por la partición de Palestina. La ONU decidió la creación de un estado palestino, y se creó un estado judío. Jerusalén quedaba internacional.

La franja de Gaza se la anexó Egipto; Judea y Samaria fueron ocupadas por Jordania y nunca les permitieron tener un estado palestino durante 17 años.

Hasta 1967 Israel tomó la franja de Gaza, pasando ahora bajo responsabilidad israelí, hasta el año 2005, cuando el primer ministro Ariel Sharon decide la retirada unilateral de la franja de Gaza, sin acuerdo con los palestinos.

La Autoridad Palestina tomó la autoridad de la franja de Gaza. En 2007, elecciones: ganó Hamás.

A partir de ese momento comenzaron los misiles contra Israel a diario.

Para el 7 de octubre de 2023, Hamás declara la guerra a Israel: ese día ocurrió la más grande masacre de judíos desde el Holocausto. El ataque de Hamás tuvo características claras de intenciones genocidas. Hamás es impulsada por un odio religioso irracional, que es la causa de su miseria.

Sudáfrica (impulsada por Hamás) acusa Israel de limpieza étnica y crímenes de lesa humanidad.

Para Mario Sinay, la presente “es la guerra más justa que Israel ha peleado. Son ellos (Hamás) o nosotros”. Los crímenes de guerra los ha realizado Hamás, con los secuestros, asesinatos y violaciones. “Israel respeta los códigos de ética internacional” recalca.

“La guerra es contra Hamás, no contra los civiles. Todo el que tocó a uno de nosotros, lo vamos a perseguir”, sentenció Sinay.

La versión pesimista

“El 7 de octubre fue una catástrofe total, aunque aún no tenemos la perspectiva para terminar de analizar”, todo fue un colapso total. Se tomó control de la situación 48 horas después.

Las estadísticas: 8000 misiles disparados el primer día, 1200 muertos, 32 desaparecidos, 6000 heridos, 241 secuestrados, 120,000 israelíes refugiados en su propio país, 116 huérfanos menores de 18 años.

La visión realista

Los dos objetivos que Israel se propuso, puede que no se cumplan, objetivos militares (destruir por completo a Hamás) y que todos los secuestrados regresen a casa.

La visión optimista

“La sociedad civil se mostró en su grandeza”. Israel estaba a punto de una guerra civil, pero este trágico evento unió al pueblo de Israel, incluida la Diáspora.“ Mostramos solidaridad, somos una gran familia”.

El operativo “Espadas de hierro”, que busca restablecer la situación de seguridad en Israel.  “El 7 de octubre es un evento definitivo y va a cambiar el rostro de Israel y del Medio Oriente para siempre”.

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