En un punto que se ha vuelto icónico en esta guerra, las afueras del cuartel general de las FDI en Tel Aviv, los seres queridos del rehén Matan Zangauker, incluida su novia la mexicana Ilana Gritzewsky, se han manifestado exigiendo que se haga todo lo posible por su liberación, una noble acción que esta semana se vio empañada por un incidente que da cuenta de la división interna que el tema ha generado en Israel.

El pasado sábado 3 de febrero, como parte de las protestas en ese lugar, Ilana Gritzewsky detuvo el auto en el que viajaba el general Eliezer Toledano, un oficial que forma parte de la dependencia del Jefe del Estado Mayor de las FDI.

Esto mientras se realizaba un bloqueo temporal de la circulación como parte de la protesta, cuando los manifestantes coreaban Ein Nitzajón Ad HaHatuf HaAjarón, “no hay victoria hasta el último secuestrado”.

Ilana, que fue liberada del cautiverio en noviembre pasado, expresó una emotivas palabras sobre su sentir personal y su exigencia por los rehenes a Toledano, un momento que fue grabado por la activista Or-ly Barlev.

“Mi novio todavía está en Gaza, 120 días, pero al parecer se necesita hacer más y no me moveré de aquí”, dijo Ilana, quien portaba una sudadera y una imagen de Matán.

“Porque si pude estar 55 días en Gaza puedo estar aquí también si mi novio y mis amigos están 120 días en Gaza yo puedo estar aquí y bloquear un poco, no les pasará nada si esperan.

“Nada les pasará, así que esperen un poco. Esperen, yo quiero expresar mi dolor, que entiendan que yo misma no puedo seguir adelante.

“Aún estoy en Gaza, mientras mi novio no regrese yo estoy todavía, estoy en Gaza. ¡Regrésenlos!”

Tras el breve diálogo, Ilana regresó, y junto con otros compañeros de protesta, continuaron con el bloqueo.

La agresión contra las Zangauker

Dos días después, en ese mismo lugar, familiares de Matán padecieron una agresión mientras se manifestaban exigiendo un acuerdo para su liberación.

En la protesta se cerró uno de los carriles de tránsito vehicular y se realizaron breves bloqueos viales, todo con anuencia de la policia, según recoge el Canal 12.

En medio de la manifestación, el enardecido conductor de uno de los autos detenidos bajó y se desató contra los familiares de Matán luego de una discusión.

El conductor llamó “izquierdistas” a los familiares de Matán, les gritó que mejor se quedaran en casa y que no interfirieran en las labores del gobierno de Benjamín Netanyahu.

La madre de Matán, Einav, le respondió al conductor que estaba equivocado y le relató el sufrimiento que han tenido que padecer por 4 meses.

El hombre enfureció, y, a pesar de que los bloqueos en el carril son breves, dijo “no tener tiempo para tonterías”, las acusó de “perturbar el orden público” y se abalanzó en su contra.

El individuo sujetó con dureza a Natali, una de las hermanas de Matán, y pisó a una prima suya. Einav aseguró que si no hubiera sido por la presencia de la policia, el incidente hubiera sido mucho peor.

El automovilista, pese al incidente, no fue arrestado.

Einav se dijo entristecida por el incidente, luego de que por meses han recibido muestras de apoyo generalizado en el público.

“Es muy triste que hayamos tenido que encontrarnos con un conductor así. Estoy seguro que no representa a lo que piensa la mayoría de los israelíes”, dijo al Canal 12.

Einav rechazó las acusaciones de que las protestas de los familiares de rehenes estén haciendole el juego a Hamás y aseguró que continuarán con cualquier acción hasta que se les libere.

“El gobierno debe pagar cualquier precio por Matán y los demás rehenes, eso es lo aceptable para mi”, dijo Einav. “El gobierno nos abandonó y cada día lo sigue haciendo”.

“[El gobierno] necesita asumir la responsabilidad de sus acciones y pagar el precio necesario para traer a los secuestrados a casa, pase lo que pase”.

El precio por los rehenes ha sido el dilema que en las recientes semanas se convirtió en un tema de debate en Israel.

El gobierno de Netanyahu ha dejado en claro que no permitirá que Hamás ponga el precio que desee por su liberación, lo que incluiría incluso sus exigencias de soltar a reos presos por terrorismo o el fin de la guerra.

No obstante, desde la oposición y desde las movilizaciones en la sociedad civil israelí esta idea ha sido rebatida con el paso del tiempo, exigiendo que la liberación de los rehenes se dé a cualquier precio.

Reclamos tan dispares que se han manifestado en tonos diversos en Israel esta misma semana.

El miércoles, mujeres que fueron liberadas del cautiverio exigieron un acuerdo a cualquier precio por los rehenes. Mientras que este jueves, miles en Jerusalén, opuestos a esa idea, salieron a manifestar su apoyo a que la guerra siga.

Sin un acuerdo por el momento a la vista

En el último par de semanas las negociaciones para un nuevo acuerdo entre Israel y Hamás dieron pasos hacia adelante, pero la propuesta formulada está por el momento en el limbo.

El primer ministro Benjamín Netanyahu rechazó el miércoles las condiciones “delirantes” de Hamás para un nuevo acuerdo, argumentando que sólo la presión militar asegurará la liberación de los israelíes mantenidos cautivos en la Franja de Gaza.

Hamás propuso un plan de alto el fuego que incluiría una tregua de cuatro meses y medio durante la cual los rehenes serían liberados en tres etapas y que conduciría al fin de la guerra, en respuesta a la propuesta enviada la semana pasada por mediadores cataríes y egipcios y respaldados por Estados Unidos e Israel.

Se cree que 132 rehenes tomados ese día permanecen en Gaza (no todos vivos) después de que 105 civiles fueran liberados del cautiverio de Hamás durante la tregua temporal de noviembre.

Antes de eso, cuatro rehenes fueron liberados y uno fue rescatado por las tropas. También se recuperaron los cuerpos de 8 rehenes y los militares mataron a 3 de ellos por error.

Las Fuerzas de Defensa de Israel han confirmado la muerte de 29 rehenes retenidos por Hamás, citando información de inteligencia y hallazgos obtenidos por tropas que operan en Gaza.

Hamás también retiene los cuerpos de los soldados caídos Oron Shaul y Hadar Goldin desde 2014, así como de 2 civiles israelíes, Avera Mengistu y Hisham al-Sayed, quienes se cree que están vivos después de ingresar a la Franja por su propia voluntad en 2014 y 2015.

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