La Asociación de Centros de Crisis de Violación en Israel presentó este miércoles a las Naciones Unidas un informe que detalla la naturaleza sádica y sistemática de la violencia sexual empleada por los terroristas de Hamás el 7 de octubre y contra los rehenes, informó The Times of Israel.

La asociación dijo que el escalofriante informe de 35 páginas, escrito por la Dra. Carmit Klar Chalamish, jefa del departamento de investigación de la organización, y Noa Berger, su directora de contenidos, “es la primera investigación oficial desde el 7 de octubre, que consolida evidencia y proporciona conclusiones” de “numerosas piezas de información pública y confidencial”.

Identifica 4 escenarios principales donde Hamás utilizó la violación como arma de guerra: el festival de música Supernova cerca de Re’im; comunidades fronterizas de Gaza; bases militares infiltradas por Hamás; y abuso de rehenes dentro de la Franja.

Según una declaración de la asociación “el informe demuestra claramente que no se trata de una ‘falla’ ni de un incidente aislado, sino de una estrategia operativa clara que implica abuso sexual”, contrariamente a las afirmaciones en el campo propalestino.

El informe recopila numerosos testimonios de testigos presenciales, incluidos socorristas de las comunidades fronterizas de Gaza más afectadas y supervivientes de la masacre en el festival Supernova, casi todos ellos identificados por sus nombres completos.

Sin embargo, continúa el comunicado, “el informe no proporciona información cuantitativa debido a la naturaleza de los eventos, la mayoría de los cuales resultaron en la muerte de las víctimas, por lo que se desconoce y posiblemente sea incognoscible su alcance total”.

La recuperación de pruebas se hizo aún más difícil por el carácter de víctimas masivas de las atrocidades del 7 de octubre, lo que llevó a las autoridades israelíes a decidir en contra de protocolos de investigación de la escena del crimen que consumían mucho tiempo para documentar los casos de violación inmediatamente después del ataque.

Esto posteriormente impidió la determinación forense de agresión sexual en algunos casos.

No obstante, el informe reseña varias tácticas sádicas que fueron recurrentes, entre ellas la mutilación genital y la penetración con armas en el cuerpo de las víctimas.

Los testimonios recopilados detallan atrocidades del 7 de octubre como violaciones hechas por terroristas en grupo y mujeres asesinadas luego de abusos sexuales, algunas atadas a sus camas.

Asimismo recaba testimonios de rehenes liberados que describieron violencia sexual dirigida a otras personas que aún están en cautiverio.

Es notorio que a ONU Mujeres, un grupo de derechos de las mujeres bajo la tutela de la ONU, le llevó unas ocho semanas publicar, y poco después eliminar, una condena del propio ataque del 7 de octubre.

Pasaría otra semana antes de que la agencia registrara la existencia de “inquietantes informes de violencia sexual y de género el 7 de octubre”.

La demora en la respuesta provocó indignación entre los grupos feministas judíos e israelíes, que se unieron al hashtag “#MeToo_UNless_UR_A_Jew” y acusaron que el silencio del organismo de la ONU estaba motivado por el antisemitismo.

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