“Fortalécelos D-os mío en cuerpo y espíritu. Corónalos con la corona de la salvación y la corona de la victoria”

Es parte de la bendición que recitó el rabino Raúl Asquenazi por los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel, un momento en exceso emotivo de la celebración mexicana de Yom Haatzmaut 2024.

 

En presencia de la Embajadora de Israel, Einat Kranz, y de personalidades del ámbito comunitario, inició el evento con un sonido que ya es común para los israelíes: la sirena. Como cada año, se conmemoró Yom Hazikarón antes de Yom Haatzmaut. Sin embargo, este año, el pueblo judío no puede celebrar de todo corazón, pues Israel está en guerra, sus jóvenes en distintos frentes y no se sabe nada de 132 de sus ciudadanos, secuestrados por los monstruos del Hamás.

Mientras los nombres de los soldados caídos en acción y de las víctimas del terrorismo desfilaban en la pantalla, el Rabino Chicurel recitó dos plegarias de duelo: el El Malé Rajamim y el Kadish. Jóvenes montaban guardia ante la bandera doblada, sobre la cual descansaba un uniforme de soldado.

“Junto a nuestro gran aprecio por nuestra renovada independencia en nuestra patria, contemplamos la profunda devastación que hemos experimentado como nación. Lloramos la pérdida de 1468 vidas inocentes que se agregaron a la triste lista de víctimas del terrorismo”, expresó la embajadora de Israel en México.

Hace una semana, manifestantes a favor de los palestinos quemaron, a la altura de la Fuente de Petróleos, la bandera de Israel.

El evento se llamó “Ani Marguish” (yo siento), en referencia al hilo conductor: personajes de la Comunidad que relataron, desde el sentimiento, distintos episodios de la historia de Israel: desde el nacimiento del Estado judío, visto desde Alepo, hasta el 7 de octubre descrito por jóvenes mexicanos que se encontraban en el Estado judío.

Varios momentos emotivos: una niña de azul cantando “Am Israel Jai”; la canción “Shir Leshalom” con percusiones; una carta de los judíos mexicanos denunciando el antisemitismo y comprometiéndose a la defensa del Estado judío…

Una obra maestra de Guillermo Treistman, quien es único en su creatividad para traducir el momento histórico en un evento inolvidable. Y era muy difícil encontrar el equilibrio entre el festejo y la congoja, por las circunstancias.

Aún así, Hatikva, la esperanza, fue uno de los ejes de la celebración de esta noche. Y cuando el jazán Ari Litvak anunció: “Aún con el corazón compungido, hoy estamos más unidos que nunca y tenemos que celebrar”, una explosión de música y alegría mostró la resiliencia del Pueblo Judío y su capacidad de elegir la vida, como lo dicta Deuteronomio.

Que sea este festejo el preludio de buenas noticias: el regreso de los cautivos a sus familias, de los desplazados a sus hogares – y la victoria de Israel contra el terror.

 


Las opiniones, creencias y puntos de vista expresados por el autor o la autora en los artículos de opinión, y los comentarios en los mismos, no reflejan necesariamente la postura o línea editorial de Enlace Judío. Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío.

 

Israel no está solo

En la batalla de la información, estamos al frente
Llegamos a 8 millones de personas al mes
Únete a la defensa del único Estado Judío
Se parte de la Comunidad Enlace Judio

ÚNETE A NUESTRA COMUNIDAD 👈