El presidente Joe Biden y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, hablaron por teléfono este jueves mientras la administración Biden busca evitar una guerra regional.
La administración Biden está convencida de que Irán atacará a Israel en los próximos días en represalia por el asesinato del líder político de Hamás, Ismail Haniyeh, a principios de esta semana y se está preparando para contrarrestarlo, según Axios.
La Casa Blanca dijo en un comunicado que Biden “reafirmó su compromiso con la seguridad de Israel contra todas las amenazas de Irán, incluidos sus grupos terroristas proxy, Hamás, Hezbolá y los hutíes“.
“El presidente discutió los esfuerzos para apoyar la defensa de Israel contra las amenazas, incluidos los misiles balísticos y los drones, para incluir nuevos despliegues militares defensivos estadounidenses”.
Biden también enfatizó la necesidad de desescalar la situación en la región, según el comunicado.
El líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, ha prometido responder al ataque aéreo israelí en Beirut el martes que mató a su principal asesor militar.
Nasrallah también dijo que espera que Irán tome represalias por el asesinato de Haniyeh, junto con grupos alineados con Irán como las milicias chiítas en Irak y los hutíes en Yemen.
“Ya no estamos hablando de frentes separados. Esta es una campaña abierta en todos los frentes, y no hay duda de que [la guerra] ha entrado en una nueva fase”, dijo Nasrallah.
El líder supremo de Irán, Ali Khamenei, dirigió las oraciones en el funeral de Haniyeh el jueves y también prometió venganza.
La llamada entre Biden y Netanyahu duró 30 minutos, según un funcionario israelí.
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