Irving Gatell/ Antes de decir Kadish

El luto se siente como si fuera mi propia familia.

Es que son, en realidad, mi familia.

Recuerdo una frase que se viralizó al inicio de la guerra, apenas al día siguiente del atentado terrorista del 7 de octubre de 203. Iniciaba con la pregunta “¿Pero tú tienes familia en Israel?”, y la respuesta era “Sí, 9.5 millones de familiares”.

Es el dolor de estos momentos el que nos recuerda el lazo que nos une.

Es el lazo que nos une el que nos levanta para santificar el Nombre de D-os.

Es el Nombre de D-os el que nos empuja a seguir adelante.

No falta mucho para que reinicie la guerra. La tregua está llegando a su límite.

Dentro de muchos años —decenas, centenas, da igual— tal vez se siga hablando de cuánto sufrieron los enemigos de Israel. Es la rutina. Pero lo cierto es que esos enemigos no van a estar aquí.

Nosotros sí.

Siendo nosotros mismos, haciendo lo que amamos hacer, y disfrutando o llorando todos juntos, gracias al vínculo que nos une.

Vínculo que nos une al decir Kadish.

Vínculo que nos une porque nuestra alma repite las mismas palabras en arameo que ha repetido nuestro pueblo desde tiempos inmemoriales.

Cuando decimos Kadish, no somos individuos respetando un luto exclusivo y propio.

Somos el alma atemporal de un solo pueblo, el alma que está presente en el pasado, el presente y el futuro, en Israel y en la diáspora, en el dolor y en la redención.

Por ustedes, hoy y siempre.

Shiri.

Ariel.

Kfir.

Oded.

Primero será el Kadish.

Después, la guerra.


Las opiniones, creencias y puntos de vista expresados por el autor o la autora en los artículos de opinión, y los comentarios en los mismos, no reflejan necesariamente la postura o línea editorial de Enlace Judío. Reproducción autorizada con la mención siguiente: @EnlaceJudio

Irving Gatell: Nace en 1970 en la Ciudad de México y realiza estudios profesionales en Música y Teología. Como músico se ha desempeñado principalmente como profesor, conferencista y arreglista. Su labor docente la ha desarrollado para el Instituto Nacional de Bellas Artes (profesor de Contrapunto e Historia de la Música), y como conferencista se ha presentado en el Palacio de Bellas Artes (salas Manuel M. Ponce y Adamo Boari), Sala Silvestre Revueltas (Conjunto Cultural Ollin Yolliztli), Sala Nezahualcóyotl (UNAM), Centro Nacional de las Artes (Sala Blas Galindo), así como para diversas instituciones privadas en espacios como el Salón Constelaciones del Hotel Nikko, o la Hacienda de los Morales. Sus arreglos sinfónicos y sinfónico-corales se han interpretado en el Palacio de Bellas Artes (Sala Principal), Sala Nezahualcóyotl, Sala Ollin Yolliztli, Sala Blas Galindo (Centro Nacional de las Artes), Aula Magna (idem). Actualmente imparte charlas didácticas para la Orquesta Sinfónica Nacional antes de los conciertos dominicales en el Palacio de Bellas Artes, y es pianista titular de la Comunidad Bet El de México, sinagoga perteneciente al Movimiento Masortí (Conservador). Ha dictado charlas, talleres y seminarios sobre Historia de la Religión en el Instituto Cultural México Israel y la Sinagoga Histórica Justo Sierra. Desde 2012 colabora con la Agencia de Noticias Enlace Judío México, y se ha posicionado como uno de los articulistas de mayor alcance, especialmente por su tratamiento de temas de alto interés relacionados con la Biblia y la Historia del pueblo judío. Actualmente está preparando su incursión en el mundo de la literatura, que será con una colección de cuentos.