¿Quieres hacer aliá? Keren LeYedidut te ayuda hasta con las maletas

En 1980, el rabino Yekhiel Eckstein creó en Nueva York Keren LeYedidut, una organización destinada a “mejorar la vida judía en Israel”.

Así de ambiguo como suena, su propósito se transformó en una misión muy concreta y en una organización que brinda ayuda específica en tres áreas: asistencia a la población vulnerable (como los sobrevivientes de la Shoá o los desplazados del 7 de octubre); reforzamiento de la infraestructura de seguridad (refugios en zonas estratégicas); y aliá.

Leo Naidorf, representante de Keren LeYedidut en Argentina, Colombia, México y América Central, se encuentra de visita en México para reforzar la presencia de esta organización en un país cuya comunidad judía aporta al menos 100 nuevos israelíes cada año.

“Lo que hacemos es trabajar en forma coordinada con la Agencia Judía, con la Sojnut, tanto para dar una ayuda material adicional (a quienes hacen aliá), que tiene que ver con los pasajes aéreos, con la posibilidad de despachar más maletas —que para alguien que está migrando es muy importante—, un dinero adicional, pero sobre todo, lo más importante que podemos ofrecer es el acompañamiento en el proceso”.

Keren LeYedidut lleva a cabo un acompañamiento desde el momento del viaje hasta seis meses después, con la finalidad de que quienes toman la decisión de retornar a Israel “sientan que no están solos en ese proceso”, dice Naidorf, y agrega que la idea de tener representación en América Latina tiene que ver con brindar una ayuda más cercana, desde el entendimiento de la idiosincracia de cada comunidad, empezando por la lengua, y de sus necesidades.

“Nosotros tenemos oficinas en Buenos Aires, Montevideo, San Pablo y Río de Janeiro. Desde esas oficinas cubrimos toda la región. Para lo que es México, yo soy el representante que, obviamente, el día a día lo hacemos a distancia, en forma coordinada con el representante local de la Agencia Judía, pero justamente por ese motivo vinimos aquí de visita, porque entendemos que es muy importante tener una relación interpersonal, tanto con los olim como con los líderes comunitarios”.

El Olé mexicano

Para Naidorf, el mexicano es “un olé (inmigrante a Israel)  muy comprometido pero que también necesita poder encontrar su identidad como olé mexicano en Israel. Por eso también nos llevamos de aquí, de esta visita, algunas conexiones y algunas ideas para poder trabajar específicamente el acompañamiento a los olim de México”.

En entrevista con Enlace Judío, Naidorf explicó que en Israel “hay un dispositivo de trabajo. Yo diría que en este dispositivo no somos los únicos: somos un eslabón más de un dispositivo muy grande; diría que a la cabeza de todos está el Ministerio de Absorción de Israel y está la Agencia Judía, nosotros y cientos de organizaciones estatales y no estatales. Lo que hacemos nosotros es justamente, dentro de un acompañamiento que está protocolizado, buscamos cuáles son las instancias específicas.

“Por ejemplo, ayer conversábamos (sobre) unos proyectos muy interesantes que están pensando aquí, en la Federación Sionista de México, el acompañamiento a los jayalim bodelim, soldados que están solos; soldados judíos mexicanos que son una proporción enorme y que hay una intención de acompañarlos desde la comunidad judía de México (…), lo mismo que acompañar a las familias de esos soldados, que están aquí en México, a poder vivir esa preocupación que a veces tiene uno a la distancia”.

Naidorf aseguró que haberse reunido con el Comité Central de la Comunidad Judía de México, con la Federación Sionista y y haber visitado el Centro Deportivo Israelita, le ha permitido conocer más de cerca las necesidades específicas de los olim mexicanos.

 

Un flujo constante

La inmigración a Israel no se ha detenido en ningún momento, explica Naidorf. Se trata de “un flujo constante” que solo se ha desacelerado en momentos específicos, como los años de la pandemia, pero solo para después acelerarse.

Y aunque no tiene cifras actualizadas sobre el fenómeno después del 7 de octubre, piensa que ni este ni ningún otro evento han revertido la tendencia.

Entre 100 y 150 mexicanos hacen aliá cada año. “Parte de nuestro objetivo de venir a México es poder llegar al 100% de esa gente que hace aliá, para que pueda recibir nuestro acompañamiento”.

Para llevar a cabo su misión, Keren LeYedidut “se financia con donaciones particulares. La visión que tubo el rab (Yekhiel Eckestein) es que estas comunidades evangélicas que tenían fondos que destinaban al bienestar de la vida judía en Israel… Bueno, hacer un proyecto, una organización que canalizara en parte esa ayuda (…)”.

“En general, el mundo evangélico tiene una vocación de ayuda a Israel”.

Por eso, en su sitio en español, el Keren LeYedidut lleva el nombre de Fraternidad Internacional de Cristianos y Judíos. Sin embargo, aclara Naidorf, toda la organización es conducida por judíos y para judíos.

Entre las múltiples historias que atesora está la de una familia que este año, por primera vez, se reunirá en Israel, en un séder de Pésaj, pues los abuelos harán aliá para encontrarse con sus hijos y nietos. 16 miembros de esa familia estarán juntos por primera vez y Keren LeYedidut los acompañará en el proceso de integración a una sociedad compleja.

Un doble proceso

“Nosotros decimos siempre que la aliá es un doble proceso.

Es un proceso burocrático, hay que presentar documentación… La aliá es tener la ciudadanía del Estado de Israel. Entonces, como todo país, hay que presentar mucha documentación y pasar por procesos.

“Pero también es un proceso personal. Uno tiene muchas preguntas. ¿Qué voy a hacer? ¿Cómo va a ser mi vida ahí? ¿Cómo puedo resolver algunas cuestiones particulares que puedo tener en mi vida personal? Lo que buscamos en conversar y abrir puertas. Sabemos que hay otras instituciones que trabajan para resolver problemas específicos y tratamos de ser un puente”.

Pero, ¿qué tan importante es la comunidad de México en su capacidad de proporcionar nuevos olim al Estado de Israel?

La de México es una comunidad “intermedia”. Es “muy apegada a su vida en México, muy vigorosa, muy solidaria, eso también encontramos, que aquellos que tienen dificultades, a veces económicas, a veces de otro tipo, la comunidad cierra filas para ayudarlos, y eso obviamente que también incentiva a que quieran vivir en México y lo hacen muy bien”.

Sin embargo, “a nosotros nos interesa que todo judío sepa que Israel lo está esperando y que tienen ayudas especiales.  Hablábamos, por ejemplo, en estos días, con jóvenes, de la importancia de que conozcan la oferta académica de primer nivel que hay en Israel, y también la ayuda. Estamos hablando de carreras universitarias subsidiadas al 100% o a veces al 90% solamente por ser judíos y hacer aliá”.

Naidorf se despide recordando que la decisión de hacer aliá es personal, pero que el Keren LeYedidut quiere que todo judío sepa que tiene el derecho de ser recibido como ciudadano en Israel, y que hay muchas organizaciones dispuestas y preparadas para ayudarlo a dar ese importante paso, si es lo que desea.

Contacto: @keren.leyedidut.latam +54 9 11 5037 3990 leonardo.naidorf@ifcj.org.il

 

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Alejandro Mendoza: