El jefe destituido del servicio de seguridad Shin Bet, Ronen Bar, dijo este viernes a la Corte Suprema de Justicia que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, le exigió reiteradamente emitir una opinión en la que afirma que no puede dar testimonio continuamente en su juicio por razones de seguridad, informó Haaretz.
En una carta enviada a la Corte Suprema, Bar afirmó que su negativa provocó la “falta de confianza” de Netanyahu en él. Con esta declaración, Bar confirma el reporte de noviembre, de que la Oficina del Primer Ministro había solicitado al Shin Bet una evaluación de seguridad que le permita a Netanyahu evitar comparecer ante la corte en su juicio.
Agregó que insistió en su independencia profesional con respecto al uso de las facultades del Shin Bet contra ciudadanos de Israel y solicitó presentar los detalles a los jueces a puerta cerrada.
En mayo, se reveló que se le pidió a Bar aumentar la vigilancia sobre los manifestantes contra el gobierno, a lo que respondió: “El Shin Bet no se convertirá en una policía secreta”.
El 7 de marzo de 2023, Netanyahu se reunió con Bar ante crecientes tensiones en Huwara tras los disturbios de israelíes extremistas. Bar presentó información de inteligencia que indicaba que los ministros alentaban a colonos violentos. Según las actas de la reunión, Netanyahu interrumpió bruscamente la conversación y centró el tema en las protestas contra la reforma judicial. Luego exigió a Bar tomar medidas contra el líder de las protestas, Gonen Ben Itzhak, pero Bar se negó.
También el viernes, la fiscal general Gali Baharav-Miara presentó su postura ante la Corte Suprema de Justicia respecto a las peticiones contra la destitución del jefe del Shin Bet, Ronen Bar.
Afirmó que la destitución está “manchada por un conflicto de intereses personal” de Netanyahu. Advirtió que mantener la decisión “socavaría la capacidad de futuros jefes del Shin Bet para operar de manera independiente”.
La declaración de Bar se presentó como anexo a la postura de la Fiscal General.
“El significado de adelantar precipitadamente el proceso de destitución en un periodo delicado, mientras las investigaciones penales sobre los asesores del Primer Ministro están en curso, sin el debido proceso ni una presentación clara de las acusaciones, es un mensaje claro para toda la estructura de mando del Shin Bet, incluidos los futuros jefes de la agencia: si pierden el respaldo de la esfera política, su destitución será inminente”, declaró Bar.
“Tal medida socavará gravemente la capacidad del Jefe del Shin Bet de desempeñar sus funciones y, en última instancia, podría convertir al servicio de seguridad en una ‘policía secreta'”agregó.
Bar enfatizó que “la importancia del proceso ante la Corte va mucho más allá de la cuestión personal de su propio caso”.
“La decisión de la Corte tendrá un profundo impacto en si la relación entre el Primer Ministro y el Jefe del Shin Bet se basará en una expectativa de lealtad personal o si funcionará con los mejores intereses de la nación en mente, sin ‘tareas impuestas para promover intereses políticos partidistas’, como se estipula en la Ley del Shin Bet“, apuntó Bar.
Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío