Trump anunció este miércoles la suspensión de sus aranceles recíprocos durante los próximos 90 días, alegando nuevas conversaciones comerciales.
Sin embargo, Trump afirmó que su decisión no incluye a China, y anunció que, en su lugar, aumentará los aranceles a sus exportaciones al 125% después de que Beijing anunciara una nueva ronda de represalias.
Este cambio de postura se produjo tras otro día turbulento.
Los últimos aranceles de Trump habían afectado a casi todos los socios comerciales de Estados Unidos con nuevos gravámenes y elevado los impuestos de importación a los productos chinos al 104%.
Beijing anunció posteriormente aranceles adicionales a las importaciones procedentes de Estados Unidos, por un total del 84%.
Poco antes, los estados miembros de la Unión Europea votaron a favor de aprobar contraaranceles contra Estados Unidos que entrarían en vigor el próximo martes, su primera respuesta a los gravámenes de Trump.
Los documentos mostraron que se aplicarían aranceles del 25% a una amplia gama de productos importados de Estados Unidos, incluyendo productos tan diversos como el maíz y el vidrio plano.
El bloque afirmó que sus contramedidas “pueden suspenderse en cualquier momento, si Estados Unidos acepta un resultado negociado justo y equilibrado”.
Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío






