Cuando nos sometemos al juicio de la autopercepción, es decir, la interpretación de nuestra forma de ser, nuestros comportamientos y nuestra personalidad; lo menos que deberíamos es ser indulgentes con nosotros mismos.
Debemos ser honestos ante el espejo y asumir la responsabilidad de nuestras propias acciones.
De lo contrario, seremos embusteros con nosotros mismos al extremo de caer en la demencia, como lo hace la pandilla desalmada de Hamás, quien ha presentado una demanda en el Reino Unido exigiendo que el gobierno británico revoque su designación como organización terrorista prohibida y reconozca su legitimidad como movimiento, escuche bien, de resistencia que lucha por la liberación y la autodeterminación.
Además el sitio web de noticias alineado al islam DropSite, afirma que Hamás ha contratado abogados británicos para que lo representen en su apelación al Ministro del Interior británico contra la designación del movimiento como organización criminal prohibida.
Cabe recordar, que esta designación entró en vigor en 2021, después de que Londres clasificara a las Brigadas Qassam, el ala militar de Hamás, como grupo prohibido en 2001, antes de que la designación incluyera a todo el movimiento.
En la demanda, el jefe de la oficina política de Hamás, Moussa Abu Marzouk, negó las acusaciones de antisemitismo, subrayando que el movimiento no representa ninguna amenaza para los países occidentales y no ha participado en ninguna operación armada fuera de las fronteras de los territorios palestinos. Expresó la voluntad del movimiento de resistencia palestino de cooperar con los organismos de investigación internacionales ante cualquier ataque contra civiles, de los que se acusa a Hamás, durante el ataque “Inundación de Al-Aqsa” del 7 de octubre de 2023. A su vez, el equipo de defensa británico asignado a Hamás argumentó que el movimiento es la única fuerza militar que busca interrumpir y poner fin al exterminio cometido por el ejército de ocupación israelí, lo que significa que la continua clasificación del movimiento por parte del gobierno británico como una organización terrorista es una obstrucción a los esfuerzos palestinos para poner fin al exterminio, según DropSite.
Abu Marzouk subrayó en su testimonio que la decisión del gobierno británico de prohibir el movimiento es injusta y refleja su “firme apoyo al sionismo y al apartheid”, así como su apoyo a la “ocupación y los crímenes de limpieza étnica en Palestina durante más de un siglo”.
Aquí cabe aclarar que la población Palestina árabe ha crecido 900 % desde 1948.
Afirmó que Hamás nunca ha representado una amenaza para el Reino Unido, a pesar de su continua complicidad en el exterminio de los palestinos, y agregó: “Tal vez Gran Bretaña teme, por un sentimiento de culpa colonial, que los oprimidos respondan a los partidarios de la entidad sionista… bueno, no debería tener miedo de eso”.
Abu Marzouk afirmó que Hamás ha sido objeto de una campaña para distorsionar su posición oficial, especialmente en lo que respecta a su posición sobre el establecimiento de un Estado palestino en las fronteras de junio de 1967. 1967, subrayando que el movimiento “no es un grupo terrorista… sino más bien un movimiento de liberación y resistencia islámico palestino que busca liberar a Palestina y confrontar el proyecto sionista… y busca en el extranjero inspiración en la herencia de todos los pueblos que han resistido al colonialismo, el imperialismo y la ocupación en nombre de la dignidad, la justicia y la igualdad humana”.
El texto de la demanda de Hamás citó al Sinn Féin, al Congreso Nacional Africano y al Ejército Republicano Irlandés como ejemplos históricos del movimiento en su lucha por la liberación. Los abogados del bufete Riverway que representa a Hamás, que no recibió ninguna compensación en cumplimiento de una ley que prohíbe recibir fondos de una organización terrorista designada, explicaron que el movimiento de resistencia palestino no niega que algunas de sus acciones caigan dentro de la amplia clasificación de terrorismo según la ley británica, sino que “Hamás señala que esta definición incluye a todos los grupos u organizaciones que utilizan la violencia para lograr objetivos políticos en todo el mundo, incluido el ejército de ocupación israelí, las fuerzas armadas ucranianas e incluso el propio ejército británico“. A pesar de la afirmación del jefe de la oficina política de Hamás, Moussa Abu Marzouk, de que la “inundación de Al-Aqsa” fue una maniobra militar dirigida contra el ejército de ocupación israelí, excluyendo a mujeres y niños, confirmó la disposición del movimiento a cooperar con las investigaciones internacionales sobre los sucesos del 7 de octubre, añadiendo: «Aunque Israel se niegue… nosotros, a diferencia de la entidad sionista, nos tomamos muy en serio la rendición de cuentas y la justicia».
Un miembro del equipo de defensa de Hamás, Frank Maginnis, reveló que la demanda se enmarca en el hecho de que “Israel se ha convertido aparentemente en un estado paria, y su ideología sionista se ha vuelto tóxica. El precio de asociarse con el gobierno de ocupación israelí se ha vuelto extremadamente alto, incluso para sus aliados más cercanos”.
Maginnis indicó que el gobierno británico debería basar su decisión en argumentos legales y no en sus orientaciones políticas, explicando que «todas las razones y argumentos son suficientes para convencerlo de acceder a la solicitud de Hamás». En el cuerpo de la demanda, los abogados defensores enfatizaron que Gran Bretaña tiene el deber legal de prevenir el genocidio y los crímenes de lesa humanidad, así como de trabajar para poner fin a la ocupación israelí de los territorios palestinos, lo cual es incompatible con la prohibición continua de Hamás y su clasificación como organización terrorista. Subrayaron que “su prohibición continuada obstruye deliberadamente y en todos los casos los esfuerzos palestinos por usar la fuerza militar para poner fin a la ocupación y prevenir el genocidio en curso”.
El ministro del Interior británico debe decidir sobre el caso en un plazo de 90 días. Si lo rechaza, el caso se remitirá automáticamente al Tribunal de Apelación británico, que puede revocar la designación del movimiento de resistencia palestino Hamás como organización terrorista.
Hamás quien usa a su población de escudos, que ha creado juventudes zombies obsesionadas con lo mórbido, ahora son frágiles y delicados, como Blancanieves.
Las opiniones, creencias y puntos de vista expresados por el autor o la autora en los artículos de opinión, y los comentarios en los mismos, no reflejan necesariamente la postura o línea editorial de Enlace Judío. Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío






