Israel ha cedido a la presión internacional para dejar entrar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, pero aprovechando los éxitos militares que le han permitido tomar control de amplias zonas, sobre todo en el sur, ha implementado un nuevo modo de distribución en el que Hamas queda totalmente fuera de la jugada, junto con sus cómplices de la ONU.
¿Qué significa esto para el conflicto? ¿Qué riesgos implica para Hamas, una organización terrorista muy disminuida y en riesgo de colapsar?
Irving Gatell nos explica cómo el asunto de la distribución de la comida y el resto de la ayuda humanitaria es más complejo de lo que parece a simple vista, y cómo las nuevas condiciones permiten que Israel utilice esta nueva situación como un arma que puede resultar letal para Hamas.
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