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miércoles 03 de junio de 2026
Knéset, Netanyahu, Deri y Goldknopf

¿Por qué Israel está de nuevo en riesgo de elecciones?

Israel está en riesgo de nuevas elecciones ante una discordia al interior del gobierno de Benjamín Netanyahu que estalló este miércoles y que mantiene en vilo su continuación. Aquí te detallamos las razones de esta situación.

¿Qué es lo que está pasando?

El partido Yahadut Hatorá, aliado de Netanyahu, decidió que presentará una iniciativa para disolver la Knéset.

La razón de su decisión: el gobierno de Netanyahu, a ojos de su alto mando religioso rabínico, no ha cumplido con su palabra para aprobar una ley que garantice al nivel de sus intereses políticos la exención del servicio militar a los estudiantes de Yeshivot ultraortodoxas.

Tanto  Yahadut Hatorá como el Shas, los dos partidos ultraortodoxos en la Knéset, exigieron al gobierno la aprobación de dicha legislación antes de la fiesta judía de Shavuot, que este año finalizó el 2 de junio, advirtiendo que cualquier retraso pondría en peligro la continuidad del gobierno.

Si bien los ultraortodoxos se han retractado repetidamente de sus ultimátum anteriores, acontecimientos recientes —incluidos los planes de las FDI de aumentar el número de órdenes de reclutamiento enviadas a jóvenes ultraortodoxos— han llevado su relación con Netanyahu a un punto de ruptura.

¿Qué es lo que está haciendo el otro aliado ultraortodoxo de Netanyahu?

El partido Shas, el otro gran partido ultraortodoxo que es parte del gobierno, se ha enfrascado en discusiones a lo largo de este día para tomar una decisión de apoyar o no la iniciativa de la disolución.

Pese a que no se conoce aún una decisión final, se tiene previsto que el Shas termine por anunciar su apoyo a la iniciativa, como parte de su también rechazo al servicio militar para ultraortodoxos.

¿Qué es la disolución de la Knéset?

Las próximas elecciones generales en Israel están programadas para llevarse a cabo hasta finales de octubre de 2026, pero en cualquier momento su Poder Legislativo puede convocar a elecciones anticipadas.

Los diputados de la Knéset pueden echar abajo la legislatura y el gobierno en curso si es que consiguen una mayoría simple de la cámara: esto es, el voto de un mínimo de 61 de sus 120 diputados para una disolución.

Actualmente una iniciativa de disolución es técnicamente imposible debido a que el gobierno de Netanyahu posee una mayoría de 68 votos para frenarla, frente a los 52 diputados de la oposición.

No obstante, si Yahadut Hatorá y Shas deciden finalmente salir del gobierno, ambos partidos podrían unir sus 18 diputados a la oposición y lograr cómodamente la mayoría para disolver la legislatura.

Si la Knéset es disuelta e Israel va a elecciones anticipadas, estas se realizarían alrededor del próximo mes de octubre.

¿Qué ha dicho la oposición a Netanyahu?

En comparsa con Yahadut Hatorá, los partidos de la oposición, con Yesh Atid a la cabeza, así como Hademokratim e Israel Beitenu han anunciado que también presentarán la próxima semana iniciativas para disolver la Knéset.

El líder de la oposición, Yair Lapid, jefe del Yesh Atid, confiado en que la disolución es posible, declaró en el pleno: “La Knéset está acabada. No tiene más a donde ir. Todo lo que trajo a Israel es dolor, desastre, pérdida y crisis”.

Por su parte, Benny Gantz, jefe del partido Hamajané Hamamlajtí, anunció que está a favor de la disolución de la Knéset y afirmó que es necesario echar abajo al gobierno de Netanyahu.

¿Cómo ha respondido el gobierno de Netanyahu?

Un elemento clave del gobierno, el diputado Yuli Edelstein, se ha reunido este miércoles con representantes de los políticos ultraortodoxos a fin de tratar de lograr una solución a sus exigencias sobre la ley.

Edelstein es el presidente de la Comisión de Defensa y Exteriores en la Knéset, un panel legislativo fundamental para cualquier ley sobre el servicio militar, por lo que en sus manos está mucha de la responsabilidad del gobierno en el tema.

El diputado no es bien visto por los ultraortodoxos y menos cuando anoche prometió que cualquier ley sobre el servicio militar en ultraortodoxos conllevará sanciones para aquellos que la eludan.

Estas incluyen la pérdida de los impuestos prediales y los descuentos en el transporte público, la eliminación de los beneficios fiscales para las mujeres trabajadoras casadas con evasores, la exclusión de la lotería de vivienda y la cancelación de los subsidios para guarderías y estudios.

Debido al rechazo de los ultraortodoxos a Edelstein, el ministro de Comunicaciones, Shlomo Karhi, se ha propuesto a sí mismo como reemplazo en la Comisión, a fin de tratar de cambiar las cosas.

Edelstein posteriormente de reunirse con los ultraortodoxos tuvo un encuentro con Netanyahu a fin de actualizarlo sobre la situación.

¿Por qué la ley del servicio militar a ultraortodoxos es tan controversial?

En Israel, la cuestión de si los hombres judíos ultraortodoxos deben servir en el ejército ha sido motivo de constante debate a nivel político, social y económico.

La mayoría del sector ultraortodoxo se opone a que sus jóvenes sirvan en las FDI, argumentando que su tiempo debe destinarse al estudio religioso y no a las cuestiones seculares militares.

Pero desde el sector laico de Israel, que engrosa la mayor parte de los soldados que sirven a las FDI, esto es visto como perjudicial y exigen que los ultraortodoxos también aporten en esta labor nacional.

Si bien por años el tema ha sido cuestión de debate, la actual larga guerra en Gaza agudizó la discusión y aumentó las exigencias del alistamiento de ultraortodoxos a nivel público.

El actual gobierno de Netanyahu integra a partidos ultraortodoxos, por lo que en sus políticas ha estado la de defender sus intereses contra el servicio militar al que son adversos.

Medidas de esta naturaleza han sido las exenciones del servicio militar y retrasar cualquier tipo de ley que obligue al alistamiento ultraortodoxo.

No obstante, la Corte Suprema de Justicia de Israel ha fallado reiteradamente en contra de las exenciones, argumentando que son discriminatorias a la población en general.

En junio pasado, la Corte Suprema dictaminó que las exenciones carecen de fundamento legal, lo que llevó a las FDI a iniciar iniciativas para reclutar en el ejército a decenas de miles de hombres previamente exentos, aunque pocos se han alistado.

Desde entonces, los partidos ultraortodoxos han impulsado con fuerza una legislación que restablezca su estatus especial y evite el reclutamiento masivo de sus jóvenes.

Actualmente, aproximadamente 80.000 hombres ultraortodoxos de entre 18 y 24 años cumplen los requisitos para el servicio militar y no se han alistado.

El ejército ha declarado que se enfrenta a una escasez de personal y necesita unos 12.000 nuevos soldados, 7.000 de los cuales serían tropas de combate.

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