En una entrevista con un periódico local el único diputado judío en el parlamento iraní desató la indignación con duras declaraciones sobre Israel, declarando que “somos iraníes antes que judíos, y nuestra identidad iraní es más importante que nuestra identidad judía”.
Homayoun Sameyah Najafabadi, conocido por sus reiterados comentarios antiisraelíes y antisionistas, fue aún más lejos esta vez, comparando el sionismo con la organización terrorista ISIS.
“La relación entre el sionismo y el judaísmo es independiente”, argumentó, y añadió: “No reconocemos el sionismo como religión y lo comparamos con la relación entre los talibanes, ISIS y el islam“.
El representante parlamentario intentó enfatizar la lealtad de la comunidad judía iraní al régimen, afirmando: “Desde el comienzo de la revolución, la postura de la comunidad judía ha sido condenar los crímenes del régimen sionista, y siempre hemos sido leales a él”.
También afirmó que, desde la Revolución Islámica de 1979, «ningún miembro de la comunidad judía iraní ha sido arrestado por espionaje para ningún país extranjero».
Najafabadi expresó su plena solidaridad con la política exterior de Irán, afirmando: «Cualquier país que ataque la integridad territorial de Irán será condenado por todos los estratos de la sociedad, incluida la comunidad judía».
La comunidad judía en Irán cuenta actualmente con unos 15.000 miembros, repartidos en diversas ciudades del país, como Teherán, Shiraz, Isfahán, Kermán, Kermanshah, Yazd, Rafsanján y Miandavoud.
Aunque se considera la comunidad judía más grande de Oriente Medio fuera de Israel, vive sometida a importantes restricciones y constante presión política.
Las declaraciones de Najafabadi reflejan la compleja realidad de los judíos en Irán, quienes deben demostrar absoluta lealtad al régimen y condenar públicamente a Israel para mantener su estatus y seguridad en el país.
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