Keith Siegel, exrehén de Hamás, pidió en el Comité de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knéset un acuerdo para la liberación inmediata de los rehenes restantes en Gaza, informó The Times of Israel.
“Estuve retenido junto con Omrí Mirán. Él tiene esposa y dos hijas pequeñas. La separación de la familia es de por sí insoportable, sin mencionar la violencia y las torturas”, dijo Siegel.
“Me amenazaron de muerte varias veces. Me apuntaron con una pistola a la cabeza, y también vi a rehenes que sufrieron extrema violencia y fueron amenazados de muerte”, reveló.
“Presencié cómo torturaban brutalmente a una mujer secuestrada”, relató Seigel. “Le pusieron una vara afilada en la frente, le apuntaron con una pistola a la cabeza”.
“Estas imágenes me persiguen hasta el día de hoy y cada vez es más difícil. Mi cuerpo regresó, pero una parte de mí quedó en Gaza, con Omrí, Gali y Ziv Berman. Sufren cada minuto allí”.
Siegel, nacido en Estados Unidos, fue secuestrado del Kibutz Kfar Aza durante las masacres de Hamás el 7 de octubre de 2023 junto con su esposa, Aviva. Ella fue liberada en noviembre de 2023 y él fue liberado hasta febrero de 2025, durante el último acuerdo de alto al fuego y liberación de rehenes con Hamás.
“Estuve también con (el soldado secuestrado) Matán Angrest, quien resultó gravemente herido el 7 de octubre y aún tiene heridas que no han sanado. Tuvimos que pedir y rogar para ir al baño. Sufrimos torturas y violencia. Matán también estaba en los túneles, con dificultad respiratoria. Para mantenerlo con vida y poder intercambiarlo, lo sacaron del túnel”.
“Matán luchó para defender mi kibutz, debemos luchar para traerlo a él y todos los demás”, enfatizó.
“Hay una ventana de oportunidad para salvar a los rehenes y a los muertos que podrían desaparecer si no regresan. Cada minuto es crucial. Ruego al [primer ministro Benjamín] Netanyahu y al [presidente de EE. UU., Donald] Trump que hagan todo lo posible para traer a todos a casa”.
Lishay Mirán-Laví, esposa de Omrí Mirán dijo al comité. “Fue duro para mí esta mañana. Cinco combatientes. Cinco”, dijo, en referencia a los cinco soldados caídos el lunes por la noche en una explosión en el norte de Gaza.
“Si hubiera entrado en vigor un alto al fuego, no habríamos tenido que encender otra cinco velas conmemorativas. El corazón no lo aguanta más. Llevo dos semanas sin poder salir de casa. Es imposible. Es imposible aguantarlo más. Estamos acabados, todo el pueblo de Israel está acabado, no quiero que caiga ni un solo soldado más”, exclamó Lishay.
“Quiero que Keith descanse ya. Él y Aviva merecen descansar. Todos los que regresaron merecen descansar y recuperarse”.
“Nos ayudan día con día, cuando ya no tenemos fuerzas. Están ahí para hablar por nosotros, por los suyos. Quiero que todos vean las fotos. Ya estamos en julio. Omrí probablemente está solo. Keith fue el último en verlo y eso fue en julio pasado. Ha pasado un año desde entonces”.
“Por favor, pongan fin a esta terrible guerra, traigan a todos de vuelta. Basta ya, para que no tengamos que encender más velas conmemorativas. La cantidad de soldados caídos es inimaginable”.
“El alto al fuego podría haberse acordado hace mucho tiempo y podría ocurrir ahora mismo. Por favor. Miembros de la coalición y de la oposición, tienen el poder de hacerlo”, suplicó Lishay.
Anat Angrest, madre de Matán Angrest, dijo en la reunión: “Esta mañana vimos los resultados de la continuación de la guerra eterna. Estoy aquí para alzar la voz de quienes quedaron allí. ¿Por qué está Matán allí? Porque fue gravemente herido con el uniforme de las FDI. Eso es lo que lo condenó a quedarse allí: luchando por el país”.
“Un soldado de las FDI se convierte en un título que lo abandona allí. El Estado de Israel abandona a los soldados mientras mueren, son heridos y continúan en cautiverio”.
“Mi hijo está siendo interrogado; sufrió un paro cardíaco. Lo interrogan a diario y tenemos pruebas contundentes de que lo están conectando a aparatos eléctricos, ya que fue secuestrado con el uniforme de las FDI. Y el Estado de Israel no lo traerá”, dijo.
“Pasó por una ‘selección’ en una ronda humanitaria, y ahora estamos hablando de ‘otra selección'”.
“¿Quién recibirá la vida y quién el infierno? ¿Volverá el Estado a separar a los gemelos, o al padre de dos pequeñas? ¿Cómo va a determinar el Estado quiénes se quedan? ¿Ni un solo soldado formará parte de esto? ¿Qué es antes? ¡Qué clase de selección tan cruel! ¿Cómo se elige a 10?”, exclamó
“Es hora de que Keith y yo traigamos a quienes quedaron atrás. Es necesario un acuerdo auspiciado por el Estado que permita el regreso de todos. Nos prometieron que habría una segunda y tercera fase [del acuerdo anterior], y ahora vuelven a decir que comenzarán con la mitad y luego con la otra mitad. Es hora de aprovechar los logros y traer a todos de vuelta”.
El esquema que se está negociando actualmente contempla un alto al fuego de 60 días durante el cual Hamás entregaría a 10 rehenes vivos y 18 muertos, las fuerzas israelíes se retirarían a una zona de contención a lo largo de las fronteras de Gaza con Israel y Egipto, e ingresaría una cantidad significativa de ayuda.
Este acuerdo dejaría en cautiverio a 10 rehenes vivos y 12 muertos y no garantiza el fin permanente de la guerra, una condición que Hamás exige, pero estipula que las negociaciones para un alto al fuego permanente y la liberación de los rehenes restantes se llevarían a cabo durante los 60 días.
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