Cisjordania, también conocida por los judíos como Judea y Samaria, es una región situada al oeste del río Jordán que tiene un profundo significado histórico, religioso y político.
Para los judíos, Judea y Samaria son los nombres bíblicos de esta tierra, considerada el corazón ancestral del antiguo Reino de Israel, donde ocurrieron muchos de los relatos centrales de la Biblia hebrea.
Para los palestinos, Cisjordania representa una parte esencial del territorio de un estado soberano que esperan lograr en un futuro.
Desde 1967, tras la Guerra de los Seis Días, Israel ocupa Judea y Samaria, aunque gran parte de la comunidad internacional no reconoce esa soberanía y considera la presencia israelí como una ocupación.
El conflicto radica en que tanto israelíes como palestinos reclaman derechos históricos, culturales y políticos sobre Judea y Samaria.
Israel ha construido asentamientos en partes de Cisjordania, los cuales son considerados ilegales según el derecho internacional. Israel por su parte, argumenta que no hay ocupación porque los territorios están en disputa.
La zona está fragmentada entre áreas controladas por la Autoridad Palestina, otras por Israel y otras bajo control militar mixto, lo que genera tensiones constantes. Así, Cisjordania se ha convertido en uno de los focos más delicados y complejos del conflicto israelí-palestino.
Hoy, en entrevista para Enlace Judío, Rafael Kaufmann, habitante de Judea y Samaria y vocero de la región en habla hispana, nos explica los desafíos que implica vivir en dicho lugar.