29 de julio 2025
Pocos lo saben y muchos prefieren ignorarlo y precisamente apoyándose en esa falta de información y la poca empatía que las masas tienen al conocimiento, los líderes como el egipcio Yasir Arafat construyeron su narrativa palestina.
La palabra “Palestina” tiene raíces en un antiguo enemigo de Israel mencionado en la Biblia.
En hebreo, la palabra פְּלִשְׁתִּים — Pleshtím se refiere a los filisteos, un pueblo que habitó la costa suroeste de Canaán, hace más de 3 mil años.
Los filisteos aparecen en los textos hebreos por sus conflictos constantes con los antiguos israelitas, especialmente en la época del rey David. Tenemos el ejemplo de Goliat… que era filisteo.
Ahora bien, en hebreo moderno existe otra palabra: פּוֹלְשִׁים — Polshim, que significa “invasores” o “intrusos”.
Ambas palabras comparten la misma raíz —פ-ל-ש, P-L-Sh — pero no significa que sean la misma cosa.
Aunque suenan parecido, “Pleshtím” no se concluye que derive directamente de “Polshim”.
Por lo tanto, hay dos opiniones, una dice que Pleshtím es sólo un nombre propio sin otro significado y la otra opinión dice que Pleshtím deriva de la palabra Polshim, invasores, que era como los hebreos consideraban a sus enemigos, esos mismos que secuestraron a Samsón, sacándole los ojos.
Los nombres propios en la Torá tienen significado por ejemplo Abraham significa “padre de una gran multitud”.
Raquel se forma a partir del término hebreo ra’hel “oveja”. Yitzhak,significa “él reirá”. Por lo tanto, no es extraño que los hebreos deriven el nombre de sus enemigos, de su cualidad “invasores”.
Los romanos adoptaron ese nombre Pleshtím después de aplastar la rebelión judía en el año 135 d.e.c.
¿La intención? Borrar el nombre “Judea” del mapa y sustituirlo por uno ligado a los enemigos históricos del pueblo judío.
Así nació el término político “Palestina”.
Los filisteos ya no existían para entonces. Pero el nombre quedó como una forma simbólica de reemplazo, una especie de humillación imperial.
Con el tiempo, “Palestina” pasó a nombrar la región en general, usada por bizantinos, árabes, otomanos, británicos y, más tarde, por las Naciones Unidas. Por lo tanto Palestina no es un nombre árabe, no sólo porque no aparece en su literatura, si no porque en el idioma árabe no existe el sonido de la P.
Hoy, mucha gente se pregunta:
¿Tiene la palabra “Palestina” alguna conexión con los pueblos actuales?
La respuesta es: histórica, no étnica.
El nombre viene de los filisteos, sí, pero los palestinos modernos no descienden directamente de ellos. Son un pueblo árabe con raíces en la región, pero con otra historia.
Gaza estuvo habitada por árabes, judíos, persas, musulmanes y cristianos. Antes de 1967 era parte de Egipto, Israel atacó tras el bloqueo egipcio del estrecho de Tirán iniciando la Guerra de los Seis Días. Israel ocupó Gaza para reducir la frontera con Egipto, quien rápidamente levantó un muro para deshacerse de Gaza.
Irónicamente, los árabes usaron el antiguo nombre del enemigo de Israel para autoproclamarse como sus enemigos y sin saberlo, optaron por acepción más agresiva.
Así nació el movimiento palestino que ha convertido a Gaza en el lugar más violento del planeta.
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