En los últimos años, China ha mantenido un crecimiento económico moderado pero sólido, con un PIB que avanzó 5.2 % en 2023 y alrededor de 5 % en 2024, después de haber registrado cifras mucho más altas en décadas anteriores.
Este cambio refleja la transición de China: desde una economía basada en manufacturas baratas a una potencia tecnológica e industrial diversificada. Las inversiones masivas en infraestructura, energías renovables y sectores de alto valor agregado han consolidado su posición como la segunda economía más grande del mundo, mientras sus empresas se internacionalizan y compiten en mercados de ingeniería avanzada, telecomunicaciones y automotriz.
En este último sector, el cambio ha sido notable: en 2023, China superó a Japón y se convirtió en el mayor exportador de automóviles del mundo, con cerca de 5 millones de vehículos enviados al extranjero, impulsados sobre todo por eléctricos e híbridos.
México se ha convertido en uno de los principales destinos de venta de coches, solo detrás de Rusia, gracias a marcas como BYD, Chery, MG y Geely, que ofrecen precios competitivos y tecnología avanzada. El mercado mexicano ha respondido positivamente a estos modelos, especialmente en el segmento de autos eléctricos e híbridos, que se colocan como una opción más accesible frente a las marcas tradicionales.
De esto y mucho más nos habla el especialista en economía Luis Maizel.
Las opiniones, creencias y puntos de vista expresados por el autor o la autora en los artículos de opinión, y los comentarios en los mismos, no reflejan necesariamente la postura o línea editorial de Enlace Judío.Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío






