KI TABO EL HAARETS
La Torá no describe un ingreso automático a una Tierra Prometida virgen, vacía y desierta, que está esperando a los judíos para poblarla. “Ki Tabo el Haaretz” – “Cuando llegues a la tierra…” – es tanto una promesa como un desafío.
El pueblo de Israel recibe la tierra como heredad Divina, pero primero debe enfrentar al enemigo, luchar y vencerlo. La tierra de Israel es una responsabilidad: Dios la entrega, pero el pueblo debe actuar y luchar por ella. En la Parashá de esta semana nos acercamos a los preparativos finales.
Luego viene la segunda etapa: una vez asentado en su tierra, el pueblo debe aprender a ser agradecido a Dios y no olvidar que gracias a Su asistencia pudieron vencer al enemigo y afianzarse en la tierra de sus antepasados. La Torá advierte que los judíos nunca debemos atribuirnos nuestros triunfos a nosotros mismos: debemos aprender a ver la mano Divina en cada paso de nuestra singular historia.
En el caso de nuestra Parashá, el agradecimiento formal, nacional, se expresaba con la Mitsvá de los Bikurim: cuando los campesinos judío traían al Bet HaMiqdash las primicias de su cosecha y reconocían la intervención divina en todos los acontecimientos que ocurrieron en la historia, desde los tiempos de Abraham Abinu hasta ese mismo momento. Y luego invocaban una de las más hermosas bendiciones de la Biblia: הַשְׁקִיפָה מִמְּעוֹן קָדְשְׁךָ מִן הַשָּׁמַיִם וּבָרֵךְ אֶת עַמְּךָ יִשְׂרָאֵל וְאֶת הָאֲדָמָה אֲשֶׁר נָתַתָּ לָנוּ כַּאֲשֶׁר נִשְׁבַּעְתָּ
לַאֲבֹתֵינוּ אֶרֶץ זָבַת חָלָב וּדְבָשׁ
“Dios, dirige Tu mirada [hacia nosotros] desde la morada de Tu santidad, desde el cielo, y bendice a Tu pueblo Israel y a la tierra que nos diste, tal como juraste a nuestros padres, una tierra de leche y miel …”
KI TABO EL GAZA
Este esquema bíblico resuena con lo que está ocurriendo en Israel en estos mismos días. Israel está por entrar en la ciudad de Gaza, el bastión más importante de la resistencia de Hamas. Ingresar a esta ciudad será la batalla final, la que terminará de definir la guerra con la victoria de Israel BE”H . Igual que en el pasado, hay que luchar y asumir costos, sabiendo que contamos con la ayuda del Todopoderoso y que la herencia Divina de la tierra de Israel incluye defenderla de quienes buscan destruirla.
Entrar a la ciudad de Gaza es un acto de autodefensa existencial. Es cerrar el círculo que se abrió el 7 de octubre: acabar con el monstruoso enemigo genocida que masacró a civiles israelíes y que, si se le deja con vida, inevitablemente lo repetirá. Este plan para conquistar Gaza y doblegar al enemigo ya ha comenzado y se intensificará en los próximos días.
Y aunque todavía la guerra no ha terminado, es importante reconocer los milagros y logros del ejército de Israel, agradecer el esfuerzo heroico de nuestros soldados y agradecer a Dios por Su protección Divina.
Recordemos cuánto ha avanzado Israel en estos meses. Luego del ataque del 7 de octubre, Israel se enfrentaba a una guerra en siete frentes: comenzó en Gaza (frente número uno), después pasó por Líbano, donde Israel venció a Hezbollah; luego siguió Siria, donde provocó el exilio del régimen de Assad, apéndice de Irán; más tarde atacó la cabeza misma del pulpo, Irán, destruyendo su cúpula militar y sus centrales atómicas. De allí, Israel se concentró en Yemen, donde también destruyó su cúpula militar. Mientras todo esto sucedía, Israel debía enfrentar el frente más peligroso: los nidos terroristas dentro del mismo territorio israelí, en Judea, Samaria y otras localidades árabes. Y no olvidemos un nuevo frente que nadie esperaba: Qatar.
Por ahora, a pesar de que ha llevado mucho tiempo, gracias a Dios las cosas le están saliendo a Israel mucho mejor de lo que se hubiera imaginado. ¡Y el mundo lo sabe! Y los mismos que en voz alta condenan a Israel, en voz baja lo admiran.
Y ahora Israel se prepara para la batalla final: la ciudad de Gaza. Porque lo que empezó en Gaza debe terminar en Gaza y así el Estado judío consolidará su seguridad y desactivará las últimas redes terroristas de Hamas.
Y nosotros, los Yehudim de todo el mundo, debemos sumarnos por lo menos a agradecer a Dios por ayudar a nuestros valientes soldados y rezar por Su bendición y Su protección para que pronto Israel declare la victoria y pueda vivir con seguridad y sin permanentes sobresaltos.
“Dios, dirige Tu mirada [hacia nosotros] desde la morada de Tu santidad, desde el cielo, y bendice a Tu pueblo Israel y a la tierra que nos diste, tal como juraste a nuestros padres…”.
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