El mayor Shahar Netanel Bozaglo, caído en combate en la Ciudad de Gaza en la víspera de Rosh Hashaná, fue enterrado este jueves en el cementerio de Migdal Haemek. Cientos de personas asistieron a la ceremonia para rendirle el último homenaje.
Bozaglo, de 27 años, resultó gravemente herido cuando un misil antitanque impactó su tanque durante una operación militar y posteriormente murió en el hospital.
Adí, su esposa, leyó frente a su tumba una nota que escribió con motivo de Rosh Hashaná que Shahar no llegó a leer: “Amor mío, han pasado pocos días, pero la nostalgia ya es muy fuerte. Espero que estés bien y no estés cansado. Te deseo un año bueno y feliz. Que el año comience con bendiciones. Que las cosas positivas de los años anteriores continúen en el próximo. Deseo que el próximo año podamos celebrar rodeados de nuestros seres queridos. Regresa pronto, sano y salvo”.
Continuó en lágrimas: “Mi Shahar era el hombre más inteligente del mundo. Conocía estadísticas y conocía la Mishná, dirigía grupos de estudio en Maimónides y nunca había estado en la cafetería Aroma. Me llevó allí en nuestra primera cita y estaba emocionado por tomar chocolate caliente con malvaviscos. Tú eras el sabor de mi vida. Aprendimos a disfrutar de los placeres de la vida. Hace unos meses nos mudamos a Bat Galim en Haifa. Ocho años construimos una vida juntos. Nos convertimos en uno. ¿Cómo resumir todo esto? No hay palabras para describir lo que significas para mí. Tocaste la vida de tantas personas. Es desgarrador que alguien nos haya separado”.
“Me dejaste un gran regalo, el más grande de la vida. Logramos embarazarnos y hoy llevo en mi vientre a nuestro hijo, nuestro mayor sueño. No pudiste irte sin dejarme algo. Le diste sentido a mi vida, tanto en tu vida como en tu muerte. Lamento no poder verte como padre y que nuestro hijo no crezca en tus brazos. Mi misión en la vida será educarlo siguiendo tus enseñanzas”.
Osnat, la madre de Shahar, expresó: “Hijo mío, siempre supiste encontrar las palabras adecuadas, con sensibilidad, para que todos te entiendan. Siempre te dije que estoy orgullosa de ti, y ahora estoy más orgullosa que nunca al ver el esposo y el hermano en que te has convertido”.
“Tenía una familia numerosa y unida, y me sentía completa. Eras muy especial. Tocaste el corazón de todos. Nos falta ese vínculo familiar. Nos levantaremos y cuidaremos de Adí y del bebé que pronto nacerá, tal como tú habrías querido. Nunca dejaremos de amarlos”.
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