En entrevista exclusiva con May Samra para Enlace Judío, Mark Berez y su hijo Michael, representantes del The Olga Lengyel Institute for Holocaust Studies and Human Rights (TOLI), compartieron su misión de mantener viva la memoria del Holocausto a través de la educación.
En la conversación, hablaron del legado de Olga Lengyel, sobreviviente de Auschwitz, y de la llegada de TOLI a México con un programa intensivo de formación docente que busca sembrar conciencia en las nuevas generaciones frente al antisemitismo y la intolerancia.
El apellido de Mark Berez es un mapa de migraciones: de Polonia a Israel, atravesando fronteras y diversas adaptaciones. Esa memoria familiar conecta con la misión que hoy lo ocupa: preservar y expandir el legado de Olga Lengyel, quien tras sobrevivir a Auschwitz publicó en 1946 Cinco chimeneas, uno de los primeros testimonios sobre los campos de exterminio, con un propósito claro: que la historia no se repitiera jamás.
Décadas después, su visión se materializó en TOLI, una organización que forma a maestros para que transmitan a miles de estudiantes la memoria del Holocausto, la cultura judía y la lucha contra el antisemitismo.
“El método es directo: un solo maestro puede impactar a 200 alumnos en un año. Multiplica eso por cientos de docentes y el alcance es enorme”, explica Berez.
Solo en 2025, TOLI realizó 16 seminarios en distintas partes del mundo, con más de 700 profesores participantes.
La llegada de TOLI a México no fue casual. Para Berez, el país es clave por su cercanía con Estados Unidos, la fuerza de su comunidad judía y el interés en la educación. Tras años de planeación y un retraso por la pandemia, este año se concretó el primer seminario en la Ciudad de México, en alianza con el Museo Memoria y Tolerancia.
Durante cinco días, 36 profesores participaron en un programa intensivo con charlas, visitas a sinagogas y la exposición de Ana Frank.
“Para muchos fue la primera vez que entraban en contacto con el judaísmo y con un estudio profundo del Holocausto. Algunos dijeron que fue un cambio de vida”, relata Berez.
La demanda ya supera las expectativas: existe lista de espera para la próxima década.
Educación frente al odio
Para Michael Berez, hijo de Mark, la misión tiene una urgencia renovada. “Gran parte del antisemitismo proviene de la ignorancia. En tiempos de redes sociales, que pueden ser gasolina para la polarización, la educación es la forma correcta de responder”, afirma.
Los Berez insisten en que enseñar acerca del Holocausto no solo es transmitir datos históricos, sino cultivar la capacidad de distinguir lo correcto de lo incorrecto. “El Holocausto ocurrió hace apenas 80 años. Fue el asesinato sistemático de seis millones de judíos. Cualquier sociedad que no aprenda de esos errores está destinada a repetirlos”, advierte Michael.
Más allá de cifras, la tarea es personal. Michael recuerda las historias de sus abuelos sobrevivientes del Holocausto, que marcaron su identidad judía.
Hoy busca transmitir esa memoria a sus hijas y a los niños de América Latina.
“No quiero que crezcan en un futuro reminiscentemente cercano a lo que vivieron mis abuelos. Quiero que tengan un futuro mejor, y la educación es la vía para lograrlo”, asegura.
Con iniciativas como la desarrollada en México, TOLI demuestra que enseñar sobre el Holocausto es un acto de resistencia activa frente a la intolerancia y la desinformación. Cada maestro formado, cada estudiante que pregunta, cada voz que se levanta reafirma el compromiso de Olga Lengyel: que lo ocurrido no se repita nunca más.
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