EEUU presentaría pronto su plan para unas Fuerzas de Estabilización Internacional en Gaza

Funcionarios estadounidenses han mantenido conversaciones con diversos países sobre la creación de una fuerza internacional para desplegar en Gaza y tienen previsto presentar un plan en las próximas semanas, informó Axios este jueves.

El Comando Central de Estados Unidos lidera la elaboración del plan para la fuerza, según indicó un funcionario estadounidense.

Este plan contempla una nueva fuerza policial palestina —que será entrenada y evaluada por Estados Unidos, Egipto y Jordania— junto con tropas de países árabes y musulmanes.

Países como Indonesia, Azerbaiyán, Egipto y Turquía han mostrado disposición a aportar tropas, señalaron las fuentes.

Otros expresaron su preocupación a Estados Unidos, dada la caótica situación de seguridad en Gaza.

“Si no logramos una seguridad y gobernanza confiables en Gaza, aceptadas por los israelíes, nos veremos atrapados en una situación de ataques constantes por parte de Israel“, declaró una fuente involucrada en la planificación.

Según el plan de 20 puntos de Trump, el despliegue de las Fuerzas es una condición para la retirada de Israel del aproximadamente 50% del territorio de Gaza que aún controla.

Se espera que la fuerza se concentre en asegurar las fronteras de Gaza con Israel y Egipto, e impedir el contrabando de armas.

Pero todo esto depende de que Hamás acepte renunciar a su autoridad y al menos a parte de su armamento.

Algunos sectores de la derecha en Israel y Estados Unidos argumentan que el grupo jamás lo hará voluntariamente, por lo que Israel inevitablemente tendrá que reanudar la guerra.

Funcionarios estadounidenses están desesperados por evitar la reanudación de la guerra y consideran a las Fuerzas una pieza clave, pero no una que pueda implementarse apresuradamente.

“Es mejor avanzar despacio y hacerlo bien, porque no habrá una segunda oportunidad”, declaró un alto funcionario estadounidense a Axios.

Las Fuezas fueron un tema central en las reuniones que Witkoff, Kushner, Vance y Rubio mantuvieron durante sus recientes visitas a Israel, según indicaron las fuentes.

Kushner y Witkoff sostuvieron amplias consultas hace dos semanas con un grupo de altos mandos militares israelíes para recabar sus opiniones.

Un alto funcionario israelí afirmó que la parte estadounidense presentó sus ideas sobre el tamaño de la fuerza, mientras que los israelíes hicieron hincapié en que el tamaño importa mucho menos que su legitimidad ante la población local y su disposición a combatir y matar si fuera necesario.

“Los israelíes están nerviosos y escépticos porque han perdido el control y ya no tienen la sartén por el mango. Les dijimos: ‘Creemos las circunstancias adecuadas y veamos si Hamás habla en serio o no’”, declaró un funcionario estadounidense.

Pocos países están dispuestos a enviar tropas a combatir a Hamás o a quedar atrapados en el fuego cruzado entre Hamás y grupos rivales, por no hablar de Hamás e Israel.

Turquía está dispuesta a participar, pero Israel se opone a cualquier presencia militar turca en Gaza. Sin embargo, Estados Unidos quiere que Turquía participe, junto con Catar y Egipto, porque considera que son los más capaces de lograr que Hamás “llegue a un acuerdo y se comporte”, según un funcionario estadounidense.

“Los turcos fueron de gran ayuda para conseguir el acuerdo de Gaza y las críticas de Netanyahu a Turquía han sido contraproducentes”, afirmó el funcionario estadounidense.

“Somos conscientes de las preocupaciones israelíes y estamos trabajando para crear una solución que permita alcanzar la estabilidad y que sea aceptable para ambas partes”, añadió.

Según una fuente con amplio conocimiento del proceso, uno de los objetivos principales ahora mismo es lograr que Hamás acepte el despliegue de las Fuerzas.

“Si entras en un entorno donde Hamás te percibe como una fuerza de ocupación, será difícil. Pero si Hamás da su consentimiento, la situación cambia”, afirmó la fuente.

En tal caso, las Fuerzas no tendrían que librar una guerra contra Hamás, sino solo hacer cumplir la paz y combatir a los elementos que intenten interferir.

Funcionarios estadounidenses e israelíes afirman que, como se esperaba, Hamás está aprovechando el alto el fuego para reconstituirse y recuperar el control de Gaza.

Sin embargo, añadieron que la situación actual sobre el terreno —con la frontera con Egipto bloqueada e Israel aún controlando la mitad de Gaza— limita la capacidad de Hamás para rearmarse y reconstruirse.

Hamás tiene ahora un límite de capacidad muy bajo”, declaró un alto funcionario estadounidense.

Funcionarios estadounidenses e israelíes sostienen que Hamás se encuentra en su momento de mayor debilidad en casi 20 años y está bajo una presión extrema por parte de países árabes y musulmanes para que renuncie al poder, se desarme y coopere con el plan de paz de Trump.

Egipto, Qatar y Turquía comunicaron a Estados Unidos que Hamás podría aceptar el despliegue de las Fuerzas, según un funcionario estadounidense.

Basándose en conversaciones con Hamás, los mediadores creen que el grupo aceptaría que las Fuerzas vigilaran las fronteras y, posiblemente, realizaran misiones dentro de Gaza.

Sin embargo, el funcionario señaló que un punto clave es que Hamás necesita tener la certeza de que sus combatientes recibirán una amnistía real si accede a avanzar, en lugar de ser perseguidos al día siguiente por las Fuerzas o sus enemigos palestinos.

Los asesores de Trump consideran importante “no darle a Hamás una excusa para no hacerlo”, aunque reconocen que el grupo podría no estar de acuerdo, afirmó un funcionario estadounidense.

En tal caso, las Fuerzas se desplegarían primero en la zona sur de Gaza, donde Hamás no tiene control, para crear una zona segura para la reconstrucción, añadió el funcionario.

Funcionarios estadounidenses afirman haber logrado avances significativos en los últimos días en la redacción de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que respaldaría a las Fuerzas y serviría como mandato legal para que los países aporten tropas.

Al mismo tiempo, la resolución no convertirá a las Fuerzas en una fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU y Estados Unidos podrá supervisar, monitorear e influir en sus operaciones, según fuentes con conocimiento del proceso.

Las fuentes indicaron que en los próximos días se tomarán decisiones clave sobre la construcción de las Fuerzas, las cuales se presentarán a Israel y a los posibles participantes en las próximas semanas.

Un funcionario involucrado señaló que están tratando de aprender de los fracasos de anteriores misiones de mantenimiento de la paz en lugares como Líbano y Afganistán.

“Existe un gran interés por parte de los países de la región en participar en las Fuerzas. Nadie se ha opuesto y todos esperan ver el diseño final”, afirmó un funcionario estadounidense.

«La mayoría de quienes conocen la historia de este conflicto no le dan muchas posibilidades de éxito. Hay que estar loco para no ser escéptico», admitió otra fuente involucrada en los planes. «Pero, al mismo tiempo, nadie quiere enemistarse con Donald Trump».

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